Miles de musulmanes exigen la detención de gobernador de Yakarta, por blasfemia (Video)

viernes, 4 de noviembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Miles de musulmanes se reunieron este viernes en la mezquita de Istiqlal, en el centro de la capital de Indonesia para pedir la detención del gobernador de Yakarta, Basuki Ahok Tjahaja Purnama, miembro de la minoría cristiana a quien acusan de supuesta blasfemia. El Frente Islámico de Defensores, que pretende imponer la ley islámica Sharia, reclama la detención de Ahok desde que se difundió un video en internet en el que se le ve bromeando ante el público sobre un pasaje del Corán que, podría interpretarse, prohíbe a los musulmanes aceptar a líderes no musulmanes. El gobernador ya se ha disculpado por el comentario y se ha reunido con la Policía pero Ahok, un cristiano de etnia china aliado del presidente, unió a sus rivales políticos en un país de 250 millones de habitantes con mayoría musulmana, entre los que ha destacado un conocido grupo de musulmanes estrictos. “Estamos aquí porque queremos defender los versos de Dios que han sido maltratados por Ahok”, dijo en la manifestación Nasrullah Achmad, un llegado de Bekasi, ciudad satélite de Yakarta, junto con docenas de personas de su grupo de estudio islámico. Ante el temor de un episodio de violencia, la Policías desplegó un gran contingente acompañado por soldados y agentes del orden en una demostración de fuerza, mientras las embajadas y algunas tiendas cerraron y las calles de Yakarta normalmente congestionadas quedaron casi vacías de autos. La mayoría de los manifestantes eran hombres y muchos vestidos con camisas blancas y sombreros, quienes se congregaron en la mezquita de Istiqlal tras las plegarias del viernes y luego iniciaron las protestas que avanzaron hacia el Palacio Presidencial. También se celebraron protestas en otras ciudades como Medan, en Sumatra; Makassar, en Sulawesi, y Malang, en Java Oriental. En Indonesia la blasfemia se considera un delito penal y los procesamientos han aumentado en la última década, aunque la mayor parte de la población practica una forma moderada del islam. Amnistía Internacional (AI) documentó 106 condenas por este delito entre 2004 y 2014, algunas de ellas de hasta cinco años de prisión.