El Papa acepta dimisión de obispo acusado de abuso en la década de 1990

miércoles, 19 de diciembre de 2018
ROMA (apro).— El sacerdote mexicano José Horacio Gómez, arzobispo de Los Ángeles, reveló este miércoles que su arquidiócesis, en la que él se incorporó en 2011, tuvo conocimiento de un caso de abuso en 2005, pero permitió que el prelado involucrado continuara su trabajo en esa sede religiosa, según testimonio difundido por El Vaticano. La revelación de Gómez, originario de Monterrey y naturalizado estadunidense, se produjo después del anuncio de que el papa Francisco finalmente decidió aceptar la renuncia del sacerdote involucrado en el caso, algo inusual en las comunicaciones que envía la Santa Sede. En concreto, tras que el Vaticano informó de la decisión del Papa, sin dar más explicaciones, la Santa Sede divulgó una carta de Gómez en la que se puntualizan las circunstancias de la renuncia de Alexander Salazar, quien hasta la fecha ocupaba el puesto de auxiliar de la arquidiócesis de Los Ángeles y se desempeñaba como vicario de la Oficina de Ministerios Étnicos de esa sede religiosa. De acuerdo con la reconstrucción hecha por Gómez, la denuncia contra Salazar se debió a una “conducta indebida” con un menor de edad ocurrida en la década de 1990, antes de que el acusado fuera nombrado obispo. Sin embargo, “en el 2005, un año después de haber sido ordenado obispo, la arquidiócesis tuvo conocimiento de una denuncia contra el obispo Salazar por conducta indebida con un menor”, reveló Gómez. "Como era obispo en el momento en que se recibió la denuncia, la arquidiócesis remitió el asunto a la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, que realizó una investigación e impuso ciertas medidas de precaución al ministerio del obispo Salazar”, precisó. Por esa razón, Gómez afirmó haber solicitado permiso a la Congregación para la Doctrina de la Fe, el organismo vaticano que se ocupa de los abusos sexuales clericales, para presentar la acusación ante el Comité de Supervisión de Mala Conducta del Clero, una junta independiente de su arquidiócesis. Fue este organismo que determinó que “la acusación era creíble”, dijo Gómez. Nacido en Costa Rica pero con nacionalidad estadunidense, el obispo Salazar, no obstante, “ha negado consistentemente cualquier acto inmoral (…)  desde que se presentó la acusación por primera vez”. No obstante, ni Gómez ni el Vaticano aclararon en qué consistió este acto inmoral ni la edad del menor cuando ocurrieron los hechos. Año difícil para Francisco La inesperada información ha sido divulgada en momentos que Francisco enfrenta la peor crisis de su pontificado por los escándalos de abusos sexuales que se han revelado este año y, por ello, quiere llevar adelante iniciativas que demuestren que el problema se está encarando debidamente. En este contexto, el pasado 13 de diciembre, el Papa argentino expulsó de su Consejo, conocido como C9, a dos cardenales involucrados en casos de abuso sexuales. El primero es George Pell, australiano, quien fue acusado de abuso de dos menores en un juicio cuyos contenidos, por voluntad de las autoridades de ese país, no serán divulgados integralmente hasta que el proceso judicial finalice en Australia. El otro es el chileno Francisco Javier Errázuriz, acusado de encubrir abusos en el marco del caso del abusador Fernando Karadima, el sacerdote conocido como el Marcial Maciel de Chile, en referencia al más conocido fundador de los Legionarios de Cristo. El propio Francisco fue acusado por el arzobispo Carlo Maria Viganò, exnuncio apostólico en Estados Unidos, de haber tenido constancia, años atrás, de un abuso del cardenal estadunidense Theodore McCarrick, quien finalmente renunció en julio y fue sentenciado por Francisco a una vida de penitencia. Juicios contra los legionarios Además de ello, también la Legión de Cristo, la poderosa y controvertida congregación nacida en México, encara dos procedimientos judiciales en Novara y Turín (Italia), por denuncias de abusos contra el exsacerdote mexicano Vladimir Reséndiz Gutiérrez. En uno de estos procedimientos, los involucrados son directivos de la Legión acusados de encubrimiento. De igual manera, los Legionarios también han sido acusados por algunas víctimas históricas de no haberles resarcido por los daños sufridos. En esta línea, numerosas asociaciones de víctimas le reprochan a Francisco el no haber prestado la misma atención a los menores, que a los afectados por los múltiples problemas socioeconómicos y los conflictos que existen en el mundo. Aun así, las nuevas revelaciones de abusos y encubrimiento también han sido usados por los detractores de Francisco para criticarlo y acusarlo por no estar supuestamente llevando adelante medidas correctas en la gestión de los escándalos de abuso sexual que han golpeado a la Iglesia católica. En estas circunstancias, el Papa ha convocado para febrero próximo en Roma una reunión sobre el tema de los abusos sexuales, a la que acudirán los presidentes de todas las conferencias episcopales. De acuerdo con una nota del Vaticano, el Papa pidió a los asistentes que se reúnan con víctimas antes de acudir al evento. “El primer paso debe ser tomar conciencia de la verdad de lo ocurrido”, dice la carta, enviada por los organizadores de la cita. “Por esta razón, urgimos a cada presidente de conferencia episcopal a acercarse y visitar a víctimas que han sufrido abusos por parte del clero en sus respectivos países antes de la reunión de Roma, y aprender así de primera mano el sufrimiento que han soportado”, añadieron.  

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