Narcotráfico

Alertan sobre epidemia oculta de drogadicción entre personas mayores

Por ejemplo, según datos de prevalencia anual de Alemania, España, Francia, Italia y el Reino Unido, el consumo de cannabis aumentó entre las personas de 55 a 64 años a mayor ritmo que en ningún otro grupo de edad. 
jueves, 25 de marzo de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) alertó  sobre la existencia de una epidemia oculta de drogadicción entre las personas mayores. 

Al presentar su informe anual 2020, el organismo de Naciones Unidas destacó un incremento en el consumo de drogas entre las personas mayores, que es ignorado por los gobiernos debido a que los estudios y las encuestas relacionadas con el consumo dejan fuera a menudo a este sector de edad. 

De acuerdo con el Informe Mundial sobre las drogas 2018 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito --“Las drogas y la edad: las drogas y los problemas conexos entre los jóvenes y las personas de más edad”--, el consumo entre las personas de edad en algunos países aumentó durante el decenio anterior a un ritmo más rápido que entre los grupos más jóvenes. 

Por ejemplo, según datos de prevalencia anual de Alemania, España, Francia, Italia y el Reino Unido, el consumo de cannabis aumentó entre las personas de 55 a 64 años a mayor ritmo que en ningún otro grupo de edad. 

La JIFE explicó que el rápido envejecimiento de la población mundial acelera la tendencia de la adicción a las drogas en adultos mayores. La Organización de las Naciones Unidas precisó que en 2019 había 703 millones de personas mayores de 65 años, y se prevé que para 2050 esta cifra se duplicará a mil 500 millones, con lo que 16% de la población mundial (una de cada seis personas) tendrá más de 65 años.

De acuerdo con datos obtenidos en Estados Unidos y Europa, el aumento del abuso de sustancias en este grupo de edad se produjo sobre todo en países de ingresos altos y podría ser el resultado del envejecimiento de la generación de los “baby-boomers”, nacida entre 1946 y 1964.

La JIFE resaltó que las personas de la tercera edad son un grupo de consumidores con desafíos específicos relacionados con la edad, como el aislamiento y las limitaciones físicas que requieren un apoyo extendido e integrado para revertir esta tendencia.

También indicó que la mayoría de los países carecen de datos suficientes para diseñar estrategias adecuadas, por lo que recomendó aumentar la investigación del consumo entre las personas mayores, y pidió a los gobiernos mejorar el acceso a los servicios de salud y tratamiento para este grupo poblacional.

Según el informe, las medidas implementadas por los gobiernos en América Latina, en respuesta a la pandemia de covid-19, provocaron una disminución del tráfico de drogas. Sin embargo, resaltó que las drogas sintéticas y las nuevas sustancias psicoactivas ya requieren el nivel de seguimiento y vigilancia que se da al cannabis, la cocaína y otros narcóticos.

En Estados Unidos, los decesos por consumo de drogas ilícitas aumentaron en 2020, al igual que el tráfico y uso de fentanilo, cocaína y metanfetamina, mientras que la amenaza de los opioides sigue siendo epidémica y la toxicidad de las drogas fabricadas ilícitamente continúa escalando.

Por otra parte, algunos gobiernos locales y nacionales de la región han aprobado medidas para legalizar y despenalizar el uso del cannabis con fines no médicos. 

En el caso de México, la JIFE destacó que sus políticas y enfoques de control de drogas se centran más en la salud pública y que está a un paso de aprobar el proyecto de ley que permitirá el consumo de cannabis en adultos con fines no médicos, luego de que fuera aprobada por la Cámara de Diputados.

 

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