Pegasus

Periodista español interpone denuncia contra el gobierno marroquí por espionaje mediante Pegasus

El objetivo de la intromisión en los equipos del periodista Ignacio Cembrero, era hacer “copia de su agenda de contactos; una codiciada lista en la que figuran altos cargos, miembros del gobierno español, diplomáticos, activistas, refugiados y exiliados marroquíes".
miércoles, 28 de julio de 2021

MADRID (apro).-  El periodista Ignacio Cembrero, especialista en temas del Magreb, denunció este miércoles ante la Fiscalía General del Estado (FGE) español, el espionaje del que fue víctima a través del software Pegasus, por parte de las autoridades marroquíes, informó Reporteros sin Fronteras (RSF).

El experiodista de El País y actual colaborador de El Confidencial en España, Oriente XXI, en Francia y Middle east Eye, en el Reino Unido, solicitó a la fiscalía que se identifique a los responsables del espionaje del que fue víctima, tras conocer que forma parte de los objetivos vigilados por el malware que vende la compañía israelí, NSO Group.

El pasado 16 de julio, Ignacio Cembrero recibió una llamada telefónica del equipo de Forbidden Stories (que coordinó esta investigación mundial, junto con Amnistía Internacional, y en la que participa Proceso), en la que le informaron sobre la aparición de su número telefónico en la lista de objetivos del programa Pegasus por parte del gobierno de Marruecos.

El objetivo de la intromisión en los equipos electrónicos del periodista español, según le explicó el interlocutor, era hacer “copia de su agenda de contactos; una codiciada lista en la que figuran altos cargos, miembros del gobierno español, diplomáticos, activistas, refugiados y exiliados marroquíes”.

Informaciones publicadas posteriormente en la prensa europea señalan que quien puso en marcha el espionaje fue la Direction Générale de Surveillance du Territoire, una de las autoridades policiales del gobierno de Marruecos.

Esta autoridad policial también cuenta con “personas desplazadas en España para realizar labores de inteligencia”, dice RSF.

Como en los otros casos, en el caso de Cembrero, el programa informático fue enviado deliberadamente a su teléfono móvil, donde se infiltra y toma posesión del contenido del mismo, controlando los movimientos del usuario en el terminal infectado. Quienes manejan el malware pueden, además, activar a distancia la cámara o el micrófono.

El comunicado de RSF señala que la aparición de su nombre no ha sorprendido a Cembrero, porque en fechas tan recientes como el 20 de junio pasado, el diario digital Maroc-Diplomatique, afín a las autoridades marroquíes, publicó un artículo titulado “Ignacio Cembrero: l´ectoplasme de la Moncloa” (sede del gobierno español), en el que señalaba que mantenía “sesiones del brainstorming” (lluvia de ideas) con un miembro del gobierno de España y con altos cargos de la Administración del Estado.

En el penúltimo párrafo, el artículo recogía un comentario del periodista dirigido a esos interlocutores relacionados con la crisis diplomática entre España y marruecos. El comentario de Cembrero fue únicamente enviado por el periodista a través de WhatsApp a un par de destinatarios. El autor del artículo, en definitiva, solo pudo haber obtenido dicha información leyendo el contenido de sus mensajes.

El 22 de julio, Ignacio Cembrero fue fotografiado mientras hablaba con el periodista José Antonio Lisbona en Madrid. Ambos se encontraban casualmente y departían, cuando un hombre se les acercó y les fotografió con un teléfono móvil.

Espionaje recurrente

No es la primera vez que Cembrero es víctima de “tácticas de espionaje de Marruecos”, recuerda RSF. En abril de 2014, fue objeto de suplantación en Facebook y recibió amenazas de muerte que fueron denunciadas en la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional española.

Un año después, sufrió seguimientos y se le fotografió en cafeterías de Madrid y París, con instantáneas que fueron publicadas en diarios marroquíes afines a las autoridades.

Esas imágenes sirvieron para hacer un fotomontaje, publicado en la prensa marroquí, sentándole al lado del príncipe Moulay Hicham, considerado como el miembro díscolo de la familia real marroquí.

Más aún, desde que en mayo pasado se agudizó la crisis entre Marruecos y España, la prensa de este país le ha dedicado artículos virulentos, incluso con insultos, en los que se acusa a Cembrero de estar a sueldo de La Moncloa o del régimen de Argelia y que podrían ser en respuesta a los análisis que el periodista publica en El Confidencial.

Ignacio Cembrero escribe sobre el Magreb desde hace más de dos décadas, durante las cuales el gobierno marroquí ha llegado a interponer una denuncia en la Fiscalía General del Estado y una querella en la Audiencia Nacional contra el periodista por “enaltecimiento del terrorismo”.

Ambas fueron sobreseídas y archivadas, “demostrándose el carácter espurio de las mismas”, ha denunciado RSF repetidamente.

“El acoso que lleva sufriendo Ignacio cembrero por parte de las autoridades marroquíes desde hace años da un paso más con el espionaje de su teléfono móvil”, señala RSF quien compromete su apoyo al periodista contra el espionaje masivo.

Asimismo, anunció que desde hace años viene haciendo recomendaciones a los periodistas sobre el ataque intrusivo de programas como Pegasus.

Marruecos ocupa el puesto 136 de 180 países en la Clasificación Mundial de la grave situación de la Libertad de Prensa elaborado por RSF

Ignacio Cembrero ha sido consultado como fuente de información por la revista Proceso en reportajes sobre la situación del Magreb, la crisis del Sáhara Occidental y de la compleja relación Marruecos-España.

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