Papa Francisco

El Papa Francisco pide denunciar la explotación laboral

El periodista Maurizio Maggiani, envió una carta dirigida al pontífice donde narró "la vergüenza" que sintió al descubrir que sus libros y los de otros autores, se imprimieron gracias a la explotación que sufrían en el trabajo migrantes paquistaníes.
jueves, 12 de agosto de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El papa Francisco lanzó un llamado a denunciar “los mecanismos de la muerte” que llevan a la explotación laboral en el trabajo y a denunciar “las oscuras maniobras que, en nombre del Dios del dinero, ahogan la dignidad del ser humano”.

En una carta enviada a los diarios italianos “IL Secolo XIX” y “La Stampa”, el pontífice respondió al escritor y periodista Maurizio Maggiani, quien le envió una carta donde denunció la vergüenza que le dio descubrir que sus libros y los de otros autores están impresos explotando el trabajo esclavista de varios ciudadanos paquistaníes.

“Leí tu carta publicada el 1 de agosto. Con valentía, sin miedo a avergonzarse, quiso comentar la noticia que muchos habrían guardado en silencio: sus libros y muchos otros”, escribió el pontífice.

En la misiva, Maggiani le preguntó: “¿Vale la pena producir belleza gracias a los esclavos?”

Ante el cuestionamiento, el papa Francisco respondió: “Me sorprendieron sus palabras”, informó EFE.

“No estás haciendo una pregunta ociosa porque está en juego la dignidad de las personas, esa dignidad que hoy con demasiada frecuencia y facilidad se pisotea con el ‘trabajo esclavo’, en el silencio cómplice y ensordecedor de muchos”, escribió.

Lamentó que la literatura, a la que consideró “el pan de las almas”, y es una expresión que eleva el espíritu humano, “está herida por la voracidad de una explotación que actúa en las sombras borrando rostros y nombres”.

El papa Francisco aseguró que publicar escritos hermosos y edificantes creando injusticias es, en sí mismo, injusto. “Y para un cristiano, cualquier forma de explotación es pecado”, aunque, consideró, que renunciar a la belleza sería a su vez injusto, una omisión del bien.

“El bolígrafo o el teclado de la computadora ofrecen otra posibilidad: denunciar, escribir incluso cosas incómodas para sacar a la gente de la indiferencia, estimular las conciencias, perturbarlas para que no se dejen anestesiar por el yo no”, indicó.

En ese sentido, instó a la cultura a no dejarse “subyugar” por el mercado.

“Necesitamos esto, una denuncia que no ataque a las personas, sino que saque a la luz las oscuras maniobras que en nombre del dios del dinero ahogan la dignidad al ser humano. Es importante denunciar los mecanismos de la muerte”, apuntó.

Agregó que se debe dar “una fuerte señal y renunciar a posiciones y comodidades para dar cabida a los que no tienen espacio y testificar que es posible una economía diferente a escala humana”, destacó.

“Amo a Dostoievski no solo por su lectura profunda del alma humana y por su sentido religioso, sino porque eligió hablar de vidas pobres, ‘humilladas y ofendidas’. Hay muchos humillados y ofendidos hoy, pero ¿quién da la voz? ¿Quién los convierte en protagonistas, mientras dominan el dinero y los intereses?”, escribió a “IL Secolo XIX”.

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