Caló

viernes, 23 de diciembre de 2011
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Héctor Manjarrez presenta Útil y muy ameno vocabulario para entender a los mexicanos (Ed Grijalbo; México, 2011. 301 pp.), resultado de un trabajo de casi diez años en donde el escritor recogió palabras y expresiones leídas y escuchadas en diferentes textos, así como en la vida cotidiana. De este modo reunió una colección de más de 2,800 vocablos explicados para que cualquier extranjero o hispanohablante entienda lo que el mexicano dice y escribe. Hay que indicar que la pesquisa tuvo como fuentes a sus amigos, cantineros, hijas, taxistas, marchantes… Se circunscribe a la capital del país por lo que excluye giros y expresiones de la provincia. El libro no es sólo un diccionario sino que además utiliza ejemplos para hacer comprensible cada expresión. Muchos son excelentes y constituyen brevísimas historias cargadas de fantasía y humor como la definición de gata: “Sirvienta, chacha, muchacha, criada, doméstica, empleada, mucama (estos dos últimos, sudamericanos); la mujer que solía habitar el cuarto de la azotea, donde se movía como felino silencioso y supuestamente sensual: “Ya volvió a subirse el señor al cuarto de la gata, desde aquí la oigo gritar”; o la de güey: “Se usa indistintamente para hombres y mujeres. De ‘buey’, macho vacuno castrado. Antaño significaba tarugo, (…) pendejo… La generación nacida en los años setenta utiliza la palabra güey con tanta elocuencia como las comas (…): “No mames, güey, lo que pasa, güey, fue que me dio un súper gusto, güey, encontrármelos en el reven, güey.” Útil y ameno vocabulario… es un diccionario atípico hecho con desenfado y humor que recupera parte del habla mexicana en los inicios de este siglo.

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