La UE en manos de Irlanda

lunes, 14 de octubre de 2002
Dublín - Irlanda --una pequeña y lejana isla-- tiene en sus manos el futuro de la Europa comunitaria La Unión Europea (UE) prepara la mayor transformación de su historia de poco más de medio siglo: sumar a 10 nuevos países Para lograrlo, necesita que las 15 naciones que ya la integran aprueben un complicado tratado, el de Niza 14 lo han hecho, pero falta Irlanda, que lo hará sólo si gana el sí en un difícil referéndum que se celebra este 19 de octubre Hasta hace poco Irlanda parecía uno de los más entusiastas socios del club europeo En un lapso de 10 años pasó de ser uno de los países más pobres del continente a uno de los más prósperos Incluso se le conoce como el Tigre Celta, por las sorprendentes tasas de crecimiento económico que reportó en la última década Su transformación se debió en gran medida a los apoyos y subsidios que le otorgó la UE De modo que el anuncio del ensanchamiento de la Unión hacia el oriente, para incluir a los diez nuevos países, en su mayoría exintegrantes del bloque comunista, pone nerviosos a los irlandeses que temen verse desplazados A los habitantes del país celta les costó mucho independizarse del Reino Unido y ahora creen que han perdido frente a la UE esa soberanía que con tanto esfuerzo ganaron: el gobierno pasa de Dublín a Bruselas y la libra irlandesa ha desaparecido para dar lugar al euro Además, muchos irlandeses temen que la ampliación provoque la llegada de trabajadores extranjeros, con lo cual perderían sus empleos y su bienestar económico "NIZA: TOMA 2" En Irlanda, al referéndum del 19 de octubre le dicen "Niza: Toma 2", pues es el segundo que celebran sobre el Tratado de Niza, y el tema se ha convertido en la pesadilla del gobierno de Dublín En la primera consulta, celebrada en junio de 2001, el Tratado fue derrotado El Tratado de Niza fija las reglas para que la ampliación de la UE, de 15 a 25 países, comience en 2002 Los nuevos miembros serán Polonia, Hungría, la República Checa, Estonia, Latvia, Lituania, Eslovenia, Eslovaquia, Chipre y Malta Bruselas ha reconocido que el primer rechazo de los irlandeses fue un duro revés para la UE Esta tiene como límite la Cumbre de Copenhague, que se celebra en diciembre próximo, para cumplir con su agenda de ampliación Pat Cox, presidente del Parlamento Europeo, ha dicho que una segunda negativa del Tratado hundiría la principal agenda estratégica de la UE en un periodo de incertidumbre y crisis potencial Haciendo campaña para el referéndum a favor del Tratado de Niza, el Primer Ministro irlandés, Bertie Ahern, ha subrayado la importancia de cumplir con los tiempos de la ampliación: "la decisión es si queremos ser parte o no, o peor aún, si vamos a bloquearla (la iniciativa)" También está la pregunta de si Irlanda va a apoyar la idea de que otros países --en su mayoría más pequeños y más pobres-- entren o no a la UE El resultado del primer referéndum sorprendió a toda Europa, la occidental y la oriental Vaclav Havel, presidente de la República Checa, acusó a Irlanda de ser la nación más egoista de Europa Agregó que a los irlandeses les encanta ir a Praga a beber cerveza en las tabernas, pero cuando se trata de aceptar a la República Checa en el club europeo le cierran la puerta en la cara Por su parte, los diarios alemanes cuestionaron con malicia cuánto habría costado en fondos adicionales de la UE comprar un voto por el "sí" a los codiciosos irlandeses Si bien una explicación de la negativa irlandesa es que el país celta ha utilizado las ventajas de su membresía a la UE y ahora se niega a compartirlas por temor a perder su estatus de gran beneficiario económico; otra, la del gobierno de Dublín, argumenta que el problema del primer referéndum fue la baja participación, debido a una campaña ineficiente, que sólo logró convocar a una tercera parte del electorado De ahí la necesidad de convocar otro referéndum La ratificación del Tratado de Niza es actualmente la mayor prioridad del gobierno irlandés, que estas semanas lleva a cabo una campaña como si se tratara de elecciones generales, con una inversión de 500 mil dólares, cantidad diez veces superior a la que se gastó en el primer referéndum BERTIE EN APRIETOS Si es verdad que al final del día todas las consultas se convierten en un veredicto sobre el gobierno, la batalla será dura En pocos meses se ha oscurecido el panorama para el primer ministro irlandés, Bertie Ahern Bertie "el amigo de todos" Ahern, o simplemente Bertie, como le suelen llamar aquí, es uno de los mandatarios más populares que ha tenido Irlanda Una encuesta publicada por el periódico Irish Times a principios de año lo señala como el político con quien la mayoría de los entrevistados preferiría ir al bar a tomar una cerveza En mayo fue reelecto para un segundo periodo, pero su encanto se está agotando rápidamente y esto disminuye las probabilidades de un voto a favor de Niza Las causas del desencanto son varias Los ciudadanos se sintieron engañados después de que se filtró a los medios de comunicación un memorándum donde se demuestra que el gobierno mintió deliberadamente antes de las últimas elecciones generales, al negar que hubiera planes de recortes presupuestarios Por otra parte, el exministro de Exteriores y miembro del partido gobernante, el Fianna Fáil, está implicado en un escándalo de corrupción Además, para desgracia de los aficionados al fútbol, que son prácticamente todos los habitantes de la isla, el gobierno anunció el mes pasado la cancelación de un proyecto para construir un nuevo estadio, con lo que murieron las esperanzas de que Irlanda sea el país anfitrión de la Copa Europea en el 2008 El llamado "Bertie Bowl", que el primer ministro imaginaba como un monumento a su memoria, se ha convertido en el "Bertie Fiasco", dejando como único recuerdo un agujero gigantesco que costó al erario 500 millones de dólares En su actual campaña a favor del sí, Bertie Ahern advierte que un voto negativo en el segundo referéndum sería muy dañino para Irlanda Declara que el país seguirá siendo próspero "siempre y cuando se mantenga como socio comprometido de la UE" Esta declaración ?que muchos han percibido como una amenaza--, podría resultar contraproducente ante un electorado con ganas de protestar Tanto el representante del Fine Gail, el mayor partido político de oposición, como el líder del Partido Laborista --que respaldan el voto por Niza-- han pedido al electorado contener su furia hacia el gobierno hasta las elecciones locales del 2004, y han reiterado que el tratado comunitario es demasiado importante para ser utilizado como medio de venganza Detrás de la campaña por el "no" se encuentran, entre otras agrupaciones, el Partido Verde y el nacionalista Sinn Féin Durante la campaña para el primer referéndum, su principal eslogan fue "If you don´t know, vote no" (si no sabes, vota no), lo que resultó un gran acierto, porque el Tratado de Niza es probablemente el documento más complicado que este país --o quizá cualquier otro--, ha sometido a consulta ciudadana Una encuesta elaborada el pasado 18 de septiembre por la Comisión del Referéndum --un organismo gubernamental creado para fomentar la participación ciudadana-- reveló que sólo 16% de los consultados entiende el Tratado Este año la campaña por el "no" se ha concentrado en el tema de la democracia, en la falta de respeto del gobierno al ignorar el resultado del primer referéndum y ahora simplemente convocar a un segundo La votación, dicen los inconformes, se va a repetir hasta que el gobierno obtenga el resultado que quiere Gerry Adams, líder del Sinn Féin, pregunta con tono irónico: "¿En el supuesto de que ahora la ciudadanía vote a favor, habrá un empate?" La campaña en contra del Tratado de Niza advierte que con la ampliación de la UE, Irlanda se va a "inundar" de inmigrantes Una encuesta publicada el pasado 28 de septiembre en el Irish Times muestra que 44% de los ciudadanos piensa que el Tratado va a fomentar una inmigración excesiva a la isla Constitucionalmente no es posible que los 10 países aspirantes se integren a la UE si Irlanda no ratifica el Tratado, pero circulan rumores acerca de un "plan B" para enfrentar una segunda negativa Gunter Verheugen, comisionado para la Ampliación de la UE, niega la existencia de tal plan y explica que esa maniobra sería políticamente inaceptable, aunque fuera técnicamente posible Stephan Auer, académico del Instituto Europeo en Dublín, coincide: las implicaciones de ignorar el voto de Irlanda serían muy serias: "la credibilidad del concepto político de lo que es la UE se verá más socavado; muchos de por sí ya hablan de un déficit democrático en la Unión" Añade que la crisis podría ir más lejos, si la negativa irlandesa fuera aprovechada por países como Francia para retrasar el proceso de ampliación, "y si éste no sucede en los próximos 2 o 3 años, quizá nunca suceda" La última palabra la tienen 4 millones de habitantes de una aislada isla, que decidirán el futuro de 500 millones de europeos Los países aspirantes a ingresar a la UE esperan con ansiedad el resultado del referéndum Han hecho saber a los irlandeses --a través de una carta firmada en Varsovia por representantes de los diez Estados-- que ellos quieren ser parte de la UE y que están intentando pertenecer al club desde la caída del muro de Berlín El gobierno de Bertie Ahern tiene pocos días para convencer a los irlandeses del atractivo de un Tratado incomprensible, de las ventajas del proyecto europeo ampliado, de las bondades de ser solidarios con los nuevos candidatos del club, y de algo quizá más difícil: que el desencanto hacia su gobierno nada tiene que ver con la votación del tratado europeo Algunos analistas pronostican que, si el voto fuera mañana, el gobierno de Dublín podría perder nuevamente el referéndum

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