Exgobernadores de Guerrero salen en defensa de Acosta Chaparro

viernes, 4 de octubre de 2002
Acapulco, Gro (apro)- Poderoso durante su estancia en Guerrero, el general Mario Arturo Acosta Chaparro conserva la fidelidad de los exgobernadores Rubén Figueroa Alcocer e Israel Nogueda Otero, quienes salieron en defensa del general, procesado por narcotráfico y ahora por la desaparición de 143 personas durante la "guerra sucia" de los setenta Hijo del controvertido Rubén Figueroa Figueroa, quien como senador fuera secuestrado por el líder del Partido de los Pobres (Pdlp) Lucio Cabañas Barrientos, en 1974, Figueroa Alcocer no dudó en considerar a Acosta Chaparro, como su amigo y reta a quienes acusan al general en desgracia a demostrar su participación en los crímenes de lesa humanidad Nogueda Otero, gobernador depuesto por el Congreso de la Unión poco antes de que Figueroa Figueroa tomar el cargo, se limitó a declarar que el militar cumplió las indicaciones que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) le indicó Ambos fueron abordados al término de una cena ofrecida por Ernesto Rodríguez Escalona, candidato de la "Alianza para Todos", coalición formada por el PRI y el PVEM, a la que asistió la presidenta de la Mesa Directiva del tricolor en la Cámara de Diputados, Beatriz Paredes Rangel Cercano al general Acosta, desde que éste trabajara en la Brigada Blanca e investigara la localización del cuartel de Lucio Cabañas donde se mantenía secuestrado a su padre, Figueroa Alcocer, el exgobernador destacó que las acusaciones contra el militar, atribuidas a "grupos de la guerrilla", no son nuevas, y que si ahora las tiene el Ejército Mexicano, se deberá probar su veracidad "Es una vieja demanda de los grupos de la guerrilla con los que ellos (Mario Arturo Acosta y Humberto Quirós Hermosillo) tuvieron alguna participación en la época en que estaban en el Ejército, de una serie de homicidios que, bueno, yo creo que, acusar es fácil; hay que probarlos", dijo el exgobernador, quien tuvo que dejar el cargo a mitad de su administración por el escándalo de la matanza de Aguas Blancas Tranquilo, relajado tras la cena, el hijo del "Tigre de Huitzuco", puntualizó en la antigüedad de las quejas contra el exdirector de todas las corporaciones policiacas de Guerrero durante el gobierno de Figueroa Figueroa, y lanzó el desafío a los afectados por las actuaciones de Acosta a "probar lo que han dicho" ante los tribunales militares, "lo demás, ya lo hemos oído durante muchos años esta demanda, igual vamos a esperar" Tras destacar en que el Ejército Mexicano "es una institución muy respetable", Figueroa Alcocer calificó el trabajo de Acosta Chaparro como funcionario de su padre como "eficaz y correcto" Aun cuando consideró que "va a ser muy sano que se esclarezcan" los casos de desapariciones forzadas y crímenes de lesa humanidad, Figueroa Alcocer evaluó que las investigaciones llevadas a cabo por la Fiscalía Especial encabezada por Ignacio Carrillo Prieto, tiene por delante una empresa ardua que recorrer Al insistir que se trata de un trabajo "polémico, controvertido y difícil", descartó que las indagaciones se estén llevando de manera tendenciosa contra los militares y exfuncionarios priistas, por el contrario, se trata de "una petición de esclarecimiento de unos hechos que acontecieron en nuestro país" Israel Nogueda Otero, exgobernador durante la mitad de la "década negra", defendió también al general en desgracia al señalar que sólo "realizó el trabajo que tenía que el Ejército le había señalado" Destacó que durante el tiempo que lo conoció no supo de los excesos de los que se acusa al general, y consideró que podrían haberse dado después de su periodo gubernamental Por último, alabó el trabajo de la Fiscalía Especial en la investigación de crímenes del pasado, y puntualizó en la necesidad de colaborar con ella 03/10/02

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