Fragilidad en la frontera sur

sábado, 23 de noviembre de 2002
México, D F (apro)- Cruzar el río Suchiate para ingresar a México no ofrece problema para aquellos migrantes que a cualquier costo buscan llegar a Estados Unidos En realidad ésta no es la frontera: los verdaderos límites que los desplazados tienen que enfrentar, la mayor parte proveniente de Centroamérica, están a lo largo de todo el territorio nacional Con todo y que son pocos los estudios centrados en la situación particular de las mujeres migrantes en la frontera sur de México, es posible conocer sus movimientos; asegura la investigadora del Colegio de la Frontera Sur (Colefs), Martha Luz Rosas Wiesner Por su ubicación geográfica, explica Rosas Wiesner, a México se le considera como un país de origen, de tránsito y de destino de migrantes; por lo mismo, el tema de la migración y de las causas que lo generan debería ser la columna vertebral de su política En su estudio Mujeres migrantes en la frontera sur de México, la investigadora expone que en los últimos años el movimiento migratorio de mexicanos hacia Estados Unidos ha ido en aumento, datos que confirma el Consejo Nacional de Población (Conapo) al dar cuenta que más de 300 mil connacionales emigran hacia el país vecino del norte con la intención de permanecer en donde ya residen 82 millones de personas nacidas en México De la misma manera las acciones del Instituto Nacional de Migración (INM) corroboran lo anterior, ya que durante el año 2000 efectuó más de 160 mil deportaciones por la ciudad de Tapachula, Chiapas y sólo durante el primer semestre del 2001 ya había deportado a 100 mil indocumentados; de enero a agosto de este año se han detenido más de 72 mil A decir de Rosas Wiesner, en los últimos años el desplazamiento de personas en la franja fronteriza (que atraviesa los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo) es de muy alto riesgo para las y los migrantes, en virtud de que se trata de una región donde la violencia ejercida en su contra se ha vuelto cotidiana De ello Hugo Angeles Cruz, también del Colefs, asegura que el incremento del fenómeno migratorio en la zona sur de México ha llevado a las diversas corporaciones de autoridades mexicanas a ejercer un mayor control de la migración Ante esta situación, los migrantes ?y más particularmente los indocumentados? están más expuestos a ser identificados y a la vez a ser víctimas de atropellos y extorsión Esta mayor presencia de autoridades, continúa, igualmente ha forzado a quienes migran a buscar nuevas rutas para evadir los puntos de inspección y control migratorio: "Rutas donde, por cierto, son emboscados y asaltados por delincuentes comunes que actúan con extrema violencia" PANORAMA De acuerdo con la Organización Internacional de Migraciones (OIM), los movimientos poblacionales en el mundo ascendieron a 150 millones de personas en el 2000, de los cuales 475 por ciento eran mujeres En el caso de nuestro continente, entre el cinco y 15 por ciento de la población de México, Centroamérica y el Caribe vive fuera de sus respectivos países Para efectos de estudio, las mujeres que migran hacia México se clasifican en dos grandes grupos: las que llegan para trabajar de manera temporal en los municipios o regiones fronterizas, y las que van de paso (transmigrantes) con el propósito de cruzar esta región para llegar a Estados Unidos En el caso de las trabajadoras agrícolas, las del servicio doméstico y las comerciantes, afirma Rosas Weisner, su estancia en el territorio mexicano es transitoria debido a que ello depende de los ciclos agrícolas de la región Por lo que toca a las mujeres transmigrantes, su estancia en la región es breve: todo depende de los recursos económicos de que disponen para proseguir su viaje "Varias de las trabajadoras sexuales se ubican en el grupo de transmigrantes, ya que se dedican a esta actividad para obtener el dinero que les permitirá continuar su viaje", comenta Rosas Wiesner Hay otro grupo de trabajadoras sexuales cuya estancia en los municipios fronterizos puede alargarse por más tiempo, en virtud de que algunas de ellas pueden tardar incluso años para juntar el dinero suficiente que les permitirá proseguir hacia Estados Unidos Otras más ya ni siquiera intentan seguir con su propósito inicial, por lo que optan por regresar a su país de origen o quedarse en México donde muy probablemente ya se han establecido y han nacido sus hijos