Robles y Ortega: el reparto del poder

martes, 19 de marzo de 2002
México, D F, (apro)- Tras unas elecciones en las que el PRD cometió los mismos vicios del PRI, tronco del que se deriva la izquierda mexicana, lo que más sorprendió fue la actitud de Jesús Ortega Martínez, quien con apenas un conteo rápido que cubrió 80 por ciento de las casillas, aceptó su derrota, según él, en aras de la unidad del perredismo Pero en el fondo, ni la anhelada unidad se logrará y la postura de Jesús Ortega obedece más bien a una rápida negociación, que consiste en obtener el mayor número de consejeros políticos a su favor, y no sólo eso, sino hasta la secretaría general, que podría "amarrarla" para su compañero de fórmula, el zacatecano Raymundo Cárdenas El caso es que, de acuerdo con el capítulo quinto y artículo 12 de los estatutos del partido, será presidenta o presidente quien obtenga la mayoría relativa de votos, pero si la segunda planilla más votada, en este caso la de Jesús Ortega, obtiene más de la mitad de los votos alcanzados por la mayoritaria, tendría la secretaría general Según el conteo rápido realizado por la empresa Mund, Rosario Robles se proyecta como triunfadora en un porcentaje de dos a uno, distancia que se irá acortando conforme se llegue al cómputo final, ya que la exjefa del Gobierno del Distrito Federal basó su triunfo en esta entidad, Guerrero, Estado de México y Michoacán, estados donde se concentra el mayor número de perredistas Sólo que las proyecciones indican que la planilla de Jesús Ortega se va imponiendo en los estados de Aguascalientes, Zacatecas, Nayarit, Colima, Coahuila, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo En consecuencia, sería su fórmula la que podría obtener el mayor número de los mil cien delegados al Congreso Nacional, a celebrarse en el próximo mayo Y contra lo que se piensa sobre el triunfo "arrollador" de Rosario Robles, si la perspectiva es favorable para Jesús Ortega en la mayor parte de los estados de la República, la primera tendrá también dificultades para conformar el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRD, que se integra con un total de 17 cargos que son repartidos proporcionalmente a la votación conseguida en las entidades del país Esto es, que si Jesús Ortega perdió la presidencia del PRD, lo es también que ganó en la mayor parte de los estados, como sucedió en 1996, cuando Andrés Manuel López Obrador ganó con 74 por ciento de los votos, en tanto que el político hidrocálido sólo obtuvo 14 por ciento, lo que orilló, en otra negociación, a aliarse con el tabasqueño Consultado al respecto, Camilo Valenzuela, otro de los contendientes de esta elección del 17 de marzo pasado, afirmó que si se mantiene la votación de Jesús Ortega, podría alcanzar por lo menos dos posiciones en el CEN, pero "lo más probable es que el número sea mayor, ya que la distancia se acortará" En cuanto a la ansiada unidad de los perredistas --que desde su fundación, hace 14 años, se ha caracterizado por sus divisiones internas--, ésta será más difícil de lograr, debido a que se mantienen los llamados grupos o "tribus" en su seno, con la única seguridad de que la corriente a desaparecer será la de los "amalios", encabezados por Amalia García, todavía presidenta del Partido de la Revolución Democrática Este futuro inmediato del PRD, no obstante, podría también modificarse, en caso de que se llegue a concretar que 20 por ciento de las casillas no se instalaron el pasado domingo, debido a los problemas de desorganización por parte del Servicio Electoral, que preside el colimense Arnoldo Vizcaíno Por lo pronto, se sabe que en los estados de Hidalgo y Veracruz los perredistas no pudieron ejercer su voto, debido a la falta de paquetería, lo mismo que sucedió en delegaciones del Distrito Federal, como Iztacalco, Iztapalapa y Gustavo A Madero, donde los inconformes incluso levantaron las actas penales correspondientes A ello hay que sumar las dificultades que se dieron en municipios como el de Juchitán, Oaxaca; Las Margaritas, Chiapas; Los Reyes La Paz, Estado de México, y otra decena más donde salieron a relucir hasta confrontaciones físicas entre los afiliados al PRD Si a lo anterior se agrega que hasta connotados fundadores y líderes del perredismo no pudieron votar, a causa de que fueron "rasurados" del padrón, no se descarta la posibilidad, según Camilo Valenzuela, Carolina Verduzco, Marco Aurelio Sánchez y Pablo Irineo, los otros cuatro aspirantes que conformaron un "frente por la legalidad", el hecho de que el proceso pueda ser invalidado Esta posibilidad tiene fundamento en el hecho de que hasta Lázaro Cárdenas Batel, gobernador de Michoacán, nieto del expropiador de la industria petrolera e hijo fundador del PRD, calificó el proceso electoral "como un desastre"19/03/02