Caro pagó Fox su encuentro con disidentes cubanos

martes, 23 de abril de 2002
México, D F (apro)- La divulgación de la charla entre el presidente cubano Fidel Castro y su homólogo mexicano, Vicente Fox, en la que éste le pidió a aquél que abandonara las reuniones en la pasada cumbre de Monterrey, es el último capítulo de una serie de fricciones entre los gobiernos de La Habana y México, las cuales empezaron a subir de tono a partir de febrero El día 4 de ese mes, durante una visita a Cuba, Vicente Fox se reunió con siete representantes de la disidencia La reunión, de quince minutos, se realizó en la embajada de México en ese país, y no estuvo programada en la agenda oficial del viaje Ahí, la disidencia cubana le planteó a Fox sus demandas: el establecimiento de la democracia y el respeto a los derechos humanos en la isla El mandatario mexicano no se comprometió a nada Simplemente los escuchó Fox indicó que la reunión se inscribió en una nueva relación bilateral, "respetuosa y profesional", y que de ningún modo fue una "ofensa" hacia el gobierno cubano Reveló, incluso, que le comunicó a Castro su intención de reunirse con la disidencia Días después, el 26 de febrero, el titular de la SRE, Jorge Castañeda, indicó que "las puertas de la embajada de México en Cuba están abiertas a todos los ciudadanos cubanos, del mismo modo que lo está México" La declaración fue hecha en la ciudad de Miami ?núcleo duro del exilio anticastrista--, durante la inauguración del Centro Cultural Mexicano en esa ciudad Y Radio Martí, la radioemisora anticastrista, le dio una amplia cobertura a las palabras de Castañeda Esto provocó que al día siguiente, 27 de febrero, una multitud de cubanos se agolpara en la embajada de México en La Habana, tratando de pedir asilo y coreando consignas contra el presidente Castro El incidente principal se produjo cuando un autobús de la empresa Omnibus Metropolitano chocó contra la puerta principal de la embajada, a la que lograron introducirse 21 personas La reacción del gobierno cubano fue también acelerada: efectivos del cuerpo uniformado de custodia diplomática, policías nacionales, patrulleros, oficiales del Ministerio del Interior y agentes vestidos de civil aplacaron la manifestación, y después sacarían a los cubanos que se internaron en la sede diplomática Al conocer los hechos, la SRE señaló que todo fue producto de una "mala interpretación" de las palabras de Castañeda en Miami "El gobierno no ha variado la política migratoria y no dará asilo a nadie", informó Las fricciones arreciaron el 22 de marzo, cuando Fidel Castro abandonó intempestivamente la Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo, que se realizaba en Monterrey "Les ruego a todos me excusen que no pueda continuar acompañándolos, debido a una situación especial creada por mi participación en esta cumbre, y me vea obligado a regresar de inmediato a mi país", acusó Castro, ante unos 50 jefes de Estado y de gobierno, y decenas más de ministros Y abandonó Monterrey A partir de entonces, las autoridades cubanas señalaron reiteradamente que la partida de Castro se debió a que un funcionario mexicano le pidió que se fuera, ya que no era conveniente que coincidiera con el presidente de Estados Unidos, George Bush El gobierno de Cuba señalaba que poseía "pruebas irrebatibles" de esta presión de México, pero que prefería no usarlas porque no deseaba "perjudicar a México" Cuba centraba sus ataques hacia Castañeda Por ejemplo, en un editorial del diario Granma ?órgano oficial del Partido Comunista Cubano--, del 26 de marzo, se señalaba que el titular de la SRE era "el culpable" del incidente diplomático de Monterrey Calificaba de "renegado" a Castañeda, y revelaba que, "en sus años mozos, solicitó y hasta llegó a recibir entrenamiento militar para apoyar al movimiento guerrillero en Centroamérica" Abundaba Granma: "La extrañísima política de México en relación con el incidente (en Monterrey) tiene un diabólico y cínico arquitecto: se llama Jorge Castañeda Gutman" Y amenazó que si no cesaban "las provocaciones, insultos, mentiras y macabros planes del canciller Castañeda en contra de Cuba", el gobierno de la isla no tendría más alternativa que "divulgar lo que no hemos querido divulgar" Se señalaba que la prueba era la grabación de una conversación telefónica Hoy, finalmente, esta plática entre dos personajes públicos la dio a conocer el propio Fidel Castro Y resultó que el "funcionario mexicano" que instó al legendario comandante a salir de Monterrey fue el propio presidente panista Vicente Fox

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