Indulta Fox al subteniente Herón Varela

jueves, 20 de noviembre de 2003
Le conmuta la pena capital por 20 años de cárcel Proceso hizo público el caso de acoso sexual México, D F, 19 de noviembre (apro)- El presidente Vicente Fox indultó al subteniente Herón Varela Flores, quien había sido condenado a pena de muerte por el asesinato de un superior y el delito de insubordinación También la víspera de la celebración de la Revolución Mexicana –20 de noviembre--, el presidente Fox indultó al sargento segundo de Infantería, Ángel Velázquez Pérez En la edición 1409 del 2 de noviembre último, Proceso hizo público el caso del subteniente Varela, quien asesinó a su superior, el coronel Salvador Juárez Villa, luego que éste lo acosaba sexualmente El 13 de noviembre pasado, el Tercer Consejo de Guerra Ordinario condenó al subteniente Varela a la pena de muerte, la cual hoy fue conmutada por 20 años de prisión extraordinaria En un comunicado de prensa difundido esta noche por la Presidencia de la República, se informa que en México la pena de muerte no se ha ejecutado en las últimas cuatro décadas, y que los sentenciados a ella siempre han sido indultados por el jefe del Ejecutivo, en esta ocasión la víspera de la celebración de la Revolución Mexicana Poco antes, también a través de un comunicado, la Presidencia informó del acuerdo para beneficiar también al sargento segundo de infantería, Ángel Velázquez Pérez, y asegura que el indulto fue debidamente avalado por el secretario de la Defensa Nacional, general Gerardo Clemente Ricardo Vega García En ambos casos, el presidente Fox tomó la determinación con fundamento en lo dispuesto por los artículos 89, fracción XIV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 176, fracción V; 177, 202, 880 y 881 del Código de Justicia Militar, informó la Presidencia, sin aportar mayores datos del caso El sargento Velázquez Pérez fue declarado culpable por el Supremo Tribunal Militar Mientras tanto, el jueves 13 de noviembre, el tercer Consejo de Guerra Ordinario condenó al subteniente Herón Varela Flores a la pena de muerte, luego que, tras casi nueve horas de sesión, fue hallado culpable del cargo de “insubordinación con vías de hecho, causando la muerte al superior”, delito que el Código de Justicia Militar sanciona con la pena capital Presidido por el general brigadier Luis Manuel García Delgado, los cinco integrantes del Consejo de Guerra pasaron a sesión secreta, al filo de las 17:00 de ese jueves 13, luego que, en punto de las nueve de la mañana, iniciara el sumario donde se ventiló el caso de la muerte en las instalaciones del 20 Regimiento de Caballería en Ciudad Juárez, Chihuahua, del comandante de la unidad, el coronel Salvador Juárez Villa Tras concluir la deliberación en privado, hora y media después, el juez sexto militar, el coronel Juan Ramón Tovar Caballero, leyó el veredicto final, el cual decretó la pena capital contra el subteniente Varela Flores, en un caso que puso de manifiesto, tras la comparecencia de los testigos, de una serie de abusos de autoridad, alcoholismo y acoso sexual en las instalaciones militares de esta ciudad fronteriza La pena capital, la cual se aplicó por última vez en el año de 1962 en las instalaciones militares de Saltillo, Coahuila, es conmutada desde ese entonces --mediante decreto presidencial-- por una condena a 20 años de cárcel, procedimiento administrativo que, por lo general, tarda por lo menos cinco días Citado a comparecer como testigo clave de la historia en la cual murió el coronel Juárez Villa, de un disparo de arma de fuego hecho por el subteniente Varela Flores, el teniente Nicolás Antele Pucheta, en su oportunidad, negó en todo momento los señalamientos del acusado, quien lo ubicó como responsable de acoso sexual, conducta que era tolerada por el ahora fallecido comandante de la unidad, y la cual motivó que otros oficiales desertaran del regimiento, debido a los constantes abusos y presiones a los que eran sometidos por sus superiores jerárquicos Esta situación, cuyo botón de muestra fue el caso del subteniente Varela Flores, quien acumuló 24 boletas de arresto en 14 meses de servicio y las que sumaron 99 días de detención, llevó al ahora sentenciado a una situación que su abogado defensor, el exteniente coronel Fausto Córdova de la Barquera, calificó de “hartazgo o, como se dice vulgarmente, le colmaron el plato”, lo que desencadenó que el oficial, cuando acudió con el coronel a aclarar su último arresto, el pasado 14 de febrero, actuara de esa manera contra su superior, por un motivo de “enajenación transitoria y pasajera”, misma que “jamás volvería a hacer” El testimonio del subteniente Varela Flores y de dos de los testigos de descargo, coincidieron en señalar que era una conducta recurrente del coronel Juárez Villa el que se ingirieran bebidas embriagantes en las instalaciones del regimiento, lo cual desembocó, al menos en un par de ocasiones, en riñas colectivas entre oficiales del rango de tenientes y subtenientes El jueves pasado, la sala de audiencias del Consejo de Guerra en el Campo Militar Número Uno estaba ocupada casi en su totalidad por oficiales de la jerarquía similar o contemporánea del acusado Eran medio centenar de militares ataviados con el uniforme de faena verde olivo y que, desde principios de semana, fueron comisionados expresamente por los comandantes de sus unidades, como el Batallón de Fusileros Paracaidistas, el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), y del Primer Cuerpo de Ejército Además de ellos, hicieron su presencia varios agentes de la sección segunda del Estado Mayor, inteligencia militar, dos de los cuales fueron de civil El caso del subteniente Varela Flores llamó la atención de los medios capitalinos luego que Proceso diera a conocer las circunstancias en que murió el coronel Juárez Villa Lo que parecía, por la documentación dada a conocer en el texto publicado, un caso de homicidio incidental, se convirtió en una historia cuyo trasfondo fue el acoso sexual del teniente Antele Pucheta, con la presunta anuencia del coronel Juárez Villa, contra el subteniente Varela Flores “Una invitación de un superior es una orden” Desde que llegó a Ciudad Juárez, el subteniente Varela Flores se dio cuenta que el teniente Antele Pucheta no le quitaba la mirada de encima Fueron varias veces las que le insistió para que se fuera con su superior a tomar alcohol a alguna de las cantinas de esta ciudad, solicitud que, en reiteradas ocasiones, fue rechazada por el oficial, quien venía de haberse graduado en septiembre de 2001 del Colegio Militar Hubo una ocasión, relató en su oportunidad el subteniente Varela ante los miembros del Consejo, “en que me dijo que una invitación de un superior jerárquico, a uno de menor jerarquía, es una orden, así que me tenía que unir al círculo, además que dijo que él tenía más años de antigüedad y que ya había matado a uno, y que le gustaban los oficiales así como yo, así de grandotes” El dicho del subteniente encontró eco en un par de oficiales, quienes relataron --en su declaración leída en la audiencia-- las manías y conductas del teniente Antele Pucheta, como cuando llegaba ebrio al regimiento y ahí seguía bebiendo Nervioso, con la corbata mal puesta y la bragueta abierta --situación que le recriminó ese jueves 13 de noviembre el presidente del Consejo, el general García Delgado--, Antele Pucheta negó todos los señalamientos, además que aclaró que desde que en 1975 se incorporó al Ejército “Siempre he vivido en el cuartel, ya que mi familia vive en Martínez de la Torre (Veracruz)” El oficial aceptó que vive separado debido a que tiene “problemas” con sus hijos No hubo marcha atrás de los miembros del Consejo cuando el fiscal militar, una vez concluidas las comparecencias de testigos --algunos de los cuales relataron el “relajamiento de la disciplina” en las instalaciones militares--- pidió la pena máxima para el subteniente, por la muerte del coronel Juárez Villa El defensor apeló a las circunstancias en las que se presentó el incidente que costó la vida al comandante del regimiento, y advirtió del riesgo que se corría al interior del Ejército, de que se generalicen conductas como la tolerada al teniente Antele Pucheta y que llevó al oficial acusado a actuar de esa forma Finalmente, los miembros del Consejo de Guerra --integrado, además del general García Delgado, por el contraalmirante René Oscar Gómez Vite, el también contralmirante Antonio Gómez Galván y los tenientes coroneles Idelfonso López Márquez, Samuel Bañuelos Acevedo y Raúl Fabián Campanur— decretaron, por unanimidad, la responsabilidad del subteniente Varela Flores, y lo condenaron a la pena capital

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