Nuevo Laredo: Impunidad y violencia (Segunda y última parte)

domingo, 11 de mayo de 2003
Nuevo Laredo, Tamps (apro)- La ola de violencia que se ha desatado en esta ciudad fronteriza afecta a todos, algunos se han salvado, pero otros no han corrido con la misma suerte, debido a los “errores” que los sicarios han cometido para cumplir con las órdenes de ejecución, como le sucedió al oficial de la Policía Preventiva Municipal, Cosme Carrillo Ramírez, quien se encontraba almorzando en un concurrido restaurante cuando llegaron dos hombres vestidos de negro, con pasamontañas y armados con subametralladoras tipo Uzi Según han establecido las autoridades, el objetivo de los pistoleros era matar al comandante, Jacinto Hernández Rodríguez (a) "El Chaleco”, pero a éste sólo lo hirieron y acabaron con la vida de Carrillo Ramírez Otros casos similares a éste se registraron en el 2002 Igual en los “levantones” ha habido errores No a todos les fue como a Martín Fonseca Martínez, a quien los mafiosos liberaron cuando se dieron cuenta de su error y hasta le dieron un billete de 100 dólares para que se curara las lesiones que le provocaron La semana pasada a Rodrigo Vidal Johnson, gerente de una agencia aduanal, un grupo de hombres armados lo sacó de su casa delante de su esposa y de sus hijos, para llevárselo en una camioneta, aunque lo liberaron dos horas después al darse cuenta que no era el hombre que buscaban Se dan casos como el de Guadalupe Martínez, que hasta pidió un permiso en su trabajo para dedicarse de tiempo completo a buscar a su hijo Daniel Martínez Vázquez, trabajador de una maquiladora, que fue sacado de su trabajo el 1 de abril por un comando, cuyos integrantes parecían policías Otras personas, esposas y madres de hombres que fueron víctimas de este tipo de atentados, han formado una agrupación que se llama “Mujeres en Duelo” que busca hacer presión ante las autoridades para que se investiguen los casos Eduardo Alarcón, director regional del Colegio de la Frontera Norte, recuerda que una racha de violencia similar se vivió en los años 70, cuando Nuevo Laredo fue asolado por bandas de narcotraficantes “La impunidad puede detonar la violencia”, advierte el académico, al considerar que el hecho de que la gran mayoría de los crímenes cometidos por las mafias del narcotráfico permanecen sin castigo, puede ser un factor que incida en aumentar los índices delictivos y la agresividad en las calles Aunque para el Procurador de Justicia, Francisco Cayuela, la alta incidencia delictiva está determinada por el incremento en el consumo de drogas Ante este contexto, el obispo de la diócesis local, Ricardo Watti Urquidi, afirma: "Nos estamos convirtiendo en una sociedad ligth, sin conciencia, sin valores y sin sensibilidad frente a la violencia que se ha acrecentado y está alterando la vida de todos aquí" En AMA, iniciaron en enero un grupo de 30 mujeres, ahora son 500 los que se han sumado a esta agrupación El pasado mes de marzo realizaron el foro "Unidos contra la Violencia" y han integrado es una agenda una serie de pláticas en escuelas y colonias, con amas de casa y con jóvenes Bertha Ríos Cadena aclara que esta agrupación pretende concentrarse en trabajar contra los índices de violencia intrafamiliar que se han disparado en Nuevo Laredo, y quieren confiar en que las autoridades tomen su papel para combatir la inseguridad generada por las bandas del narcotráfico que operan en la localidad “Nuestra ciudad no era así –asegura--, antes salíamos a la calle sin ningún temor, pero de un tiempo para acá ya no se puede hacer eso; vemos con preocupación que las cosas han ido de mal en peor y por eso nos unimos para tratar de hacer algo para que esto cambie” ¿Y LA POLICIA VIGILA? Por si la violencia que genera el narcotráfico fuera poco, en Nuevo Laredo la Policía Preventiva Municipal se ha convertido en un escándalo en los últimos dos años Aunque se supone que debería ser la encargada de vigilar las calles para evitar que se cometan actos delictivos, los agentes de esta corporación han sido los protagonistas de ejecuciones, “levantones” y hasta robos Con 310 mil habitantes, el número de agentes municipales se ha incrementado en los últimos años, hasta llegar casi a los mil En la administración de Horacio Garza Garza, la Policía Preventiva de Nuevo Laredo se convirtió en la mejor pagada del país, en una estrategia para evitar su infiltración y para que mejoraran su trabajo Pero de nada sirvió Del 2002 a la fecha, por lo menos ocho preventivos están desaparecidos, siete han sido ejecutados y, al menos, tres se han salvado de atentados contra su vida Ya es famosa la Base III, a la que pertenecen o pertenecieron la mayoría de los elementos involucrados en actos violentos o delictivos Según fuentes de la Procuraduría, esta unidad policiaca habría estado al servicio de la banda de “Los Chachos”, cuyo líder Dionisio Román García Sánchez, fue ejecutado el año pasado LA POLICIA ESTATAL “Mujeres en Duelo”, la agrupación que forman las madres o esposas de desaparecidos, ha acusado a la Policía Estatal de dedicarse más a buscar elementos para desacreditar a las personas que son víctimas de “levantones”, que a esclarecer los casos Ninguna de las 25 desapariciones que se habrían denunciado en los últimos dos años, han sido esclarecidas Tampoco la mayor parte de las ejecuciones; pero lo que más ofende a la sociedad de Nuevo Laredo es que sigan impunes crímenes como el de Olga Lidia Osorio y el de Jonathan García ¿Y LOS FEDERALES? Desde septiembre del año pasado, más de 200 agentes de la Policía Federal Preventiva llegaron a esta ciudad para, supuestamente, coadyuvar en el combate a la creciente inseguridad pública que prevaleció todo el 2002; pero en lugar de bajar, los índices delictivos se dispararon "El crimen organizado sigue operando impunemente en la ciudad, sin que nada lo detenga No se puede decir que la presencia de la PFP ha incidido en la disminución de la delincuencia, ya que, por el contrario, ésta ha aumentado", afirmó el abogado Manuel Galván Almendarez Así, otras voces de esta ciudad han advertido que en vez de combatir a la delincuencia, los federales preventivos se aliaron con los municipales, corporación que --las evidencias lo han demostrado--, está totalmente infiltrada por la delincuencia organizada EL EJERCITO Y LA UEDO La confusión que provocan en esta frontera las estrategias que ha impuesto en los últimos años la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada (UEDO) y el Ejército, de utilizar comandos que llegan en forma sorpresiva a realizar cateos y detenciones, las utilizan ahora los sicarios del cártel del Golfo “¿Fueron narcos o fue un operativo de la UEDO?”, es la pregunta que suele permanecer entre los que han atestiguado recientemente “levantones” en esta frontera Utilizan uniformes camuflageados y armas muy similares --algunas veces encapuchados y con chalecos antibalas--; llegan en vehículos parecidos, se distribuyen, se mueven y utilizan un vocabulario común; y los dos tipos de comandos se identifican como autoridad, en ocasiones hasta con documentos Muchos de los más recientes “levantones” en Nuevo Laredo han tenido esas características

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