El movimiento obrero del CT sale en defensa de líderes petroleros

viernes, 2 de mayo de 2003
México, D F (apro)- Mientras el sindicalismo independiente aglutinado en la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) manifestó su abierto rechazo a “la ley Abascal” en materia laboral, el Congreso del Trabajo (CT), encabezado por Leonardo Rodríguez Alcaine, evitó cualquier referencia a la pretendida reforma y sólo hizo una leve crítica a los pocos apoyos a la clase trabajadora en el actual gobierno de Vicente Fox El acto del Congreso del Trabajo, encabezado por el también secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), pareció un trámite oficial para festejar el Día del Trabajo Los miles de trabajadores de las 38 centrales obreras del CT no pudieron llenar la plancha del Zócalo capitalino, pero sí pusieron en primer plano la defensa de los líderes sindicales petroleros, Carlos Romero Deschamps, Jesús Olvera y Ricardo Aldana Prieto, quienes están involucrados en el Pemexgate Por vez primera desde que asumió la presidencia del CT y CTM, Rodríguez Alcaine no tomó el micrófono, en su lugar habló el cuestionado dirigente de los ferrocarrileros, Víctor Flores Morales, quien desde el templete ofreció todo su apoyo, y el del CT, a los líderes petroleros Habló también un representante de la CROC, Mario Martínez, y el dirigente del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia, quien fue el único que hizo una crítica al gobierno de Fox La participación del líder minero sorprendió, ya que no ha apoyado a Rodríguez Alcaine en lo que ha sido la negociación de la propuesta de reforma laboral, además que es el único --de los tradicionales sindicatos corporativos-- que ha interpuesto una demanda contra una autoridad laboral Gómez Urrutia, de manera tímida, sostuvo que la pretendida reforma laboral es sólo una “pantalla” para disfrazar nuevas jornadas de trabajo y niveles de explotación Y si durante los 40 minutos que duró el acto, los miles de trabajadores se hundían a cada rato en el aburrimiento y el desentendimiento hacia los oradores, al momento que tomó la palabra Gómez Urrutía los primeros despertaron Primero hizo un llamado a la unidad para luego advertirle a Vicente Fox que “no aceptará del gobierno federal un doble discurso ni golpes bajos”; sus palabras desperezaron a los trabajadores, quienes por unos minutos salieron del letargo que les provocaban el calor y sus dirigentes sindicales Antes, el líder de los ferrocarrileros y siempre defensor de Romero Deschamps aceptó que el CT es “institucional”, pero dijo que “no está sometido al gobierno de Vicente Fox”, por lo que le demandó al Ejecutivo federal y a su gabinete económico que mejoren el desarrollo del país para salir del atolladero, la escalada de precios, la falta de vivienda, salarios justos y nuevas plazas de trabajo Rodríguez Alcaine prefirió no hacer uso de la palabra, horas más tarde lo haría frente al presidente, en el “acto oficial” Pero no fue necesaria la participación de La Güera, pues fue Víctor Flores quien con su discurso dio pie para que el Ejecutivo anunciara un nuevo “acuerdo”, pero ahora en materia laboral Programa que, por cierto, pareció un insulto a los trabajadores, a quienes en su día, el primero de mayo, el gobierno federal ignoró, ya que anunció grandes apoyos pero para los dueños de las empresas, el sector empresarial Víctor Flores dijo que el CT no está sometido al gobierno de Vicente Fox, por lo que le demandó, a él y a su gabinete económico, todo un programa que mejore el desarrollo en esta materia, y así lo hizo Fox horas más tarde, cuando habló de las bondades para las grandes empresas, las que podrán participar en los megaproyectos más importantes del sexenio “del cambio”, pero no habló nada de los beneficios para los trabajadores ni mejores en sus condiciones El discurso de Gómez Urrutia, quien en el Zócalo sostuvo que no aceptará un “doble discurso” ni golpes bajos de Vicente Fox, quedó a unas cuantas horas en el olvido, pues frente al líder máximo del CT, el presidente de la República insistió en las verdades a medias Según Fox, ya se encuentra en la Cámara de Diputados una propuesta de reforma laboral donde participaron todos los sectores --patrones, obreros y gobierno--, lo cual no ocurrió así, pues la reforma la “conceptualizó” el sector empresarial y la avaló Rodríguez Alcaine, a pesar de las críticas de la mayoría de los integrantes del Congreso del Trabajo La UNT ni siquiera la respaldó y optó por retirarse de la mesa de negociación Así, el tercer año de festejo del Día del Trabajo en el gobierno de Vicente Fox se convirtió en la celebración del sector empresarial, al que se le anunciaron las buenas nuevas para que trabaje del lado del gobierno federal, a costa de la clase trabajadora, que lo único que vio fue un día más de descanso y un paso más hacia atrás en su lucha sindical 01/05/03

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