Recordando a George Harrison

lunes, 27 de diciembre de 2004
México, D F, 27 de diciembre (apro)- El número 88 de “La Mosca” (en la pared), publicación roquera que dirige Hugo García Michel, dedicó su portada decembrina al inmortal Harrison (1943-2001), “Tres años en el Nirvana”, justo el tiempo de haber fallecido el exbeatle por cáncer, con una lista de 22 canciones que hizo durante 1963 y 1971 y grabó con Los Beatles el creador de “My Sweet Lord” En esos ocho años ocurrió el periodo de maduración de Harrison como compositor de música pop, alcanzando la perfección en una balada tan hermosa como “Something”, incluida en el último disco del cuarteto de Liverpool, “Abbey Road”, de 1969, y que para John Lennon fuera la mejor Antes de ser devorados por la fama, en Hamburgo los entonces Beat Boys se metieron a un estudio de grabación acompañando al vocalista Tony Sheridan y aquel LP (larga duración) traía una colaboración firmada por Harrison y sus tres colegas, “Cry For a Shadow” Pero había sido el tercero en entrar a Los Beatles, no fundador, así que Harrison fue desdeñado por el productor George Martin, quien los llevó a los estudios, e incluso la prolífica mancuerna de Lennon y McCartney lo veía como “hermano menor”, y sus egos se podían dar el lujo de dedicarle una pieza por acetato para él cantando (“Do You Want to Know a Secret?”), o Ringo (“What Goes On?” y “With A Little Help From My Friends”) “El beatle solitario”, más un guitarrista que autor de éxitos (los genios eran los otros dos), se decidió: “Don’t Bother Me” (1963), brotó con la frescura de la primera canción, un ejercicio para de veras ver si podía hacerlo Harrison estaba convaleciendo de gripa en un hotel de Bournemouth, Inglaterra, durante una gira veraniega en 1963 cuando escribió: “Desde que se fue, no quiero que nadie me hable” y pensó que “si podía escribir algo y continuaba, quizás alguna vez haría algo bueno” En 1965 para el álbum Help!, Los Beatles le grabaron dos más (curiosamente ni Harrison ni sus colegas han dejado testimonio de cómo fueron escritas, a excepción de los cortes musicales, por supuesto): “I Need You” y “You Like Me Too Much” Aquel mismo año, el elepé “Rubber Soul” traía otro par suyo “Think for Yourself” es una de las canciones, sobre la cual contó Harrison: “Debiera ser acerca de ‘alguna persona’ por como suena, pero no puedo acordarme quién me inspiró Probablemente, el gobierno” E ‘If I Needed Someone’, que salió “como un millón de otras canciones que giran alrededor del acorde de re La línea de la guitarra o sus variaciones pueden hallarse en muchas canciones más y me sorprende que la gente siga descubriendo nuevas permutas en las mismas notas” Harrison metió tres en Revolver (1966), uno de sus discos predilectos de Los Beatles “Love You To” fue de las primeras tonadas que logró en la cítara y halló su curso con la tabla hindú, en el track básico de grabación, doblando posteriormente él mismo voces y guitarras “I Want To Tell You”, según manifestó, era “sobre la avalancha de pensamientos que nos cuestan mucho trabajo escribirlos o decirlos o transmitirlos Yo volvería a rescribir un verso ahora, pues considero que la mente es la que nos carrerea a hacer esto u lo otro, cuando lo que necesitamos es olvidarnos de la mente”; la línea propuesta quedaría: “Aunque parezco actuar huraño, no soy yo: es mi mente que está confundiendo las cosas” “Taxman” es la tercera y, por su ritmo fonqui debió gustar a los demás Beatles, quienes aportaron buenas ideas para la pulir bien esa grabación Harrison escribiría en su biografía “I Me Mine” (1980): “La hice cuando me di cuenta de que aunque ya habíamos comenzado a ganar dinero, lo cierto es que se nos iba, por pagar impuestos; era y es algo típico ¿Por qué debe ser así? ¿Estamos siendo castigados por algo que olvidamos hacer?” John Lennon se enfureció cuando leyó aquel breve recuerdo y en una de sus entrevistas finales (para “Playboy”, en el mismo mes antes de morir asesinado el 9 de diciembre de 1980) declaró que Harrison lo había lastimado al apenas y acordarse de él en su libro Lennon añadió que él había ayudado mucho al pequeño Harrison para mejorar sus piezas, pese a que no eran tan buenas como las de él y Paul McCartney Sin duda, las líneas del requinto abridor en “Taxman” fueron una aportación de Lennon Para el “Sargento Pimienta” (1967), Harrison contribuyó con “Within You Without You”, con puros instrumentos musicales de la India: “Fue escrita luego que me metí a la meditación Habíamos entrado a la conciencia de ‘Todo lo que necesitas es amor’, tras el periodo de LSD y luego de haber estado tomando lecciones de cítara con Ravi Shankar, así que ya había mejorado un poquito en el instrumento” Practicando los “sagams”, base de las “ragas” hindúes, Harrison se decidió a desarrollar esta larga pieza con un solo instrumental en tempo de 5/4, usando escalas fuera de lo común para el oído occidental También de 1967, “Magical Mistery Tour” contó con una sola suya, “Blue Jay Way”: “Es el nombre de la calle donde había yo rentado una casa en Los Ángeles, acababa de llegar de Inglaterra y estaba cansado por el cambio de horario y por el viaje, esperando a Derek y Joan Taylor, quienes vivían allí en LA Me puse a componer, toqué algo de órgano eléctrico que tenía en casa, llegó la neblina y se tardaban en llegar El aire de la pieza es ligeramente hindú” 1968: “The Inner Light” apareció en el lado “B” de un sencillo de 45 rpm de Los Beatles; la música originalmente formaba parte de “Within You Without You”, y está dedicada a Juan Mascaró, profesor de sánscrito en la Universidad de Cambridge, quien le sugirió musicalizar el texto del libro sagrado “Tao Te King”: “Sin salir de mi puerta, puedo conocer todas las cosas de la Tierra Sin mirar por mi ventana puedo conocer los caminos al cielo Entre más viaja uno, menos sabe” Y en el llamado “Álbum blanco”, de Los Beatles, cuatro rolas de madurez “Piggies”: “Es un comentario social Me entrampé en una línea a la mitad hasta que mi madre dijo: ‘¡Lo que necesitan son unas buenas nalgadas!’, necesitaba la rima y así pues, no tiene nada que ver con los policías norteamericanos” La divertida “Savoy Truffle”, que surgió cuando era su gran cuate Clapton, y Harrison supo que la dentadura de su amigo le dolía por hallarse llena de muelas picadas por las caries; no obstante, Clapton acababa comiendo cuanto dulce podía Así, una vez en casa de Harrison, Clapton vio una caja de chocolates “Good News” y nació la canción, con nombres de los chocolatitos: “Crema de mandarina, Montelimar, Sling de jengibre, Corazón de piña” Derek Taylor contribuyó con el verso: “Tú sabes que eres lo que comes” “Long, long, long”, la tercera de aquel disco doble es acerca de Dios, en acordes de “re”, “mi” menor y “la” tomados de la pieza de Dylan, “Sad Eyed Lady of the Low Lands” Cuando la grabaron, había una botella de vino blanco “Blue Nun” sobre el amplificador y al sonar cierta nota Paul McCartney en el órgano, “Ampli” y botella comenzaron a vibrar, un efecto enigmático y circunstancial que se escucha al final de corte Y, bueno la magnífica “While My Guitar Gently Weeps”, con excelente introducción del mismo McCartney al piano 1969: Dos de Harrison en “Yellow Submarine: It’s All Too Much”, escrita con inocencia infantil desde épocas de las primeras experiencias en LSD, y “Only a Northen Song”, con una trompeta locuaz también de McCartney: “Era una broma relativa a Liverpool, la Ciudad Sagrada al norte de Inglaterra Además, como los derechos de “copyright” eran para Northern Songs Ltd, editora que no es de mi propiedad, puse: ‘realmente no interesan los acordes que toque, es sólo una canción del norte’” Como compositor, Harrison había crecido y a la par de su lucha por establecer un nombre en la discografía de Los Beatles ante los dos gigantes egos de sus colegas, esos años de 1967 y 1968 había visto aumentar su talento Grabó la música para la película “Wonderwall”; el conjunto “Cream” de Clapton interpretó su Badge (firmó como “el ángel misterioso”) para el disco final “Goodbye” y en “Apple Records” produjo un memorable plato en 33 pulgadas con Jackie Lomax, “Is This What You Want?”, donde viene su pieza “Sour Milk Sea” Los Beatles metieron otra de sus canciones en sencillo para el lado “B” de “The Ballad of John and Yoko”, la humorosa “Old Brown Shoe” aquel 68: “Empecé las secuencias de acordes al piano (el cual verdaderamente no sé tocar) y ya luego comencé a escribir ideas para la letra a partir de varios opuestos: ‘Yo quiero un amor que sea bueno, pero lo bueno está a la mitad de lo que es malo’, otra vez la dualidad de las cosas” Se acercaban las sesiones para “Let It Be” y Harrison creó dos: la alegre “For You Blue”, con acordes tradicionales del blues y rock, acompañando Lennon en el requinto “slide”, y un sentido vals “I Me Mine”, acerca del egocentrismo que arruina el amor humano, con un rock sólido a la mitad y una nostalgia que ya no dejaría como solista El último disco de Los Beatles fue “Abbey Road”, donde luce ya el trabajo de Harrison en plena seguridad del oficio y diálogo con las musas a través de las joyas: “Here comes the Sun” y “Something” Dice Carlos Jesús González, autor en “La mosca” del homenaje a George Harrison (“Tres años en el Nirvana”) que si bien se parecía a Harrison, le hubiera gustado ser el mismísimo “exbeatle”, pues entre otras cosas habría estado motivado a escribir la canción “Something” (McCartney dixit), motivado por la beldad (esposa de Harrison y luego, de Clapton) Patty Boyd De esta forma, aseguraba su trascendencia

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