Remacha Powell: Ni México ni AL son prioridad para Washington

jueves, 12 de febrero de 2004
* Define la política exterior estadunidense en el Capitolio * Así explicó el recorte de fondos a la asistencia en la región Washington, 11 de febrero (apro) - El secretario de Estado estadunidense, Colin Powell, no se anda por las ramas y, en el mismo Capitolio, dijo lo que todo mundo sabe y que, en el caso de gobiernos como el de Vicente Fox se niegan a aceptar: que los países de América Latina, México incluido, no son una prioridad en la política exterior de Estados Unidos "Con respecto de América Latina, hemos reducido el monto general de los fondos (de asistencia) porque tenemos prioridades más altas que afrontar, con una naturaleza más seria, en otras partes del mundo", dijo Powell ante el Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representes del Congreso federal estadunidense La aclaración de Powell se dio ante el cuestionamiento al que lo sometió el representante demócrata de Nueva Jersey, Bob Menéndez, sobre los recortes presupuestarios del gobierno de Bush para respaldar programas de asistencia en América Latina para el año fiscal del 2005, que entraría en vigor el 1 de octubre de este 2004 "Esta es una de las negociaciones que hacemos, ojalá no lo tuviéramos que hacer pero por la limitaciones que tenemos en los fondos (presupuestarios), son el tipo de opciones que tenemos que tomar", indicó Powell Menéndez le reclamó al secretario de Estado que en el presupuesto que mandó Bush la semana pasada al Capitolio para su estudio y eventual aprobación, se recorte en 11% el financiamiento a programas de desarrollo y en 12 a los de educación en Latinoamérica Desde enero de 2001, cuando Bush llegó a la Casa Blanca, se pudo palpar que América Latina no era una prioridad en la política exterior estadunidense, pese a que públicamente el mandatario decía lo contrario, y con énfasis especial en la relación con México Fox, “amigo” A Fox lo calificaba de "amigo", pero la relación se desmoronó por la oposición del gobierno de México a la guerra unilateral de Estados Unidos contra Irak, y desde entonces la administración foxista adoptó todo tipo de acciones con tal de verse nuevamente favorecida en el discurso de Bush La desaparición casi total de América Latina en el radar de la Casa Blanca se fortaleció con los ataques terroristas del martes 11 de septiembre de 2001 a Nueva York y Washington, para luego asentarse con la política belicosa de Bush para acabar con Saddam Hussein Frente al tan claro olvido por la región latinoamericana y todos sus problemas, Bush se quiso enmendar un poco y, aprovechándose del realineamiento del gobierno foxista, le pidió a éste organizar en Monterrey, Nuevo León, la recién celebrada Cumbre Extraordinaria de las Américas Con la culminación de dicho acto en Monterrey, Bush dio por cerrado el capítulo de “interés por lo latinoamericano”, que Powell ahora remachó con su declaración ante el comité legislativo Pese a que Bush tuvo al principio cierta deferencia para con el presidente mexicano Vicente Fox, cuando en septiembre de 2001 fue el primer mandatario extranjero que realizó una visita de Estado al entonces recién estrenado mandatario de Estados Unidos, por su oposición a la guerra contra Irak lo había vetado para que lo visitara a su rancho de Crawford, Texas, donde en un ambiente de más intimidad, Bush ha recibido sólo a jefes de Estado o de gobierno que lo apoyan incondicionalmente, como es el caso del español José María Aznar, aunque cabe también la excepción de Vladimir Putin, el presidente de Rusia, cuya presencia en el rancho de Bush responde más a intereses estratégicos que amistosos Sin embargo, la persistencia foxista finalmente fue recompensada, luego que Bush, en plena Cumbre Extraordinaria de las Américas, en Monterrey, anunció que Fox y su esposa, Marta Sahagún, serían sus huéspedes en el rancho texano los días 5 y 6 de marzo

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