Se oponen campesinos de EU y México al capítulo agrícola del TLC

sábado, 14 de febrero de 2004
* Rechazan la liberalización del sector * Ha generado desastres en comunidades rurales y desaparición de pequeños granjeros, dicen México, D F, 13 de febrero (apro)- Organizaciones campesinas, indígenas y de agricultores, tanto de México como de Estados Unidos, quienes conjuntamente representan alrededor de 700 mil familias de pequeños y medianos productores campesinos, manifestaron hoy su oposición a la liberalización de la agricultura y en particular, al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, por generar desastres en las comunidades rurales y la desaparición de pequeños granjeros en ambos países En una declaración conjunta, resultante del II Foro Binacional sobre Agricultura y Libre Comercio, los agricultores de ambos países anunciaron el establecimiento de una agenda común de trabajo que comprende el intercambio de experiencias, información, alternativas de desarrollo; y acciones conjuntas y comunes para hacer frente al libre comercio en los términos que actualmente y de manera autoritaria, llevan a cabo los gobiernos de ambas naciones y las grandes corporaciones Por vez primera se reunieron en octubre del año pasado en Iowa, para iniciar un diálogo binacional para analizar y reflexionar colectivamente la “severa crisis que ha provocado en nuestras agriculturas el TLCAN” En esta ocasión, le tocó a México ser sede del segundo foro Las organizaciones campesinas dicen ser testigos de que la liberalización ha provocado la expulsión de campesinos; el desmantelamiento de sus agriculturas y ha deteriorado las condiciones de vida del campo En ese sentido, declaran que luchan por la defensa de la agricultura campesina, por la justicia social y por el derecho a una alimentación sana y para todos “Luchamos por el derecho de los pueblos a proteger los recursos naturales, la tierra, el agua y las semillas Somos partidarios de la paz, de la cooperación entre ambos países y promovemos sociedades sustentables capaces de garantizar la soberanía alimentaria de nuestros pueblos Por ello, demandan una acción internacional para modificar el patrón actual de producción agroalimentaria, basada en organismos genéticamente transformados, que ponen en riesgo la existencia de la riqueza genética del planeta; imponiendo patrones a nivel mundial y nulificando el derecho de los pueblos a la producción de alimentos sanos y sustentables “Exigimos respeto a los derechos laborales y ciudadanos de nuestros connacionales que se ven obligados a dejar sus tierras y sus parcelas Reivindicamos el valor e importancia de la lucha de los campesinos por el derecho a una vida digna, justa, solidaria y por seguir siendo campesinos”, sostienen Por lo anterior, demandan de ambos gobiernos: La presentación de una evaluación completa y veraz de los resultados del TLCAN; revisión y renegociación del apartado agropecuario del TLCAN, a partir del principio básico de la soberanía alimentaria; revertir el proceso de industrialización de la agricultura, manejado por las grandes corporaciones, con todos sus impactos (ambientales, sociales y económicos); fortalecer el papel del Estado en la elaboración de políticas públicas, de acuerdo con los intereses de la gente y no de las grandes transnacionales; asegurar precios justos para los productores, que les permitan cubrir sus gastos y vivir una vida digna Esto, dicen, implica una intervención del Estado para manejar la oferta exportable y el fomento de la cooperación internacional para regular los precios y mercados globales Garantizar la inversión pública en el campo, para asegurar los derechos básicos de alimentación, salud, vivienda, educación y transporte, y reconocer públicamente la enorme importancia de los pequeños y medianos productores en el desarrollo económico, social, político y cultural de los países Como resultante, se comprometieron en seguir adelante con las siguientes acciones: Crear un comité de seguimiento binacional, que permita profundizar el diálogo y coordinar acciones conjuntas; realizar campañas públicas de concienciación y sensibilización sobre la situación del campo, y en la necesidad de crear nueva políticas públicas que aseguren una vida digna de los productores; trabajar en acuerdos binacionales para establecer precios de garantía para productos básicos y estratégicos, y continuar las movilizaciones regionales y conjuntas en contra del ALCA, Plan Puebla Panamá, TLCAN, CAFTA y OMC La declaración conjunta la signan por México el Movimiento “El Campo no aguanta más”; la “Unión de Ejidos Luz de la Montaña de Guerrero”; la “Confederación de Porcicultores Mexicanos AC”; el “Frente Democrático Campesino de Chihuahua”; “Equipo Pueblo” entre muchas otras, y por Estados Unidos Women, Food and Agriculture Network”; “American Corn Growers Association; “Iowa Farmers Union”, “Family Farm Defenders” y “National Family Farm Coalition”

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