Caso Cuba: Fox, ahora grabado por Bush

martes, 20 de abril de 2004
* El propio líder estadunidense revisó la versión que se daría a conocer a la prensa Washington/ Ginebra, 19 de abril (apro) - Después del voto de México contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos (CDH) en Ginebra, quedó la percepción de que México se sometió a los dictados de Estados Unidos, reconoció el canciller Luis Ernesto Derbez “Es una desafortunada imagen, producto de la declaración de una persona que tomó como cierto lo que él interpretó de la conversación de Bush y Fox”, declaró Derbez, en una entrevista publicada este lunes 19 en La Jornada Dicha “persona” fue el vocero de la Casa Blanca, Scott McClellan, y la versión de la conversación entre Fox y Bush –realizada el 12 de abril-- fue tomada de la grabación que la Casa Blanca realiza de todas las conversaciones que el presidente de Estados Unidos efectúa con sus homólogos de otros países, según reveló a Apro un funcionario de la Casa Blanca Más: según esta fuente, el propio presidente Bush revisó dicha versión antes de ser proporcionada a los medios de comunicación en Washington La historia es la siguiente: A las 6:45 de la mañana del martes 13, el presidente de Estados Unidos, George W Bush, llamó por teléfono a su homólogo mexicano Vicente Fox En realidad, Bush respondía a una solicitud de conversación tramitada por Los Pinos durante el jueves 8 y el viernes 9 de abril Fox quería conversar con Bush sobre el fallo de la Corte Internacional de Justicia contra Estados Unidos por violación en el procedimiento jurídico de 51 mexicanos sentenciados a pena de muerte en ese país Pero para la Casa Blanca la conversación tenía otro objetivo: saber cuál era la posición de México en el caso Cuba, pues “hasta el martes 13, antes de la llamada al presidente Fox, contábamos con 20 votos (a favor de la resolución)”, dijo el funcionario de la Casa Blanca que pidió no ser identificado, pero que aceptó que sus declaraciones fueran grabadas por Apro La conversación entre Fox y Bush duró siete minutos Ese mismo día, Scott McClellan, vocero de la Casa Blanca, informó: “Los dos líderes discutieron la actualidad de la reunión de la Comisión de Derechos Humanos que se está realizando en Ginebra, y estuvieron de acuerdo sobre la importancia de aprobar una resolución sobre Cuba para mejorar la situación de los derechos humanos” en la isla Por la tarde de ese mismo día, Agustín Gutiérrez Canet, coordinador de Información Internacional de la Presidencia, rechazó la versión del vocero de la Casa Blanca Dijo que Fox no había adelantado ni comprometido con Bush el sentido del voto mexicano Otro tanto hizo el canciller Derbez, quien se encontraba en gira por Sudamérica El anuncio de la Casa Blanca descolocó al gobierno mexicano, pues en varias ocasiones el canciller Derbez aseguró que no se había tomado una decisión y que ésta se basaría en la versión final del proyecto de resolución que se negociaba en Ginebra Además, según Derbez, había el compromiso con el canciller de Cuba, Felipe Pérez Roque, de hacerle saber el sentido del voto mexicano antes que a nadie Sin embargo, el gobierno de Fox no envió a la Casa Blanca ninguna nota de protesta, ni llamó por teléfono para pedir que McClellan se retractara “Sostenemos los comentarios sobre el contenido de la conversación telefónica del presidente Bush con el presidente Fox”, dijo a Apro el funcionario de la Casa Blanca Precisó: “La descripción del contenido de la conversación telefónica que hizo Scott (McClellan), fue la versión que le dio la persona que grabó la plática Es la sinopsis oficial de la conversación telefónica del presidente de Estados Unidos con el de México” --¿Cuáles son los procedimientos para el caso de las conversaciones telefónicas del presidente de Estados Unidos? --Cuando el presidente (Bush) llama a otro presidente, o viceversa, siempre está acompañado de alguno de sus asesores más cercanos y de una persona que se encarga de grabar la conversación (…) Y la sinopsis de la plática, que después entrega a la prensa el vocero de la Casa Blanca, siempre es aprobada por el presidente Fue así en este caso Las prisas de Derbez Después del anuncio de la Casa Blanca, el canciller Derbez ordenó a Patricia Olamendi, subsecretaria de Asuntos Globales de la SRE, viajar a Ginebra para encabezar una negociación tendiente a modificar el proyecto de resolución Pero no llegó a tiempo Al parecer, la diferencia de horario (siete horas más en Ginebra respecto de México) y las conexiones de su vuelo retrasaron su llegada a Suiza hasta después de la votación del caso Cuba En principio, el proyecto de resolución ya no podía modificarse Había quedado registrado oficialmente por la ONU desde el 5 de abril De acuerdo con los procedimientos de la CDH sólo había dos opciones: Primera: que, justo antes de la votación, el propio patrocinador del proyecto de resolución (Honduras) presentara “correcciones” al texto, o segunda: que un tercer país (México) presentara “enmiendas”, las cuales deberían someterse a escrutinio en ese momento, antes de votar el texto completo En ausencia de Olamendi, el embajador Luis Alfonso de Alba se hizo cargo Por la mañana del jueves 15 se reunió con la delegación de Honduras para intentar, de última hora, enmendar el texto En concreto: pidió eliminar o enmendar el párrafo 2 del proyecto de resolución Dicho párrafo dice: la CDH “expresa su esperanza de que el gobierno de Cuba continuará esforzándose por robustecer la libertad religiosa y de que pondrá en marcha medidas con el fin de facilitar la transición hacia el establecimiento de un diálogo fructífero con todas las corrientes de pensamiento y grupos políticos organizados de su sociedad, a pesar del precario ambiente internacional, con el propósito de promover el desarrollo pleno de las instituciones democráticas y de las libertades públicas” Según fuentes diplomáticas en Ginebra, Cuba rechazaba todo el texto, pero particularmente este párrafo que, de manera velada, hablaba de una “transición” política Estas mismas fuentes señalan que el embajador mexicano argumentó ante los hondureños que no era procedente incluir en la resolución la referencia sobre “robustecer la libertad religiosa”, pues el punto 15 del informe de Christine Chanet, representante para Cuba del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, afirmaba que se “pudo constatar una mejora del ejercicio de la libertad religiosa” en la isla En suma: De Alba pedía restarle peso político al documento sin abandonar lo esencial: “instar” al gobierno de Cuba para que acepte la visita de la representante del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, exhortarlo a “evitar medidas que pudieran amenazar los derechos fundamentales, la libertad de expresión y el derecho a un debido proceso de sus ciudadanos”, y “lamentar” las condenas de cárcel contra disidentes y periodistas ocurridas en 2003 Pero las negociaciones de De Alba no fructificaron Honduras mantuvo el texto original “Cinco minutos en el limbo” A las 17:00 horas del jueves 15 inició en Ginebra la sesión de la CDH para el caso Cuba De Alba y Gómez Camacho no se encontraban en la sala Llegaron corriendo siete minutos después, cuando el representante de Honduras estaba presentando el proyecto de resolución Gómez Camacho tenía pegado a su oreja un teléfono celular: estaba en contacto con el canciller Derbez quien, a su vez, estaba en comunicación con el presidente Fox De hecho, le acababan de notificar la decisión: voto a favor El australiano Mike Smith, presidente de la Comisión de Derechos Humanos, preguntó a las delegaciones de los 53 países miembros si querían votar o aprobaban por consenso el proyecto de resolución sobre los derechos humanos en Cuba En la sala de plenos de la CDH nadie se movía El embajador Ivan Mora, representante de Cuba ante la Comisión, pidió entonces que la auscultación se hiciera por “voto bien registrado” Smith activó el mecanismo electrónico De inmediato, la pantalla gigante colocada sobre el presídium exhibió los nombres de los 53 Estados, a cuyo costado derecho comenzó a poblarse de tres colores: rojos por el “no”, verdes por el “sí”, y el azul para la “abstención” El embajador mexicano de Alba activó desde su lugar el botón verde, que apoyaba la resolución A su lado, Juan José Gómez Camacho, director general de Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, hablaba por su celular con el canciller Derbez: le informaba de las vicisitudes de la votación El resultado fue casi instantáneo: 22 votos a favor, 21 en contra y diez abstenciones La resolución fue aprobada y el voto mexicano había inclinado la balanza del escrutinio Su abstención habría motivado un empate y, con ello, la resolución hubiera sido desechada, según las reglas que rigen a la CDH Y es que, desde un día antes –miércoles 14-- en Ginebra se conocía el sentido del voto de todos los países, con excepción del de México Es más, la delegación de Washington ya sabía que tenía amarrados 21 votos, y urgía al de México a manifestar su decisión Por ello, el embajador estadunidense, Richard Williamson, aprovechó su intervención en la rueda de consideraciones generales –que se efectúa antes del voto– para lanzar de manera elíptica una “invitación” para “superar las barreras artificiales de la lealtad regional” y aprobar la resolución sobre Cuba México se abstenía de hacer público su voto porque intentó modificar el proyecto de resolución presentado por Honduras En Ginebra, ello fue tomado como una manera de desmarcarse de la versión difundida por la Casa Blanca, de que México iba a apoyar el proyecto de resolución Pero el intento fue tardío y en vano… “Estuvimos en el limbo hasta cinco minutos antes (de la sesión)”, admitió Gómez Camacho cuando la votación había finalizado, en referencia a que la decisión fue notificada de último momento Después de la votación, las reacciones fueron inmediatas En México, las fracciones parlamentarias de los partidos políticos –con excepción del PAN– hicieron un “extrañamiento” al presidente Fox, “por hacer caso omiso de la opinión mayoritaria de la 59 Legislatura respecto del sentido de su voto en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU” El canciller cubano Pérez Roque señaló que el voto mexicano “pone en un plano de confrontación” las relaciones bilaterales y “destruye las pequeñas señales” de acercamiento entre ambos países Más: Cuba lanzará un reto a México y a los demás países que votaron en su contra: va a presentar esta semana un proyecto de resolución contra Estados Unidos por la situación de los derechos humanos de los detenidos en la base naval de Guantánamo El proyecto pide a Washington información sobre las condiciones de vida y el estatus jurídico de los detenidos, y exige “poner fin a las violaciones” a sus derechos y solicita informes específicos del Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU y de los relatores en materia de Tortura, y de Independencia de Jueces y Magistrados “Vamos a ver si es verdad que esos países, que dicen estar comprometidos con la defensa de los derechos humanos, encaran la resolución que vamos a presentar para llevar a Estados Unidos a la CDH (…)”, declaró Jorge Bolaños, embajador de Cuba en México Y es que, declaró, “¡esto no va a quedar así!”

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