Alerta EU sobre posibles ataques de Al-Qaeda en el verano

jueves, 27 de mayo de 2004
* La advertencia, cuando Bush tiene el nivel más bajo de popularidad * El anuncio levanta sospechas Washington, 26 de mayo (apro) - Justo un día después de que se diera a conocer la estrepitosa caída de popularidad del presidente George W Bush, su gobierno advirtió que la agrupación Al-Qaeda tiene todo listo para lanzar otro ataque terrorista en Estados Unidos durante la temporada de verano En conferencia de prensa, John Ashcroft, procurador general de Justicia, y Robert Mueller, director del FBI, afirmaron que de acuerdo con el contenido de los últimos reportes de inteligencia, Al-Qaeda, agrupación que preside el saudita Osama Bin-Laden, lanzaría el ataque contra Estados Unidos antes de las elecciones presidenciales del martes 2 de noviembre, para intentar con ello influir en el resultado de los comicios, como lo hizo en España, a través de los ataques del pasado 11 de marzo Ashcroft declaró que los reportes de inteligencia "sugieren que está casi todo listo para el ataque a Estados Unidos", aunque aceptó que la información no establece el lugar o el momento específico en que los terroristas lanzarían el golpe Tanto el Departamento de Justicia como el FBI, destacaron que la información de inteligencia sostiene que ya están dentro de Estados Unidos los "operadores" de Al-Qaeda, quienes estarían a cargo del atentado, y que han terminado el 90 por ciento de la estrategia para el golpe que podría darse en alguna o varias de las ciudades más importantes del país Con esta nueva advertencia los estadunidenses no podrán estar tranquilos a partir de este día y, por lo menos, hasta después de pasadas las elecciones presidenciales El FBI subrayó que de darse el ataque terrorista, éste podría ocurrir a partir del mes de junio y, posiblemente, durante la convención nacional del Partido Demócrata, que se efectuará del 26 al 29 de julio en Boston, o entre el 30 de septiembre y 2 de noviembre, días en los que en Nueva York se llevará a cabo la del Partido Republicano En otra acción sorprendente, tomando en cuenta la importancia y efectos de la advertencia, el gobierno de Bush aclaró que por ahora no elevará el nivel de alerta sobre posibles ataques terroristas en el país, que actualmente, en la escala de colores, se encuentra en el color amarillo El hecho de inmediato provocó una serie de sospechas sobre la credibilidad de los reportes de información de inteligencia sobre los planes de Al-Qaeda Mueller dio a conocer que en estos momentos las autoridades federales están buscando a siete personas --los operadores de Al-Qaeda que ya se encuentran dentro de Estados Unidos--, y pidió al público en general que ayude para lograr la captura de estos individuos "En este verano u otoño Al-Qaeda podría realizar un ataque de gran escala con consecuencias similares a las del 11 de septiembre de 2001 Pero no conocemos los detalles del plan", enfatizó Ashcroft El momento del anuncio de la advertencia es también un acto involucrado de sospechas, porque ocurre cuando las encuestas públicas demuestran que Bush ha perdido popularidad entre los estadunidenses, y que John Kerry, senador y candidato presidencial del Partido Demócrata, podría resultar el ganador de los comicios del martes 2 de noviembre En este contexto varios analistas políticos dijeron que Bush pretende seguir propagando una política del miedo para mantener al público a la expectativa y aterrorizado, lo cual electoralmente a él le conviene porque los estadunidenses siguen considerándolo como la mejor opción para defender al país de cualquier atentado terrorista, y para responder a uno de la magnitud del del 11 de septiembre La política del miedo a Bush le ha resultado en un factor de recuperación de popularidad entre el electorado, como quedó demostrado con los ataques a Nueva York y Washington de hace poco más de dos años Los analistas políticos y algunos medios de comunicación estadunidenses, también asentaron que esta nueva advertencia podría ser una estrategia política de la Casa Blanca para desviar la atención de la crisis sobre la situación en Irak, del alto precio de la gasolina, de la inestabilidad económica del país y de las críticas al Pentágono por los abusos de derechos humanos que sufrieron los prisioneros de Irak en Abu Ghraib, por parte de miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos El procurador de Justicia estadunidense, aunque no fue tan específico en marcar las presuntas intenciones políticas de Al-Qaeda para atacar a Estados Unidos antes de las elecciones de noviembre, sí estableció que esta presunta red de terrorismo aprendió con el ataque a España, que un mal manejo de la situación puede derivar en la caída de los que ostentan el poder en la nación atacada, que para el país ibérico resultó en la derrota del partido de José María Aznar Sobre los siete presuntos miembros de Al-Qaeda que busca el FBI, el gobierno de Bush dijo que éstos podrían estar viajando con sus familiares o vivir en una comunidad familiar, para evitar ser objetos de la menor sospecha En este sentido, el director del FBI exhortó a los estadunidenses a mantenerse atentos y alertas para reportar cualquier actividad sospechosa que detecten en sus comunidades Como parte de esta nueva campaña de advertencia sobre posibles ataques terroristas, el FBI desplegó a todos los medios de comunicación las fotografías de los siete individuos que busca y que señala como presuntos operadores de Bin-Laden Tom Ridge, el secretario de Seguridad Interna, también fue parte de la campaña de propagación de la advertencia, y pese a que no estuvo presente en la conferencia de prensa con Ashcroft y Mueller, horas antes se había dedicado a dar entrevistas a todas las cadenas de televisión del país, las cuales de inmediato transmitieron la advertencia que puso a temblar a la población de ciudades como Nueva York, Washington, DC, Boston, Chicago, Houston, San Francisco, Los Ángeles y Miami Por el simple hecho de haber sido señaladas como posibles blancos de Al-Qaeda, Mueller indicó que en estas ciudades ya se están tomando precauciones extraordinarias por parte de las agencias federales y locales, sobre todo en Boston, Nueva York y Atlanta, donde a principios del mes de junio se llevará a cabo la reunión del Grupo de los 8 (G-8) países más industrializados del planeta "No haya ningún interés político detrás de este tipo de anuncios, el presidente considera que es muy importante el compartir de manera apropiada este tipo de información", declaró Scott McClellan, el vocero de la Casa Blanca, quien de inmediato salió a defender a Bush de las conjeturas que se hicieron de los intereses políticos que podría haber detrás de la advertencia

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