Análisis político: La estación de la muerte

miércoles, 9 de junio de 2004
México, D F, 8 de junio (apro)- Desde que se levantaron los muros metálicos a lo largo de la frontera, como parte de la operación de sellamiento que emprendió la Patrulla Fronteriza estadunidense desde 1993, se fueron estampando cientos y miles de cruces de madera que representan a los muchos mexicanos y centroamericanos que han fracasado en su intento por cruzar a trabajar a Estados Unidos Sus muertes han quedado representadas en el muro metálico que, bajo un criterio policiaco y militar, ha desviado el éxodo de mexicanos hacia rutas más peligrosas, principalmente el inclemente desierto que comparten Sonora y Arizona La Fundación de Asistencia Legal Rural de California ha documentado algo más de 2 mil indocumentados muertos en su intento por cruzar esta región, un número que supera las bajas que Estados Unidos ha sufrido en su invasión a Irak Con la más absoluta falta de sensibilidad, el Centro Cultural de Tijuana instaló una exposición en el muro fronterizo en esa ciudad, lo que provocó la protesta de las organizaciones civiles que dedican su labor a la atención de los migrantes Mary Galván, que es una trabajadora social de un albergue femenino en Baja California, dijo que “la barda fronteriza no es un tendedero para quien quiera Pertenece a los migrantes, quienes la han pagado con sus propias vidas” Francamente sí es una paradoja que se use una exposición cultural para tapar el signo más representativo de los mexicanos muertos en su intento por cruzar a Estados Unidos, cuando la realidad es alarmante y la previsión es que este sea un año terrible en ese terreno de los decesos de compatriotas en su desesperado intento por buscar una mejoría Más aún, cuando existe una creciente duda hacia la información oficial, principalmente de las autoridades estadunidenses, sobre el número de muertes que se registran en la región Justamente, la Coalición Pro-defensa del Migrante de Tijuana, Baja California, llamó la atención, este día, sobre la falsificación de la información que los gobiernos de Estados Unidos y México emprenden para minimizar el impacto mediático sobre las muertes de indocumentados Estas organizaciones advirtieron que, ante la predicción de que pueda aumentar el número de muertes en el desierto —debido al creciente éxodo y a las inclementes temperaturas de más de 50 grados que se pronostican—, mantienen mucha suspicacia sobre la información oficial Sólo en lo que va del año, 125 indocumentados han muerto a lo largo de la frontera común Claudia Smith, de la Fundación de Asistencia Rural Legal de California, advirtió su temor de que “la prometida reducción en las muertes únicamente se logrará en el papel” En una reciente carta enviada a Robert C Bonner, comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza —dependiente del Departamento de Seguridad Interna—, Smith le hizo un muy sentido reclamo por el manejo manipulador de la información y le ofrece datos concretos Le explica que los migrantes están muriendo en un índice mucho mayor al registrado al año anterior, pero eso lo ocultan las estadísticas oficiales Por ejemplo, alude a una investigación que realizó el Arizona Daily Star (edición del 26 de mayo último) en la que concluye que, según los forenses y consulados mexicanos, 84 migrantes habían fallecido desde octubre último, es decir, al comienzo del año fiscal estadunidense Sin embargo, el sector de Tucson de la Patrulla Fronteriza —que encabeza David Aguilar, quien el 1 de julio próximo tomará las riendas de esa agencia en todo Estados Unidos— sólo había contabilizado 51 muertes durante el mismo periodo Y, peor aún, en Washington los responsables de dar ese seguimiento sólo hablaban de 43 casos, es decir, casi la mitad de lo documentado por el periódico “¿Cómo es posible que se pierda la cuenta de tantos migrantes muertos?”, cuestionaba Smith “Esto sólo puede explicarse si se están utilizando criterios cada vez más restrictivos para contabilizar las muertes” Y sí Estas organizaciones civiles advierten que “la Patrulla Fronteriza ya no contabiliza osamentas a la cifra total, ni siquiera cuando eran recuperadas en rutas desérticas que eran muy transitadas por migrantes”, ni las muertes provocadas por accidentes viales, salvo en los casos que fueran el resultado de una persecución a alta velocidad por parte de la migra Tampoco contabiliza muchos de los cuerpos encontrados por las agencias estatales, sheriff y de los condados fronterizos La agencia fronteriza sólo se limitaría a contabilizar los cadáveres encontrados a no más de cien millas dentro de Estados Unidos Lo más irónico de este hecho es que, por ejemplo, el tan sonado caso de Victoria, Texas, donde murieron 19 inmigrantes por asfixia, no figura en el conteo del 2003 Recientemente, las autoridades de la SRE empezaron a modificar sus criterios sobre el tema de las muertes de migrantes Por ejemplo, en febrero un vocero de la cancillería advertía que no había una sola muerte en la frontera, cuando sólo en Tucson tenían cinco osamentas, pero él advertía que no se había constatado que fuesen mexicanos Inclusive, los cadáveres no identificados ya no son incluidos en las estadísticas mexicanas, como sucedía antes Recientemente, la abogada Isabel García, activista de la Coalición de Derechos Humanos de Arizona, una de las voces más respetadas en la materia, advertía --en una entrevista con Proceso-- que el discurso del gobierno estadunidense es duro contra las organizaciones criminales de los polleros, las que sin duda tienen responsabilidad en muchas de esas muertes, pero no reconoce que su política migratoria es corresponsable en esas tragedias, por orillar al migrante a introducirse por sitios inhóspitos Ahora bien, el programa con el que ambos gobiernos pretenden aliviar esta situación, el de la repatriación voluntaria, no garantiza su acatamiento, y la expectativa es que pueda fracasar, debido a que al migrante se le va a imponer la decisión de regresar al interior de México, lejos de la frontera, pues de lo contrario puede ser llevado ante un juez de migración, el cual —en caso de reincidencia— le puede imponer cargos criminales Frente a la actitud de los gobiernos estadunidense y mexicano ante esta dolorosa realidad, seguramente el tema será de obligado seguimiento, ya que es el arranque de la estación de la muerte, como ya la clasifica la misma Patrulla Fronteriza

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