Extremas medidas de seguridad en Convención Demócrata

martes, 27 de julio de 2004
* Comenzó en Boston la concentración de más de 4 mil 500 delegados * Este jueves respaldarán la candidatura presidencial de John Kerry * El senador, opción de cambio, dice Jesse Jackson a Proceso Boston, Massachussets, 26 de julio (apro) - La Convención Nacional del Partido Demócrata inició en seta ciudad con un ambiente de tan extrema seguridad, que de inmediato hace sentir a sus más de 4 mil 500 delegados --que este jueves endosarán al senador John Kerry como su candidato a la presidencia en las elecciones del 2 de noviembre-- que Estados Unidos sigue siendo vulnerable y que el pánico al terrorismo es denominador común de sus vidas "Los estadunidenses debemos estar vigilando a Bush; no podemos seguir bajo un gobierno que nos mintió con el caso de Irak para inventarse una guerra, con alguien que practica la política del terror para mantener a una nación unida en torno a su partido", dice Michael Moore --cineasta que ganó fama mundial con su documental Fahrenheit 9/11, dedicado a exponer las falsedades e intereses económicos y políticos de Bush--, como una de las vías para que Kerry pueda ser el próximo presidente De todos los rincones de los 50 estados de la Unión Americana, los miles de delegados demócratas están en Boston con la idea de escuchar el “discurso de la esperanza”, ver a Kerry y al senador John Edwards como los candidatos ideales para sacar de la Casa Blanca al presidente George W Bush, y al vicepresidente Dick Cheney Los calificativos peyorativos a Bush y los reclamos de “un cambio” de mando en la Casa Blanca alientan a los demócratas en Boston, a fin de demandar que Kerry les presente una plataforma de gobierno que acabe con el desprestigio internacional que Bush le ha dado a Estados Unidos En Boston, Kerry --en estos momentos “hijo predilecto de Massachussets”-- debe mostrarse como la única opción para cambiar el rumbo de Estados Unidos "No es posible que tengamos a un presidente que nos mintió para inventarse la guerra contra Irak, y que no hizo nada para evitar los ataques terroristas de septiembre de 2001 Sería una hipocresía de nuestra democracia reelegirlo en noviembre", dijo a Proceso el reverendo Jesse Jackson, el primer afroamericano en contender por la nominación presidencial demócrata Boston, una de las ciudades más bellas de Estados Unidos, está acordonada por la seguridad Desde el domingo y hasta el próximo jueves, cuando concluya la Convención Nacional Demócrata, ocho aviones caza F-16 vigilan desde el cielo, mientras en tierra miembros de la Guardia Nacional, FBI, Servicio Secreto, grupos especiales anti-terrorismo y la policía local que, juntos, suman más de seis mil efectivos, hacen todo lo necesario para evitar que el terrorismo internacional arruine la fiesta política El gobierno de Bush, basándose en informes de inteligencia que calificó de "confiables", advirtió que Osama Bin Laden y su agrupación Al-Qaeda, podrían realizar un ataque terrorista de gran escala en Boston, o en Nueva York, durante la Convención Republicana, del 29 de agosto al 2 de septiembre, a fin de influir en el resultado de las elecciones presidenciales del 2 de noviembre La Convención Nacional Demócrata es la primera celebración política en tiempos electorales de la era post-11 de septiembre de 2001 A casi tres años de los imborrables atentados, la preocupación nacional sigue siendo la misma que nació a partir de los trágicos eventos de Nueva York, Washington y Pensilvania "Un Estados Unidos más seguro y la recuperación del respeto internacional", es el lema general de la convención de Kerry, el aspirante que intentará romper con la tradición de que el candidato que es nominado oficialmente en su estado natal, pierde la elección El último que logró acabar con el “maleficio” fue Abraham Lincoln; el último en ser víctima del mismo fue George HW Bush, en la Convención Nacional Republicana de 1992 de Houston, Texas La esperanza de una nueva nación la tienen los demócratas en Kerry y Edwards, pero la posibilidad de que los estadunidenses vivan libres de las amenazas y de un constante estado de pánico no depende ni de los republicanos ni de los demócratas, eso sigue estando en manos de los terroristas, que trastocan los puntos más débiles de la nación más poderosa del planeta

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