El principio del fin...

domingo, 1 de agosto de 2004
El gobierno foxista tomó prestado el corporativismo y los líderes sindicales priistas y, al estilo de los regímenes del pasado, los usó para sacar adelante su reforma a la Ley del Seguro Social, que pretende eliminar el derecho de los futuros trabajadores a contar con una pensión jubilatoria proveniente del fondo tripartita que forman el gobierno, los patrones y los propios trabajadores, expone Proceso en su edición de este domingo 1 de agosto Así, como estigma especial, esta reforma --cuyo dictamen fue aprobado el viernes 30 en la Cámara de Diputados con 239 votos a favor (del PAN, PRI y PVEM), 110 en contra (del PRD, PT y Convergencia por la Democracia) y 11 abstenciones— trae el sello de un pacto entre el gobierno de Vicente Fox y un segmento del PRI que, según diversos actores políticos, quiere volver a toda costa por sus fueros políticos Inmediatamente, la reforma pasó en calidad de minuta al Senado de la República, en donde las comisiones de Hacienda, Seguridad Social y del Trabajo deberán aprobarla, para luego turnarla al pleno De aprobarse, se publicará al siguiente día en el Diario Oficial de la Federación como decreto presidencial La “peligrosa” reforma a la Ley del Seguro Social, que puso de manifiesto el poder de coptación del gobierno foxista, abre todavía más la puerta a la privatización del Seguro Social y, en lo inmediato, amenaza con exacerbar los ánimos del sindicato del IMSS y de los derechohabientes, quienes asisten a la conculcación sistemática de sus derechos por parte del gobierno del “cambio”, dice el reportaje que publica Proceso este domingo 1 de agosto

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