Clínica médica en la UNAM con "maniquíes robotizados

lunes, 10 de octubre de 2005
* Estudiantes de medicina practicarán ahí México, D F, 10 de octubre (apro)- El Centro de Enseñanza y Certificación de Aptitudes Médicas (CECAM), de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, simula ser una "clínica médica", cuyos pacientes son "maniquíes robotizados" Con ellos, estudiantes y pasantes de medicina podrán experimentar El director del centro, Malaquías López Fernández explica que los objetivos a largo plazo del CECAM, son patentar manuales de prácticas, certificar especialistas, crear hospitales móviles y generar recursos Añadió que, incluso, podrían elaborar modelos similares y comercializarlos en América Latina "Los manuales de prácticas serán patentables y ojalá, algún día, podamos producir tecnología Si lo pudieron hacer en Miami, nosotros por qué no" El también secretario de Enseñanza Clínica, Internado y Servicio Social de la FM, dice sobre el futuro del centro, ubicado en el 5 piso del edifico A de esa facultad: "Queremos pasar a una nueva etapa donde haya hospitales móviles y generar recursos" En entrevista con Apro, López Fernández afirma que, por ley, los médicos deben certificarse periódicamente e invertir en su educación Aclara que el centro, que no puede depender sólo del presupuesto federal, está sujeto a altibajos y crisis económicas, aunque señala, "Debemos asegurar su existencia para que el centro sea un motivo de orgullo no sólo universitario, sino a nivel nacional" Para López Fernández, otra aportación importante que podría brindar el CECAM será mejorar la seguridad social en el país Explica que el centro tuvo un costo de unos 15 millones de pesos, cinco de los cuales se invirtieron en la construcción de la "clínica", la cual cuenta prácticamente con las instalaciones de un hospital El resto se invirtió en tecnología El novedoso proyecto, cuya finalidad es facilitar la enseñanza entre alumnos y pasantes de medicina, cuenta con 15 pacientes robotizados, programados para padecer enfermedades, embarazarse y parir Lo cierto es que los maniquíes parecen tener vida propia: parpadean, respiran y su tórax se contrae También tienen pulso, se escucha latir su corazón y pueden sufrir un infarto, aunque no se quejan Son los pacientes perfectos En el CECAM, el único en su tipo en América Latina, podrán practicar unos 15 mil alumnos Tiene cinco salas destinadas a simular problemas del corazón, de ginecobstetricia y neonatológica Hay otra sala para seminarios, cuyas paredes sirven de pizarrón Cada sala tiene seis pacientes robotizados El centro cuentan con un "replicador cardiorrespiratorio", llamado "Harvey", un modelo computarizado para la atención obstétrica, y 10 más para la práctica de habilidades de atención a un recién nacido, un niño en edad escolar y personas adultas Las aulas cuentan también con una red de cómputo, lo que servirá a los alumnos para "revisar" sus prácticas y corregir eventuales errores Hay también modelos de fragmentos corporales, como brazos, tórax o fetos en desarrollo Cuenta con una figurita para evaluar, cada mes, el desarrollo del feto, durante el tiempo de gestación También tiene una maniquí llamada "Xóchitl", habilitada para parir En sus prácticas, los estudiantes toman muestras de sangre, colocan sondas para mantener la respiración artificial del paciente o ponen un dispositivo intrauterino "Estos modelos están preparados para que los estudiantes cometan errores Por ejemplo, los dientes de los pacientes se desprenden si se hace una fuerte presión, lo que permitirá a los alumnos corregir estos problemas" El "cerebro" del proyecto es el director de la Facultad de Medicina, José Narro, quien consiguió los recursos para la "clínica" La tecnología fue ofertada recientemente a la UNAM Fue cuando se pensó en ampliar el proyecto Se realizaron investigaciones para conocer el desarrollo de esta experiencia en el mundo Sólo las Universidades de Harvard y Florida cuentan con modelos similares El convenio se hizo con la Universidad de Florida, donde se desarrollaron estos simuladores y se comercializaron a través de una empresa en Miami "El centro vale mucho más de lo que costó, porque la inversión fue limitada Dicen que estuvimos regateando hasta con las brochas para pintar la pared", señala López Fernández Añade que, en los últimos cuatro meses, se construyeron las aulas y un auditorio, lo que implicó destruir y reconstruir esa zona del edificio El centro, que tiene dos semanas funcionando, podría operar las 24 horas del día

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