La unificación del título mundial es imposible

lunes, 7 de noviembre de 2005
México, D F, 7 de noviembre (apro)- Hace un par de semanas apenas, el búlgaro Vesselin Topálov se convirtió en el campeón mundial de la FIDE El trabajo realizado en los últimos dos años quizás, valieron la pena y, por primera vez, un búlgaro se proclama campeón mundial de ajedrez de manera oficial En el mundillo del ajedrez, el tema de quién es el mejor jugador del mundo es importante, porque supone que hay alguien que juega mejor que los demás este difícil arte Sin embargo, en los últimos 10 años al menos, hemos visto todo género de situaciones, complicidades, manejos turbios, etcétera, en lo que se refiere a este asunto Por ejemplo, en 1985 Garry Kaspárov jugaba un encuentro por el campeonato del mundo, frente a quien sería uno de sus rivales acérrimos: Anatoly Kárpov Este último logró sacar una ventaja de 5 puntos a 0, declarándose ganador si vencía a Garry en una sexta partida En este match no contaban los empates, sino solamente los triunfos Parecía que la victoria sobre quien después sería considerado el mejor jugador sobre el ancho mundo estaba decidida, pero Kaspárov empezó una tenaz resistencia y fue poco a poco descontando la ventaja Kárpov probablemente no podía creer que no podía ganar una partida más En el juego 48, Kaspárov ganó su segundo juego consecutivo, acortando las distancias a 5-3 En ese momento, Campomanes, el presidente de la Federación Internacional, dio por concluido el match por agotamiento de Kárpov, pero dejando el resultado final para un nuevo encuentro, que empezaría con otras reglas Kaspárov estaba furioso pero tuvo que aceptar Finalmente en el siguiente match, el "Ogro de Bakú" derrotaría sin duda alguna a Kárpov, convirtiéndose entonces en campeón mundial Todo iba bien, la FIDE entonces tenía nuevo campeón y los esquemas para hallar al retador del titular eran muy claros Sin embargo, cuando el británico Nigel Short ganó su lugar para retar a Kaspárov, ocurrió un grave problema La Federación pedía el 25% de la bolsa de premios (otorgada normalmente por el país sede o mejor dicho, quienes patrocinaban el encuentro), y Kaspárov convenció a Short de que no había razón alguna para darle al organismo porcentaje ninguno Así, se deslindaron de la FIDE y Kaspárov jugó un match "no oficial" con Short En ese entonces, la FIDE misma entonces decidió hacer su propio campeonato mundial "oficial" con el ruso Kárpov y el holandés Timman, el cual ganó el primero De pronto, la FIDE tenía nuevo campeón; Kaspárov derrotaría a Short y se autoproclamaría campeón mundial Y si esto fuera poco, Fischer aludía que él era aún el campeón del mundo, pues nadie la había ganado en el tablero Para añadir turbiedad a la situación, Kaspárov, después de unos cinco años de no poner en juego su título mundial (valga la expresión), jugó un match con Vladímir Krámnik (a pesar de que éste había perdido contra Sirvo un potencial encuentro para que el ganador retara al campeón Kaspárov) Krámnik vencería a Kaspárov en dos partidas, empatando todas las demás y de pronto se convirtió en un nuevo "campeón mundial" Evidentemente la situación estaba de cabeza y apenas hace un par de años, se decidió poner orden en la casa Así nació el "pacto de Praga", en donde algunos empresarios promotores del ajedrez, Krámnik, Kaspárov, el presidente de la FIDE, y otros personajes, se comprometieron a unificar el ajedrez de competencia Grandes firmas, enormes sonrisas, muchos aplausos, pero el pacto de Praga nació muerto La FIDE decidió hacer campeonatos mundiales con un esquema tipo knock-out, en donde participarían 128 jugadores que irían eliminándose Así salieron "campeones del mundo" como Khalifman, Ponomáriov y Kasimdzhanov De nuevo esto era un desastre Kaspárov se retira a principios del 2005, y acusa a la FIDE de haberlo bloqueado siempre y que por ello no tiene sentido seguir intentando unificar el mundo del ajedrez Justo en ese momento la FIDE Salió con un nuevo esquema: los 8 mejores jugadores pueden enfrentarse en San Luis, Argentina, por el título de campeón del mundo Ahí Krámnik desiste, pues dice que él es el campeón y que él estaría dispuesto (si hay dos millones de dólares en los premios), a poner en juego su "título" (a pesar de que Krámnik es ahora el sexto lugar del ranking mundial) Topálov vence en San Luis y ahora él dice que el ruso no tiene los méritos para enfrentarlo, pues tiene 60 puntos menos Por su parte, el ruso dice que si cree que sus 60 puntos lo hacen menos jugador que el campeón de la FIDE, que acepte el match y que demuestre que es el campeón Topálov lo ignora y no lo considera un candidato viable Así las cosas por el momento La reunificación del título mundial aparece como algo improbable de realizar Y hay razones obvias: quien se ostenta como campeón mundial tiene asegurados fuertes ingresos, ya sea por exhibiciones, participación en torneos o simplemente presentaciones personales Por eso, la reunificación se antoja imposible

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