Bolivia: Mesa no logra apagar el fuego

lunes, 14 de marzo de 2005
Santiago de Chile, 14 de marzo (apro) - El ambiente social y político está crispado en Bolivia Organizaciones de indígenas y campesinos --esenciales en el derrocamiento del gobernante Gonzalo Sánchez de Lozada en octubre del 2003-- empujan por transformar la estructura de poder que durante siglos los ha discriminado social y económicamente, en beneficio de una minoría blanca y de empresas o intereses extranjeros La Confederación Obrera Boliviana (COB), los Movimientos de Campesinos sin Tierra (MCT), al ascendente Movimiento al Socialismo (MAS), así como organizaciones de profesores y estudiantes universitarios, exigen se apruebe a la brevedad su proyecto de ley de hidrocarburos, que considera regalías de 50% Así mismo, estas organizaciones presionan al presidente Carlos Mesa para que llame a la brevedad a elecciones a fin de elegir una Asamblea Constituyente El objetivo, “refundar el país” sobre bases más justas Pero estas organizaciones sociales no son las únicas que ejercen presión sobre el gobierno Desde la oriental provincia de Santa Cruz de la Sierra suenan cada vez con más fuerza las voces que propugnan por la autonomía e, incluso, por la independencia de esta región, la más rica, la mayor exportadora y la principal productora de petróleo del país El Comité Cívico pro Santa Cruz, presidido por Germán Antelo, es el organismo que encabeza estas demandas, que son fuertemente respaldadas por la poderosa Cámara de Comercio, Turismo e Industrias de Santa Cruz y por diversas organizaciones gremiales de clase media La presión ejercida por el movimiento autonomista cruceño, que ha estado respaldado por masivas manifestaciones, consiguió que el presidente Mesa accediera a convocar un referéndum sobre las autonomías del país El Comité Cívico de Santa Cruz advirtió que, de no realizarse este referéndum, de todas formas ellos lo llevarían a cabo, desconociendo en los hechos la autoridad del gobierno y del Estado boliviano Sería un paso importante hacia su independencia del país Estados Unidos, por su parte, está realizando fuertes presiones a Bolivia: su objetivo, que la ley de hidrocarburos --que se discute en el Parlamento-- no afecte los intereses de las empresas transnacionales que operan en este país Emisarios estadunidenses que viajaron a La Paz advirtieron al gobierno de Mesa que si se afectan sus intereses, Bolivia sufriría fuertes sanciones, como quedar fuera de las negociaciones que Estados Unidos realiza con otros países andinos (Ecuador, Colombia y Perú), tendientes a firmar un tratado de libre comercio, uno de los principales anhelos del empresariado boliviano Así mismo, Estados Unidos amenazó a Bolivia con terminar la cooperación para el desarrollo que le brindan organismos internacionales en donde ellos tienen fuerte influencia --como el Banco Mundial--, y que son fundamentales para financiar políticas sociales Este conjunto de situaciones, sumado al anuncio de Evo Morales, líder del MAS, de que iba a paralizar el país, llevó al presidente Mesa a anunciar el pasado domingo 5 de marzo, que iba a presentar su dimisión a la primera magistratura del país, la que formalizó el día siguiente en el Congreso Tal renuncia, sin embargo, fue en el fondo una jugada política para lograr un acuerdo parlamentario que diera gobernabilidad al país Al expresar las razones de su decisión, Mesa culpó a Evo Morales Lo señaló como uno de los principales responsables de la difícil situación por la que atraviesa el país Afirmó que la ley del gas que éste impulsa, es inviable, dado que, de aprobarse, la comunidad internacional sometería al país a demandas y arbitrajes Dirigiéndose directamente al líder opositor, señaló: “Venga usted a gobernar, y verá lo que es la administración del Estado” Todos los partidos políticos –incluido el MAS— rechazaron la renuncia de Mesa Hubiera puesto al país en una situación de ingobernabilidad aún más grave, dado que en estos momentos no hay nadie que tenga la disposición, ni la capacidad de conducir al país, dada la crisis que enfrenta De haberse aceptado su renuncia, la Constitución de Bolivia prevé que la presidencia recaería en el presidente del Senado, que en la actualidad es Hormando Vaca, quien declaró que, de corresponderle, no aceptaría esta responsabilidad La línea de sucesión sigue con el presidente de la Cámara de Diputados y luego con de la Corte Suprema de Justicia, que es la única autoridad que puede llamar a elecciones anticipadas Junto con el rechazo de su renuncia, Mesa obtuvo de las bancadas parlamentarias de los partidos tradicionales --MIR, del expresidente Jaime Paz Zamora; MNR, del expresidente Gonzalo Sanchez de Losada; ADN, del expresidente Jorge Quiroga, y NFR, del excandidato presidencial Manfred Reyes Villa--, un compromiso de apoyar el proyecto de ley de hidrocarburos que impulsa su presidencia, y que considera regalías de 18% y un impuesto de 32% Este acuerdo no fue respaldado por el MAS ni por el Movimiento Indigenista Pachakutic (MIP), porque estiman que las empresas transnacionales inventarán artilugios para evitar el pago de impuestos, y que sólo las regalías garantizan su contribución al país: “50% de regalías o nada”, dijo Morales Por la noche del martes 8, después de conseguir los mencionados respaldos, un exultante Mesa anunció que este compromiso “abre una nueva oportunidad al país” El gobernante manifestó también que aplicará todo el peso de la ley contra quienes bloqueen los caminos Estado Mayor del Pueblo Las organizaciones sociales y los partidos de izquierda reaccionaron a este acuerdo: constituyeron el Estado Mayor del Pueblo (EMP), al que se adhirió la COB, MAS, MCT, Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Federación de Juntas Vecinales del Alto (Fejuve) y decenas de grupos de menor tamaño A la sesión fundacional --realizada el miércoles 9 en la sede de la COB-- llegaron los principales dirigentes de la radicalizada oposición boliviana, incluidos Morales, Felipe Quispe (CSUTCB) y el presidente de la COB, Jaime Solares Todos ellos habían mantenido públicas diferencias, pero en esta ocasión se unieron para oponerse al acuerdo anunciado por Mesa En una declaración conjunta anunciaron que se proponen conseguir se apruebe el 50% de regalías a la extracción de gas “Los bolivianos tenemos que recuperar y administrar nuestras materias primas para así obtener los recursos económicos necesarios para reactivar el aparato productivo y atender las necesidades de la población”, dijo Solares después de la reunión constitutiva Morales, por su parte, señaló que es necesario que el Estado recaude estas regalías para dejar de vivir de las “limosnas”, estimando que, de aprobarse la propuesta por ellos sostenida, el país recaudará al menos 900 millones de dólares anuales En declaraciones al periódico Página 12 de Argentina, el dirigente indígena y renunciado diputado Felipe Quispe, atacó en fuertes términos al presidente de su país, rechazando cualquier posibilidad de éxito del acuerdo por él impulsado Dijo: “Es acuerdo ficticio, porque simplemente está respaldado por los partidos tradicionales, por políticos que siempre han estado en el palacio de gobierno, que siempre han vendido nuestra patria” Y agregó que Mesa “ha sido derechista y sigue siendo derechista Es lacayo de las transnacionales Su supuesta renuncia era una trampa para la población, amén que la población acepte su ratificación como presidente Es un maricón que ha llorado en las pantallas televisivas, y un hombre no llora A este señor lo tienen agarrado de los testículos las transnacionales y, cada vez que lo aprietan, llora Y ahora lo han salvado sus amigos diputados, que no son representantes del pueblo boliviano ni de los indígenas originarios, sino de los capitalistas e imperialistas” El presidente Mesa, tratando de dar muestras de fuerza, convocó a manifestaciones en su apoyo, las que se llevaron a cabo el jueves 10 en las más importantes ciudades del país La más numerosa de ellas se efectuó en La Paz, frente al gubernamental Palacio Quemado, donde unas 5 mil personas vitorearon al presidente --quien se asomó desde sus oficinas para saludarlos--, y gritaron consignas en contra de Evo Morales y los bloqueos de caminos Entre los asistentes destacaba la presencia de empleados públicos, comerciantes y personas de clase media, grupos que constituyen parte importante del respaldo gubernamental que se estima por sobre el 50% de la población Esta manifestación fue facilitada por el gobierno, que dio algunas horas de asueto a sus empleados fiscales para facilitar su presencia en el acto, actitud que también tomó la Asociación de Bancos con sus trabajadores Ese mismo día, el presidente convocó a dialogar a Evo Morales, quien acudió a las oficinas del mandatario en compañía de Jaime Solares y otros dirigentes del recién constituido Estado Mayor del Pueblo Esta reunión, que se prolongo por cuatro horas, no dio frutos Ninguno de los líderes políticos cedió en sus posiciones A la salida del encuentro, Morales anunció que iba a convocar a sus seguidores a aumentar los bloqueos y protestas El ministro de la presidencia, José Galindo, reconoció el fracaso de las negociaciones, pero dijo que el gobierno sigue abierto al diálogo Así mismo, manifestó que no es la intención del presidente Mesa defender los intereses de las transnacionales en perjuicio de los bolivianos: “Estamos haciendo una ley para todos los bolivianos, para todas las regiones, para los bloqueados y los bloqueadores, para los pobres y los empresarios”, dijo Así las cosas, es notorio que el acuerdo nacional alcanzado por los partidos tradicionales y el gobierno no garantizará un clima de gobernabilidad que haga posible sacar adelante su agenda y terminar de manera correcta su mandato que concluye en el 2007 En los últimos días, las protestas y bloqueos se han mantenido, e incluso ha habido ocupaciones de instalaciones petroleras, como la verificada en la oriental localidad de Santa Rosa, donde unos mil 500 campesinos ocuparon y cerraron las válvulas de dos pozos petroleros A este clima de confrontación, ha contribuido el alejamiento que ha tenido Mesa con Morales Este último fue un soporte importante del presidente durante el primer año de gobierno Según Morales, lo apoyó porque consideraba que sus posturas centristas constituían un avance respecto de las políticas de Sánchez de Losada, y porque pensaba que iba a apoyar las transformaciones económicas impulsadas por indígenas y campesinos Pero, al parecer, Mesa consideró que los respaldos de los movimientos sociales no eran suficientes para llevar adelante las transformaciones económicas por ellos solicitadas Optó por políticas que no tocaran las partes fundamentales de los contratos firmados por los gobiernos anteriores, evitando de esta forma una confrontación con el empresariado cruceño, las transnacionales y Estados Unidos

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