Rescata la migra a seis indocumentados procedentes del DF

jueves, 14 de abril de 2005
* Los trabajadores fueron abandonados por el “pollero” en una zona montañosa Tijuana, B C, 13 de abril (apro)- Seis indocumentados procedentes del Distrito Federal --abandonados por el traficante o “pollero”, que los dejó a su suerte en pleno territorio montañoso-- fueron rescatados por elementos de la Patrulla Fronteriza, que efectuaban su recorrido por un área escabrosa Los indocumentados, todos procedentes de la capital del país, llevaban ya tres días perdidos en la zona montañosa entre Tecate y Tijuana, con rumbo a San Diego, informó el vocero de la Patrulla Fronteriza o Border Patrol, Thomas Jiménez El portavoz de la corporación reportó que mientras hacía su patrullaje por el área del cañón Windmill, este martes, una unidad motorizada encontró a un grupo de indocumentados que le salió al paso para pedir auxilio Los indocumentados fueron trasladados a las instalaciones de la Patrulla Fronteriza, donde recibieron atención y alimentos, ya que se encontraban en un estado delicado de salud, con hambre y sed tras tres días de caminar por las zonas agrestes Una vez a salvo, el grupo de indocumentados declaró que el traficante de ilegales les indicó que sólo tenían que caminar un lapso de tres horas, y los dejó a su suerte tras cobrarles una cantidad de 700 dólares a cada uno Sin embargo, el tiempo pasó y nunca llegaron a ningún asentamiento urbano como se les había indicado, por lo que se presume que en lugar de caminar hacia el norte, avanzaron hacia el oeste Con este nuevo grupo, suman ya casi 50 los indocumentados rescatados en el sector San Diego de la Patrulla Fronteriza, agregó Jiménez, quien consideró que para las personas procedentes de la Ciudad de México puede ser más fácil extraviarse en áreas desérticas, al no saber orientarse, por lo que urgió a extremar precauciones En otras ocasiones, los indocumentados han tenido que enfrentar peligros como el frío, los animales venenosos y hasta las caídas en terrenos agrestes, aunque en esta ocasión el mayor peligro era el de la deshidratación, al enfrentar temperaturas de unos 28 grados centígrados durante tres días de caminar bajo el sol y sin reservas de agua, agregó el informante

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