Reitera Bush: No a la amnistía a indocumentados

viernes, 15 de abril de 2005
* Destaca su respaldo a cualquier iniciativa para fortalecer la vigilancia en la frontera Washington, 14 de abril (apro) - Como para refrendar su posición anti-migratoria, el presidente estadunidense George W Bush reiteró su oposición a promover una amnistía para regularizar el estatus de residencia de varios millones de inmigrantes indocumentados, en su mayoría de origen mexicano, y subrayó su respaldo a cualquier iniciativa para fortalecer la vigilancia en la frontera que su país comparte con México “No creo en una amnistía, creo que sería un error”, declaró Bush ante la Sociedad Americana de Editores de Periódicos “Lo que provocaría sería crear otro incentivo para que vengan otros 8 millones de personas, o cualquiera que sea al número”, añadió El tema de una eventual reforma a las leyes de inmigración está prácticamente congelado en el Congreso, no obstante, en otros proyectos de ley que tienen que ver con asuntos variados, entre ellos el de la seguridad social o los gastos de defensa, los legisladores federales –con respaldo de Bush-- han logrado aprobar medidas que lo único que buscan es fortalecer la vigilancia en la frontera con México, a fin de reducir el flujo de indocumentados, e instrumentar nuevas acciones apoyadas en sistemas tecnológicos innovadores para el fichaje de los extranjeros que legalmente llegan a territorio estadunidense por cualquier vía “Mi visión (en materia de reforma migratoria) es una relacionada al trabajo y espero que el Congreso avance en ella, aunque no me hago ilusiones, este es un tema difícil para la gente… Pero el sistema ahora está funcionando”, enfatizó Bush A nombre de la lucha internacional contra el terrorismo y frente a la posibilidad de que por el territorio mexicano ingresen al estadunidense miembros de redes y organizaciones terroristas, el Congreso y la Casa Blanca han fortalecido varias medidas radicales anti-migratorias, como el de la continuación de la construcción de una barda en la zona limítrofe de la ciudad de San Diego, con el territorio de México; así como el permitir la actuación de grupos civiles de vigilantes Esta acción permitió que ciudadanos estadunidenses se pusieran a detectar ilegales para luego denunciarlos ante la Patrulla Fronteriza “Si fuera legal la migración que viniera a trabajar, no se tendría por qué caminar varias millas por el desierto, y eso facilitaría la protección de nuestra frontera con un sistema de inmigración que funcionaría para legalizar el trabajo”, concluyó Bush

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