Retroceso en los órganos electorales

viernes, 27 de mayo de 2005
México, D F, 26 de mayo (apro)- El escándalo que derivó en la disolución y nueva integración del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), a menos de dos meses de unos comicios cruciales para el país, representa otro signo, el más grotesco, de cómo opera en México un retroceso en el proceso democratizador Ya desde octubre de hace dos años, cuando se renovó el Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE), la señal era inequívoca: la integración fue instrumentada mediante cuotas de los dos principales partidos políticos, PAN y PRI, y de último momento por el Verde, al margen del resto de las minorías legislativas Desde entonces se advirtió el latente retroceso, no porque los diputados federales perredistas, del Trabajo y de Convergencia no hubiesen tenido capacidad de negociación, que fue evidente, sino porque la maniobra era parte de una estrategia política para, desde entonces, perfilar una contienda entre dos fuerzas por la Presidencia de la República y, sobre todo, para inhibir la incorporación de ciudadanos capaces y probos a una institución que de suyo debe ser ciudadana En ese entonces, el 5 de noviembre, escribí: “Irrita, indigna, entristece, todo a la vez, la mercadería política que padece México, cuya principal víctima es el IFE, una de las escasas instituciones que disfrutan del afecto de la sociedad “El canje entre los sectores conservadores del PRI y del PAN está más que claro y forma parte de una convergencia que no es novedosa, porque es indispensable no olvidar la convalidación de esos dos partidos del saqueo que perpetraron los banqueros a raíz del colapso financiero de diciembre de 1994 “Al robo y desmantelamiento de un sector clave para el desarrollo nacional, como es la banca, esos dos partidos le llaman responsabilidad, y también es ‘responsabilidad’ que el PAN devuelva al PRI el control de los procesos electorales, en una amnesia histórica que sin duda se le revertirá” Más adelante, decía: “Los cinco consejeros que el PRI tiene como ‘embajadores’ en el Consejo General del IFE implican un retroceso inadmisible para la consolidación del proceso democrático, y de eso son culpables el PAN y su gobierno, cuya ausencia de memoria es ridícula “Al PAN y al gobierno de Fox, en el que Santiago Creel cobra como secretario de Gobernación, se les debe atribuir el retorno de la defraudación electoral, un fenómeno que fue acotado por la imparcialidad y el compromiso democrático de miembros del Consejo General, pero también en los niveles estatales y distritales “El caso de Virgilio Andrade Martínez es clave: se ostentaba, en 1994, como representante suplente del PRI ante el Consejo General al lado de un correligionario de la talla de César Augusto Santiago, su mentor, y reputado como experto en obtener votos falsos “Ahora se pretende que la sociedad confíe en Andrade Martínez, quien sigue militando en el PRI, o en el abogado Marco Antonio Gómez Alcántar, amigo de Emilio Chuayffet y miembro del despacho trasnacional Baker and MacKenzie, muy vinculado por cierto al secretario de la Función Pública, Eduardo Romero “No es necesario que estos dos personajes emitan, descaradamente, acuerdos públicos para favorecer al partido que les dio chamba, ni que instruyan a funcionarios para que rellenen de votos falsos las ánforas en las elecciones No Con el solo hecho de que se muestren omisos ante irregularidades, que suelen presentarse todavía en la labor electoral, estarán cumpliendo con su partido, el PRI” Y en efecto, tal como ocurre con los nuevos consejeros del IEEM en el Estado de México, no es preciso que actúen de manera abierta a favor de alguno de los contendientes, sino que se mantengan al margen de, por ejemplo, el descarado gasto del candidato priista, Enrique Peña, y el apuntalamiento económico y propagandístico del gobierno de Arturo Montiel Los nuevos consejeros del IEEM aseguran que su reto principal es recuperar la credibilidad Tal cualidad, indispensable en todo órgano electoral, implica someter a revisión los gastos de los candidatos al gobierno estatal y eso requiere asumir con gallardía la libertad para repeler las presiones En este sentido, el escrutinio público es fundamental: después de que quedó claro que se volvieron a imponer las cuotas partidistas para integrar el consejo del IEEM, lo que procede es evitar que actúen de manera análoga, y eso sólo puede evitarse con el seguimiento permanente de todos los actos de los nuevos servidores públicos Pero no sólo en el Estado de México, entidad clave en el proceso sucesorio de la Presidencia de la República el próximo año, sino en todos los estados de país y en el Consejo General del IFE: en Jalisco, por ejemplo, está en marcha el proceso de renovación del órgano electoral, y lo que ahí ocurre apesta: un grupo de consejeros pretende reelegirse con el apoyo de sus tutores partidistas Igual ocurre en Puebla, donde quedó acreditada, en las elecciones del año pasado, la parcialidad del presidente del Consejo General al tricolor, y actos de corrupción todavía impunes, semejantes a los presuntamente cometidos por los consejeros que renunciaron en el Estado de México La pulcritud en el ejercicio de las facultades y atribuciones que les ordenan la Constitución y las leyes deben imperar en el Consejo General del IFE, que hoy más que nunca debe estar sometido a una vigilancia estricta por parte de los ciudadanos, que no deben admitir se profundice el retroceso Apuntes Si el ciudadano presidente de la República está enfermo debe, en congruencia con su discurso de transparencia, informarlo a la nación Las secuelas de la operación que le fue practicada en marzo del 2004, en plena discusión sobre la guerra de Estados Unidos a Irak, implican supuestamente el consumo de medicamentos que alteran su estabilidad emocional Este es un asunto de interés público, que preocupa, y es su deber informarlo Comentarios: delgado@procesocommx

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