Electra o la caída de las máscaras

lunes, 2 de octubre de 2006 · 01:00
México, D F, 2 de octubre (apro)- Margarite Yourcenar, autora reconocida por su trabajo poético, narrativo y su fascinación por el mundo antiguo, además de ser la primera mujer admitida en la Academia Francesa desde su fundación en 1634, también incursionó ocasionalmente en el terreno teatral Un ejemplo de esto es su relectura del mito helénico de Electra, en Electra o la caída de las máscaras, obra que se presenta actualmente en el Teatro Julio Castillo En su texto, Yourcenar pone énfasis en el amor enfermizo como elemento fundamental de las acciones que se desarrollan en un teatro griego recreado sobre el escenario por Phllipe Amand, espacio donde se ubica el público y da un toque majestuoso a la puesta Más allá de los elementos trágicos clásicos, la autora pone el acento en los crímenes que se cometen "por amor" y las fronteras, a veces casi imperceptibles, entre la justicia y la venganza Electra, la consentida hija de Agamemnón, rey de Argos, es interpretada por Nailea Norvid en esta relectura que mantiene el tono trágico de su origen griego, aunque también circunda por el melodrama, para hablar de temas como las sucesiones del poder y generacionales entre padres e hijos, la autoridad, el cumplimiento del destino, las instancias matriarcales y el machismo, aderezados con música en vivo Los personajes de esta obra son arquetipos psicológicos que representan el comportamiento humano, más allá de sus características helénicas "La permanencia de estas temáticas --considera Salvador Garcini, director del montaje-- está en lo eterno de los conflictos humanos que se repiten constantemente Por otra parte, se trata de un texto poético que da gusto escuchar y es también un deleite oral interpretarlo con su intrínseca voz altisonante" De entre las múltiples versiones que existen de la vida de Electra, Yourcenar retoma la versión en la que ésta es casada con un campesino --Teodoro-- para evitar que un hijo suyo fuera el vengador de Agamemnón, como lo predijo el oráculo De esta forma, la "heroína" vive en la miseria con un esposo que nunca la ha tocado Pero en la obra de Yourcenar los datos históricos y biográficos pasan a un segundo término para dar paso a los motivos ocultos de estos personajes sórdidos, que poco a poco van perdiendo sus máscaras, hombres y mujeres endurecidos por el rencor que buscan justificación a sus crímenes y sed de venganza que terminarán por destruirlos "Electra --señala Garcini-- ha levantado en su interior una masculinidad asombrosa y tiembla de miedo cuando se mira como mujer Ya no hay sexo en su respiración, ni fruto posible en su corazón Su vientre está lleno de clavos, de espinas que atesoran el deseo del crimen, de la venganza Hay que instalar el orden cósmico, deshaciendo el terror del pensamiento, para después separarlo, aceptarlo y volverlo mito, eternidad en la parte dormida de la conciencia" Por lo demás, el desenlace planteado por Yourcenar es inesperado en términos de la historia original, sorpresivo, una burla del destino, un castigo de los dioses, que quizá lo propios trágicos griegos no hubieran concebido