Pide Bush reforma migratoria sin amnistía

miércoles, 1 de febrero de 2006
* Advierte que se opondrá a cualquier iniciativa que favorezca a los inmigrantes indocumentados * Menos de medio minuto dedica al tema en su Informe al Congreso Wasington, 31 de enero (apro) - Estableciendo que la seguridad de Estados Unidos requiere de la necesidad de fortalecer la vigilancia de sus fronteras, el presidente George W Bush, una vez más advirtió que se opondrá a cualquier iniciativa de ley que favorezca a los inmigrantes indocumentados; y pidió al Congreso apoyar una reforma migratoria en este sentido "Nuestra nación necesita fronteras ordenadas y seguras Para cumplir este objetivo debemos tener una fuerte política migratoria y proteger la frontera Debemos tener un programa de empleo temporal, racional y humano que rechace la amnistía", declaró Bush durante su Informe al Congreso federal estadunidense El tema de la reforma migratoria ocupó menos de un minuto de los 52 que duró su Informe de gobierno, con lo que también dejó entrever que este tema no es una prioridad para su gobierno, contrario a lo que piensa el del presidente Vicente Fox El programa de empleo temporal que ofrece Bush a los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados (en su enorme mayoría de México) que viven y trabajan desde hace varios años en Estados Unidos, es la única vía que por ahora ofrece la Casa Blanca en términos de política migratoria Según el mandatario, su plan de empleo temporal para inmigrantes indocumentados por un plazo de seis años de duración como máximo, "creará empleo temporal para personas que lo buscan de manera legal y reducirá el tráfico y crimen en la frontera", con México La oferta de Bush encaja perfectamente en las políticas antimigratorias que promueven los legisladores republicanos en el Congreso federal, como quedó demostrado tras la aprobación, en diciembre del año pasado, en la Cámara de Representantes, de la ley 4437, que, entre varias cosas, omite la creación de un programa de empleo temporal, busca militarizar la vigilancia de la frontera con México, ampliar la construcción de una valla de acero y criminalizar la simple estancia como inmigrante indocumentado de extranjeros en el territorio estadunidense "Para mantener a Estados Unidos como una nación competitiva, se requiere un sistema de inmigración que represente nuestras leyes, refleje nuestros valores y sirva a los intereses de nuestra economía", acotó Bush, dejando ver que lo único que le interesa de los trabajadores indocumentados es su mano de obra barata, pero sin reconocerles su aportación a la economía estadunidense, ya que después de seis años empleo, el presidente de Estados Unidos los deportaría para siempre a sus países de origen Este mes de febrero se iniciará en el Senado el debate de la ley de reforma migratoria, con base en tres proyectos de ley que existen en la Cámara alta, el proceso para consensuarlos en uno solo tomará tiempo, debido a la división que persiste entre los legisladores sobre el tema, ahora más marcada por la propuesta de Bush Por el calendario legislativo y el hecho de que habrá elecciones federales en noviembre de este año, en las que estará en juego toda la composición de la Cámara de Representantes, los analistas políticos y los mismos legisladores estadunidenses calculan que una reforma a las leyes migratorias, si se da, será hasta después de los comicios

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