Alemania abre los archivos nazis

lunes, 24 de abril de 2006
Berlín, 24 de abril (apro) - Alemania abrirá a los investigadores e historiadores los denominados "Archivos nazis" Así lo declaró el pasado martes 18 , en el Museo del Holocausto de Washington, la ministro de Justicia germana, Brigitte Zypries Durante años Estados Unidos, Francia, Polonia y otros países habían tratado de convencer a Alemania de tomar esa medida A largo de décadas, sin embargo, los diferentes gobiernos germanos se mostraron reticentes, alegando dudas en cuanto a la protección de los datos personales que figuran en las actas Después de la Segunda Guerra Mundial, los aliados encontraron una enorme cantidad de actas personales de las víctimas del nacionalsocialismo La información había sido registrada de manera meticulosa por los propios nazis Estos archivos fueron derivados a la pequeña ciudad de Bad Arolsen, en el Estado de Hesse En 1955 se firmó un tratado en Bonn, con lo que el archivo quedó a cargo de un grupo de supervisión conformado por 11 países La administración se le otorgó al International Tracing Service (ITS), un brazo de la Cruz Roja Internacional En la actualidad, el banco de datos sobre el holocausto es uno de los más grandes del mundo El archivo posee 30 millones de documentos, entre los que se encuentran las fichas de 17,5 millones de prisioneros de campos de concentración, trabajadores forzosos y otras víctimas del nacionalsocialismo La apertura de un archivo tan voluminoso, y la resonancia del tema, plantean necesariamente algunas interrogantes Por ejemplo, si el acceso a ésta información podría arrojar una luz nueva o, incluso, aportar rasgos hasta hoy desconocidos sobre el holocausto "No soy historiador, sino experto en archivo, pero trabajo desde hace 23 años aquí y conozco los documentos", dice a Apro Udo Jost, encargado de los "Archivos nazis" en Bad Arolsen "No creo que la historia del holocausto vaya a ser escrita de nuevo, ya que los historiadores han presentado el tema en forma muy completa en los últimos 60 años Lo que sí será posible es diseñar ?caminos completos?, al conocer el destino preciso de determinadas personas" Kurt Gutmann fue enviado por su familia a Inglaterra, en uno de los últimos transportes de niños judíos que pudo abandonar la Alemania nazi Más tarde, como tantos sobrevivientes del holocausto, Gutmann intentó reconstruir el paradero de sus seres queridos Se enteró de que su madre y su hermano habían sido trasladados al gueto de Izbica, en Polonia Allí, sin embargo, se perdía el rastro "A través de investigadores e historiadores supe que, poco antes del traslado de mis familiares, el gueto se había cerrado para los judíos provenientes de otros países", dice "Es de suponer que fueron directamente llevados a las cámaras de gas del campo de Sobibor Quizá ahora pueda acceder a una información más precisa que confirme mis informaciones Si tengo la oportunidad, lo voy a investigar por mi mismo" Miles de solicitudes Hasta ahora, el archivo ha estado restringido a la Cruz Roja, que lo usó para ayudar a los familiares de las víctimas La mayoría de las requisitorias provenía de particulares judíos, cuyos parientes o amigos habían sido enviados a campos de concentración y, desde entonces, se desconocía su paradero O por parte de víctimas de trabajo forzoso durante el nazismo, que buscaban probar su calvario para solicitar una indemnización "El servicio de búsqueda se creó con un fin de trabajo humanitario", explica Udo Jost "En un principio se trató de ayudar a los familiares y a las víctimas a buscar a sus allegados Era sólo un servicio de búsqueda de tumbas o destinos Luego se dedicó a la aclaración de pensiones, de indemnizaciones Siempre en interés de los perseguidos, porque debían comprobar que estuvieron presos y que realizaron trabajos forzosos Y dado que nosotros teníamos esa información, ellos eran quienes acudían aquí Esa gente tenía la preferencia", señala Hasta ahora, los "Archivos nazis" reciben cada año cientos de miles de requisitorias de información acerca de personas que probablemente aparezcan en sus registros El acceso a la información del archivo, sin embargo, ha sido siempre guardado con celo "Yo nunca solicité información personalmente en el archivo de Bad Arolsen", afirma Adam König, quien sobrevivió a los campos de concentración de Auschwitz y Sachsenhausen y, más tarde, se doctoró en Historia "Pero algunos conocidos míos fueron hasta el archivo, hace décadas, para intentar ver las actas sobre determinadas personas, y fueron rechazados por motivos poco comprensibles" Con un dejo de ironía, König agrega que si ahora se produce un cambio, 61 años después del fin de la guerra, entonces es algo positivo A su juicio, la apertura de los archivos podría brindar una mirada aún más nítida del funcionamiento del holocausto y rebatir a quienes todavía niegan que el holocausto haya tenido lugar "Si se habla de 17 millones de nombres, entonces hay allí muchos que han sido víctimas de este genocidio", dice Adam König "La divulgación de la verdad puede aportar a que aquellos que, por el motivo que sea, niegan estos acontecimientos trágicos y sean puestos en evidencia frente a la opinión pública", agrega Con retraso Desde la formación del archivo, pese a las presiones a favor de hacerlo público para los investigadores y los particulares, Alemania se declaró renuente Se alegaba que los archivos contenían datos personales de las víctimas, referidos a su orientación sexual, enfermedades hereditarias, razones para su detención, hijos extramatrimoniales, experimentos pseudomédicos a los que fueron sometidos En los archivos se especifica la identidad de muchas personas, hijas de soldado alemán y madre de los territorios ocupados, enviadas a establecimientos educativos especiales, a fin de poder pertenecer a lo que los nazis llamaban la "raza elegida" También se menciona a los prisioneros que colaboraron con los opresores en los campos de concentración Un material sensible, que, a juicio de Alemania, podía prestarse al mal uso Las autoridades alemanas manifiestan ahora un cambio de opinión Pero el hecho en sí tampoco es nuevo En 1998, ya se había aprobado una disposición conjunta para abrir los archivos a los historiadores Desde entonces, sin embargo, tanto Alemania como Italia manifestaron sus reparos, y la decisión nunca se efectivizó "La prioridad en aquel entonces aún se concentraba sobre todo en el trabajo humanitario", señala Udo Jost "El empresariado alemán, junto con el gobierno de Alemania, crearon un fondo de 10 mil millones de marcos para indemnizar a los trabajadores forzados en los campos de concentración y a otras víctimas del nacionalsocialismo Aquí realizamos 950 mil revisiones Ese trabajo tenía prioridad porque esa gente ya era de edad avanzada y debían hacerse las solicitudes Ese trabajo se concluyó, y por ello, la Comisión Internacional anunció que ahora se desea reglamentar el acceso al archivo" Para que realmente se lleve a cabo tal medida, faltan algunos pasos legales Los tratados de Bonn de 1955, que dan fundamento jurídico a los archivos, deben ser modificados Para ello, los representantes de los países firmantes del tratado se reunirán el próximo 17 de mayo en Luxemburgo La ministro de Justicia alemana se mostró confiada en que, a más tardar, en seis meses los datos se encontrarán disponibles para los investigadores Por lo pronto, la mitad de los datos del archivo ya ha sido digitalizada