Ciudadanía exprés

domingo, 30 de abril de 2006
Hacerse ciudadano o residente de Estados Unidos puede demorar tan sólo dos horas gracias al mercado negro de documentos de identidad, cuyo florecimiento obedece a la operación de una red de complicidades integrada por empresarios, falsificadores, inmigrantes y autoridades de ese país Es a partir de esta práctica como se institucionaliza la explotación laboral y la exclusión social de los indocumentados SAN FRANCISCO, CAL? Mediante el uso de documentos falsos, 12 millones de inmigrantes ilegales viven y trabajan en Estados Unidos Se trata de un sistema de simulaciones en el que todos participan ?autoridades, empresarios, falsificadores e indocumentados?, pero en el que sólo estos últimos resultan responsables El mecanismo es, en apariencia, simple: un inmigrante obtiene empleo si presenta papeles que acrediten su estancia legal en este país Para ello, acude a los falsificadores, quienes, en cuestión de horas, le entregan una tarjeta de residencia ?llamada comúnmente "mica"? o una tarjeta de seguridad social Cuando el inmigrante ilegal es contratado por un empresario, éste debe reportar dicha contratación a las autoridades y enviarles el número de seguridad social Si éste es falso y la operación es descubierta, la responsabilidad recae sobre el trabajador, que puede ser sujeto a un juicio y deportado El empleador corre poco riesgo, debido a que no tiene obligación legal de verificar la autenticidad de los datos del solicitante de empleo En el peor de los casos, le pueden imponer una multa Durante el tiempo que trabaja, el inmigrante paga impuestos y cotiza en el sistema de seguridad social Como lo hace con identidad y número falsos, no puede reclamar devoluciones ni solicitar ayudas y prestaciones sociales; entrega ese dinero sin obtener nada a cambio De esta manera se institucionaliza un sistema de simulaciones: los indocumentados existen para pagar impuestos, realizar trabajos que los estadunidenses no desean y recibir salarios por debajo de lo que marca la ley No existen para ejercer sus derechos laborales ni para recibir los beneficios de la asistencia social Robo de datos La calle Mission es el centro del barrio mexicano de San Francisco, donde abundan fruterías, panaderías, taquerías y cantinas La algarabía que aquí se observa contrasta con el silencio de las zonas habitadas por los anglosajones Música, colores y olores evocan el ambiente de cualquier capital latinoamericana "Micas, micas, seguro social, licencias", ofrece a plena luz del día un individuo en la esquina de Mission y Calle 20 A media cuadra de ahí, otro sujeto vende lo mismo En la Calle 21, al lado de la tienda de discos Ritmo Latino, un hombre corpulento con acento mexicano intercepta a la periodista: "¿Quiere una mica? Espere, espere Quédese a mi lado, como si nada ¡Despístele!" De la tienda de discos sale un individuo que se identifica como J Rodríguez e invita a la corresponsal a caminar junto a él: "Véngase, vamos a que le hagan la foto aquí enfrente", dice con acento mexicano El estudio Doré cobra 10 dólares por dos fotos Para demostrar la "calidad del producto", Rodríguez enseña otros "tres trabajos" que espera entregar en unos minutos: "La mica y el seguro social le cuestan 60 dólares y tiene que volver para recogerlos dentro de dos horas", explica A media cuadra de ahí, en el establecimiento Video Latino, otro joven que dice llamarse Gil ofrece también "la mercancía" En el local, que en ese momento se encuentra vacío, muestra varios documentos recién elaborados y pide 250 dólares por una tarjeta de residencia tipo láser: "Yo sólo ofrezco Si hay trato, le pido nombre, fecha de nacimiento y foto Después doy los datos a quienes los están haciendo (los documentos) y en hora y media me los traen" Aproximadamente 15 individuos se dedican a ofrecer la documentación falsa en un perímetro de 10 calles Se comunican por medio de teléfonos celulares ante la mirada indiferente de los policías que vigilan el área Algunos clientes ni siquiera se bajan del vehículo que conducen; con sigilo ordenan, pagan y recogen la "mercancía" Los vendedores garantizan la "calidad" del trabajo, pues utilizan equipos de computación e impresión de alta tecnología Desde hace más de una década, los "talleres" estarían ubicados en el segundo piso de la tienda de discos y en el establecimiento Passport Photo Studio "Soy mexicano y mi trabajo es ayudar a los paisanos", dice un sujeto a quien llaman El Jefe y controla a los "miqueros" Resume: "Ellos (los inmigrantes ilegales) necesitan trabajar Por eso requieren los documentos A los patrones les interesa contratar mano de obra barata sin preguntar si los papeles son falsos o auténticos, y al gobierno le favorece que la economía crezca sin dar nada cambio ¡A todos nos conviene!" Según la Comisión Federal de Comercio, California es uno de los estados donde se registra el mayor número de delitos por robos de documentos de identidad y falsificación de los mismos De cada 10 asaltos, uno corresponde a papeles de este tipo, los cuales terminan en puntos de venta ubicados en barrios habitados por minorías étnicas Por ejemplo, en San José la venta se realiza en los centros comerciales La Tropicana, Mi Pueblo y entre las calles Story y King, en pleno barrio hispano; en Redwood City, en la tienda La Chávez, y en Los Ángeles en los parques MacArthur y Huntington, así como en la intersección de las calles Pacific y Gage, entre otros lugares El año pasado, la compañía Choice Point reconoció que le robaron datos de 35 mil residentes de California, único estado donde la ley exige a las compañías que avisen a los ciudadanos cuando su información confidencial ha sido robada A diferencia de otros estados, en California el Código Penal establece que "cualquier persona que fabrique, distribuya o venda documentos falsos para ocultar su verdadera nacionalidad o su estatus migratorio es culpable de un delito mayor y deberá ser castigada con cinco años en una prisión estatal o una multa de 75 mil dólares" Sin embargo, este problema crece en todo el país La Comisión Federal de Comercio dio a conocer que durante 2003 más de 10 millones de ciudadanos fueron víctimas del robo de sus documentos de identidad y las empresas sufrieron pérdidas por más de 52 millones de dólares debido a transacciones fraudulentas Por su parte, estas personas utilizaron 297 millones de horas para resolver los problemas ocasionados por la pérdida de sus papeles Y es que mediante el robo de documentos de identidad, los falsificadores obtienen su materia prima para expedir distintos tipos de papeles: tarjetas de residencia y de seguridad social, pasaportes, actas de nacimiento y licencias de manejo Esclavitud moderna Como los empleadores no están obligados a comprobar la autenticidad de los documentos, los inmigrantes pueden utilizarlos para vivir y trabajar durante muchos años en este país De esta manera permanecen en la clandestinidad y se convierten en ciudadanos de segunda clase: pagan impuestos sin recibir beneficio alguno Un dato ilustra este hecho: El año pasado, la Oficina de Seguridad Social reportó aproximadamente 375 mil millones de dólares por concepto de ingresos no reclamados en los últimos 20 años Se calcula que la mayor parte de esta cantidad corresponde a impuestos aportados por los trabajadores indocumentados La agencia tributaria del Servicio de Impuestos Internos acepta el pago de impuestos de los indocumentados, con el argumento de que no tiene conexión con la Agencia de Control de Inmigración y Aduanas Al parecer, tampoco tiene contacto con la Oficina de Seguridad Social Los empresarios retienen un porcentaje de los salarios y lo ingresan al Departamento del Tesoro El trabajador no puede impedir dicha retención ni solicitar su devolución "¿Por qué si pago impuestos no puedo ser legal? El sistema está diseñado para beneficiar a los empleadores y al gobierno", dice Luis Juárez, quien desde hace tres años trabaja con documentos falsos y realiza sus declaraciones tributarias "El problema migratorio no lo resuelven porque no les conviene", añade En los últimos dos años, la Agencia de Control de Inmigración y Aduanas sólo ha detenido a 91 empleadores por contratar trabajadores con documentación falsa "Es una cosa tolerada Se trata de una esclavitud moderna Estamos hablando de una hipocresía legislativa La economía de este país se sustenta en el dinero que genera la mano de obra barata y en los millones de dólares que los trabajadores pagan a la Oficina de Seguridad Social y que no pueden ser regresados", dice en entrevista José Sandoval, líder comunitario en San José, California En el centro comercial La Tropicana es fácil ver cómo un grupo de hombres ofrece papeles falsos mediante una señal con el dedo pulgar y repitiendo la palabra "mica" "Allí están ubicadas las oficinas de inmigración más rápidas del mundo En una hora te hacen residente o ciudadano", dice Sandoval La calidad del trabajo es variable En algunos casos, a simple vista se advierte que el documento es apócrifo "A la mica se le nota mucho y mi jefe sabe que es falsa, pero se hace el loco", comenta Augusto César Sánchez, originario de Chiapas, quien decidió comprar por 60 dólares la tarjeta de residencia y el número de seguridad social porque se lo exigieron en el restaurante La Delfina, donde trabaja como mesero David Navarro, propietario de una empresa de chiles y especias, se defiende: "Es un sistema útil para ambos (empleadores e indocumentados) Algunas personas no son conscientes de que si los empresarios pagáramos los salarios que corresponden a un trabajador estadunidense, se elevaría el costo de los productos" Originario de Guadalajara, Navarro lleva 12 años en Estados Unidos Dice que un empleado con documentación en regla le cobraría 20 dólares la hora por trabajar en su bodega, mientras que a un inmigrante ilegal le puede pagar la mitad Se justifica: "Es una forma de solidarizarse con los paisanos Uno más o menos se da cuenta que esos papeles son falsos, pero mejor no investigas si sabes que vas a descubrir cosas que no te van a gustar A veces te multan, pero lo bueno es que no te cierran la empresa" Comenta que en ocasiones las autoridades envían cartas para avisar de anomalías en los documentos de algunos de sus trabajadores Es entonces cuando el patrón decide despedir a uno o varios de ellos El pasado 4 de abril, el Departamento de Seguridad Interna informó que crearía equipos operativos para investigar fraudes migratorios cometidos en 10 estados del país por abogados, consultores de inmigración, ejecutivos y mafias encargadas de la producción y distribución de documentos falsos El gobierno anunció también que se enfocará a la desarticulación del "cártel mexicano de falsificadores", encabezado por la familia Castorena Ibarra y que opera en 33 estados del país Durante 20 años, esta organización criminal ha sido dirigida por varios hermanos: Pedro, Alfonso, José, María, Raquel y Francisco Javier Tres de ellos fueron detenidos y permanecen en una prisión de Denver, Colorado Esta red es dirigida desde México y opera en coordinación con otros cómplices en Estados Unidos "Es una de las redes de fraude de documentos más grande y sofisticada que hemos descubierto", dijo Marcy Forman, director de investigaciones de la Agencia del Control de Inmigración y Aduanas George Tzamaras, vocero de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración, explica: "Actualmente miles de personas tienen acceso a documentación falsa El problema es que no pueden llevar una vida normal sin esos papeles, aunque no sean auténticos Necesitan una identificación para abrir una cuenta bancaria, conseguir trabajo, adquirir crédito, comprar una casa, obtener una licencia de conducir Y lo peor es que nadie verifica la autenticidad de esos papeles El empleador dice: ¿Por qué tengo que preguntar si la persona es legal o no? Él sólo quiere trabajadores con un salario bajo" Considera que las actuales leyes de inmigración no tienen sentido No reflejan la tradición del país de inmigrantes que es Estados Unidos: "Lo primero que se tiene que hacer es cambiar las leyes Esta legislación se hizo hace 60 años, cuando Estados Unidos era diferente y tenía otro tipo de economía La reforma es urgente, pero tiene que hacerse desde una perspectiva humana" La abogada Renee Saucedo, directora de La Raza Centro Legal, explica: "A los empleadores les conviene contratar a inmigrantes ilegales y voltear la cabeza para otro lado Es la hipocresía del gobierno que sabe que necesita la mano de obra inmigrante y al mismo tiempo intenta aprobar leyes punitivas (en su contra)" Añade que este sistema significa "la institucionalización de ciudadanos de "segunda clase" Entre las reformas contempladas en el proyecto de Ley Sensenbrenner ?aprobado en diciembre pasado por la Cámara de Representantes?, se encuentra la de modificar las obligaciones del empleador, quien por medio de internet deberá verificar la autenticidad de los números de seguridad social de sus trabajadores "El sistema es muy injusto Deja sin protección alguna a los trabajadores El patrón puede intimidar al empleado Le dice: ?si te quejas te voy a reportar?", apunta Saucedo El salvadoreño Carlos Hernández es un caso ilustrativo: ha vivido en Estados Unidos durante 22 años con varias identificaciones falsas Primero, las autoridades le retuvieron su tarjeta de residencia cuando salió de la cárcel de San Quintín, a la que ingresó por participar en una riña callejera Se hizo de una nueva identidad a partir de documentos falsos Después, compró en 250 dólares una mica láser con su verdadero nombre Utiliza los distintos documentos e identidades en función de sus necesidades "Hay gente que va cambiando de nombre tres, cuatro o cinco veces Unos porque ya han sido deportados y otros para simplemente cambiar", comenta l

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