Palacio Nacional, sede del gobierno

lunes, 1 de mayo de 2006
México, D F, 1 de mayo (apro)- La discusión abierta por el candidato a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, en torno a su deseo de vivir en Palacio Nacional, de ganar las elecciones el próximo 2 de julio, no es trivial En el fondo del asunto, como en otras de sus propuestas, están dos proyectos de gobierno distintos y, quizá, dos formas de vida personal que --pose o no-- el político tabasqueño se ha empeñado en marcar como diferentes, incluso desde su llegada a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México Como jefe de gobierno, López Obrador se opuso a la creación de una "casa oficial" que se pretendía construir en el predio de las Ajaracas, en el Centro Histórico, frente a las ruinas del Templo Mayor de los mexica Siguió viviendo en su departamento de Copilco y recorriendo la ciudad en un Tsuru blanco Cuantas veces ha podido, ha exaltado lo que llama la "austeridad republicana" del prócer Benito Juárez, en quien se ha inspirado en su pretensión de vivir en Palacio Nacional Que no es, ya han dicho los arquitectos e historiadores especialistas en monumentos, un palacio monárquico, sino el palacio de gobierno de la República Para el exjefe de gobierno, la residencia oficial de Los Pinos, creada por Lázaro Cárdenas --quien también, por un cierto motivo de austeridad prefirió no vivir en el Castillo de Chapultepec como sus antecesores, sino en un sitio más modesto, y por decreto transformó al Castillo en sede del Museo Nacional de Historia-- es el sitio dispendioso Es obvio que para López Obrador vivir en Palacio Nacional implica dejar de utilizar una residencia, a la que no pocos han calificado como suntuosa Forman parte de las leyendas y mitos que rodean a los presidentes las onerosas modificaciones que, al gusto de sus esposas, se han hecho en el lugar La última remodelación en las "cabañitas" no fue parte de los rumores populares; incluyó un menaje con toallas de más de 4 mil pesos El escándalo, tras la publicación de estos datos en la prensa, motivó la renuncia de Carlos Rojas, entonces administrador de la Presidencia Según información del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), el costo total de la remodelación fue de 7 millones 795 mil pesos Los Pinos, ha dicho el arquitecto Sergio Zaldívar --responsable por cerca de tres décadas de la restauración de Palacio Nacional--, carecen de la historia y simbolismo del edificio sede del poder Ejecutivo y, en cambio, reciben más presupuesto para su operación, "lo que es una triste realidad en la conservación de nuestro patrimonio" Entrevistados por el semanario Proceso, Zaldívar, el arquitecto Carlos Flores Marini y los historiadores Efraín Castro Morales y Guillermo Tovar de Teresa, expresaron que, si el próximo presidente de México, sea quien fuere, viviera en Palacio Nacional, el edificio y el Centro Histórico recibirían grandes beneficios en cuanto a conservación, mantenimiento y orden urbano se refiere Es obvio que no se trataría de ocupar todo el monumento para crear una lujosísima residencia, sino de adecuar un área --Zaldívar ha calculado unos 200 ó 300 metros cuadrados--, en la que el presidente pudiera habitar con su familia y sus colaboradores más cercanos Desde el gobierno de Echeverría algunas de las actividades oficiales del presidente fueron trasladándose a Los Pinos y a Palacio Nacional Durante los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, el edificio fue quedando reservado para ocasiones especiales Tras el anuncio hecho por Rubén Aguilar, vocero de la Presidencia, en el sentido de que Palacio sería museo, funcionarios de la Secretaría de Hacienda salieron al paso, para asegurar que no sería del todo y que se conservarían las áreas destinadas a la presidencia y otras oficinas Lo cierto es que, en un recorrido ofrecido a la prensa tras las aclaraciones hechas por Martha López, directora de recintos de la SHCP, se pudo percibir que las áreas son poco utilizadas Incluso, se le preguntó a la funcionaria cuándo fue la última vez que el presidente Fox trabajó en el despacho oficial No supo responder, pero su cara denotó que hacía muchísimo tiempo que no Si la residencia oficial se trasladara de Los Pinos a Palacio Nacional y el famoso despacho oficial y demás áreas del recinto volvieran a ser ocupados para las actividades de la Presidencia de la República, habría sin duda una ciertamente revitalización del monumento histórico que beneficiaría al Centro Histórico en su conjunto