Deja 50 intoxicados una fuga de gas en Cunduacán, Tabasco

martes, 16 de mayo de 2006
* Principalmente niños y ancianos Villahermosa, Tab ,, 15 de mayo (apro)- Más de 50 intoxicados, principalmente niños y ancianos, dejó como saldo una fuga de gas en un quemador de la batería Bellota, ubicada en la ranchería Mantilla, municipio de Cunduacán, donde en febrero pasado se registró una explosión por el desfogue del mismo quemador Aunque el accidente ocurrió la noche del sábado pasado, personal de Petróleos Mexicanos llegó a ese lugar ayer al mediodía para controlar el siniestro, lo que provocó molestias de los pobladores, que amenazan con cerrar esa instalación Concepción Burelo Pérez, delegado municipal de la ranchería Mantilla, informó que, no obstante que el quemador se apagó desde las 8 de la noche del sábado, fue hasta el domingo al mediodía cuando una cuadrilla de Pemex llegó para encender el quemador y atender a las 57 personas, que amanecieron con vómitos, mareos y diarreas, principalmente niños y ancianos Dijo que no es la primera vez que se presenta este tipo de accidentes, ya que, desde hace dos meses que Pemex cambió el quemador de la batería Bellota, se registran vibraciones de tierra y un fuerte olor a gas Manifestó que en múltiples ocasiones han solicitado a funcionarios de Pemex y al propio gobierno estatal que intervengan para solucionar el problema, pero hasta la fecha "no han hecho nada para protegernos de una explosión" Recordó que, el pasado 20 de febrero, la comunidad vivió "otra noche de terror" por la explosión que provocó el desfogue de ese mismo quemador, con saldo de unas 20 personas intoxicadas por la "nube" de gas que envolvió sus viviendas, así como cuatro hectáreas de cultivos siniestradas por el "fogonazo" Burelo Pérez dijo que la batería Bellota representa un peligro para la comunidad de Mantilla "por la falta de mantenimiento de Pemex", y advirtió que la los habitantes podrían cerrar esa instalación "antes que suceda una explosión, como la de Huimango" En julio del año pasado, en la comunidad de Huimango, del mismo municipio de Cunduacán, explotó un ducto de Pemex, que dejó un saldo de cuatro muertos y más de 10 heridos de gravedad, entre ellas cuatro niños que fueron trasladados a Galveston, Texas, para que fueran atendidas sus quemaduras El accidente ocurrió a las 10:30 de la noche del 8 de julio, al reventar un gasoducto de 36 pulgadas de ancho y 367 kilómetros de longitud, el cual trasporta 118 millones de pies cúbicos diarios de gas de la terminal marítima de Dos Bocas a la batería La Trinidad, municipio de Cunduacán La explosión devastó alrededor de un kilómetros a la redonda en la comunidad de Huimango, y calcinó más de 10 casas y decenas de vacas, caballos, cerdos, gallinas, pavos y perros, así como 20 vehículos, en su mayoría de Pemex, en los que se habían desplazados técnicos de la paraestatal horas antes del siniestro, cuando se detectó la fuga en el gasoducto que pretendían reparar Un aire intenso, contrario a las llamas que provocó la explosión, salvó la vida a por lo menos 20 técnicos y trabajadores de Pemex que se encontraban en la zona a la hora del desastre Funcionarios de Pemex y el gobernador Manuel Andrade ofrecieron investigar las causas del siniestro y se aplicara la ley "con todo rigor" a los responsables Sin embargo, a 10 meses del accidente, la Procuraduría General de la República (PGR) ?encargada de indagar los hechos-- ni siquiera tiene un dictamen técnico sobre lo ocurrido