La complicidad europea

domingo, 11 de junio de 2006
En violación de los principios y normas que garantizan los derechos humanos, 14 gobiernos de países europeos colaboraron con la CIA o solaparon sus operativos antiterroristas Unos ayudaron a realizar detenciones ilegales de personas y consintieron la existencia de cárceles clandestinas en sus territorios; otros permitieron el uso de sus aeropuertos y de su espacio aéreo para trasladar prisioneros que no habían sido juzgados Algunos de estos gobiernos se dijeron víctimas de un complot de la CIA Pero en realidad fueron cómplices por obra u omisión LONDRES- Catorce gobiernos de países europeos colaboraron con la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) o toleraron vuelos ilegales sobre sus territorios para trasladar prisioneros, supuestamente terroristas, hacia cárceles -algunas de ellas secretas- en terceros países, donde fueron sometidos a interrogatorios en los que se utilizaron métodos de tortura Tal es la conclusión del informe realizado por el Consejo de Europa (CE) que el pasado miércoles 7 hizo público el diputado suizo Dick Marty El CE -organismo integrado por 46 países europeos con el propósito de velar por el respeto de la Convención Europea de los Derechos Humanos, y cuyas recomendaciones no tienen carácter obligatorio, pero sí una importante autoridad moral- inició una investigación oficial en noviembre pasado a raíz de la publicación de diversos reportajes e informes de ONG -entre ellas Amnistía Internacional y Human Rights Watch- que revelaban la participación de la CIA en territorio europeo para detener y trasladar a presuntos terroristas a cárceles clandestinas Siete meses después, el CE presentó un informe de 65 páginas que sostiene: Estados Unidos tejió una telaraña de detenciones secretas (llamadas por la CIA operativos de rendición) y de traslados aéreos ilegales Lo hizo -asienta el informe- con la colaboración o indulgencia de varios países miembros del Consejo de Europa Numerosos hechos documentados y convergentes demuestran de manera irrefutable la existencia de detenciones secretas de personas y su traslado ilegal a varios países , señala Esa telaraña incluyó varios puntos de aterrizaje de aviones civiles, militares o de la CIA en territorio europeo Indica que algunos gobiernos trataron de crear la impresión de que Europa era víctima de complots de la CIA Sin embargo, afirma, eso no se corresponde con la realidad Ahora ha quedado claro que, aunque seguimos lejos de haber establecido totalmente la verdad, las autoridades de varios países de Europa han participado activamente con la CIA en actividades ilegales Otros países ignoraron esos vuelos con total conocimiento de lo que ocurría o no querían enterarse El informe pone énfasis en los gobiernos de Polonia y Rumania, los cuales, asegura, estaban bien enterados de las operaciones de la agencia estadunidense y albergaron en sus territorios centros clandestinos de detención En dos países europeos (Rumania y Polonia) existen dos puntos de aterrizaje que quedan por explicar () La evidencia que poseemos corrobora el hecho de que estos puntos de aterrizaje habrían estado cerca de prisiones secretas, destaca el documento El informe señala a otros siete países europeos -Italia, Suecia, Bosnia-Herzegovina, Gran Bretaña, Macedonia, Alemania y Turquía- por violar los derechos de la persona debido a que sus funcionarios y agentes policiacos ayudaron en los traslados aéreos de los detenidos Fueron, pues, cómplices de la CIA El informe indica además que otros gobiernos pueden ser considerados como responsables de colusión, activa o pasiva, en materia de detenciones secretas y traslados ilegales entre Estados Estos son: Polonia, Rumania, España, Chipre, Irlanda, Portugal y Grecia Y ofrece una lista de Estados en los que se registraron casos específicos de personas detenidas y trasladadas en vuelos de la CIA La lista es la siguiente: Suecia, por los casos de Ahmed Agiza y Mohamed Alzery; Bosnia-Herzegovina, por los casos de Lakhdar Boumediene, Mohamed Nechle, Hadj Boudella, Belkacem Bensayah, Mustafa Ait ldir y Saber Lahmar; Gran Bretaña por Bisher Al Rawi, Jamil El Banna y Binyam Mohamed; Italia por Abu Omar y Maher Arar; Macedonia por Khaled El Masri; Alemania por Abu Omar, y Turquía por los prisioneros llamados los seis de Argelia El documento también precisa las faltas cometidas por cada país: Polonia y Rumania, por permitir centros de detención ilegales; Alemania, Turquía, España y Chipre, por tolerar puntos de transferencia de detenidos; Irlanda, Gran Bretaña, Portugal, Grecia e Italia por puntos de aterrizaje para cargar combustible En este informe no hemos nombrado a todos los países implicados, simplemente porque no hay suficiente lugar para hacerlo de forma adecuada En suma, sólo sabemos parte de la verdad y otros países podrían terminar implicados en vistas a futuras investigaciones, advierte el documento Y asegura que todos los servicios secretos de los países europeos involucrados estaban al corriente de los vuelos, aunque -concede- esto no significa necesariamente que lo estuvieran también sus gobiernos El infierno de Al Masri El documento detalla casos concretos de personas detenidas y trasladadas por los vuelos de la CIA Uno de ellos ilustra los operativos de rendición: el de Khaled Al Masri, quien públicamente denunció que fue detenido ilegalmente durante cinco meses en Macedonia y Afganistán A finales de 2003, Al Masri -ciudadano alemán de origen libanés- tomó un autobús en la ciudad alemana de Neu Ulm Se dirigía a Skopje, Macedonia, para visitar a algunos familiares, y ahí un grupo de agentes policiacos lo detuvo en un puesto de control ubicado en la frontera entre este país y Serbia Argumentaron que su pasaporte presentaba irregularidades, lo cual -se demostró después- era falso Al Masri fue llevado al hotel Skopski Merak, en Skopje, y sometido a interrogatorios sobre sus supuestos contactos con extremistas islámicos Sus captores le negaron todo contacto con abogados, familiares y funcionarios de la embajada de Alemania en ese país Le dijeron que si confesaba estar vinculado al grupo terrorista Al Qaeda regresaría a salvo a Alemania Al Masri se negó a ello Cuando cumplía 13 días de cautiverio, inició una huelga de hambre Diez días después, le vendaron los ojos, lo sacaron del hotel y en un vehículo lo llevaron a una pista de aterrizaje Lo subieron a un avión, que lo transportó a un lugar que no supo precisar Allí sus captores lo desnudaron, lo golpearon salvajemente y lo arrojaron a un piso pedregoso Uno de ellos le introdujo un instrumento punzante en el ano Cuando le quitaron la venda observó a un grupo de personas encapuchadas, y notó que algunos de ellos hablaban en inglés con acento estadunidense Al Masri fue sometido a intensos interrogatorios y a sesiones de tortura Después lo trasladaron -encapuchado y drogado- a Bagdad, la capital de Irak, y posteriormente a Kabul, en Afganistán Allí permaneció cuatro meses De nuevo, fue interrogado sobre sus supuestos contactos con Muhammed Atta y Ramzi Bin Al Shibh, autores ambos de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, así como sobre sus presuntos vínculos con otros extremistas radicados en Alemania Agentes estadunidenses participaron en esos interrogatorios, según denunció después el propio Al Masri En marzo de 2004, después de un interrogatorio, un oficial estadunidense le confesó que se habían equivocado: Al Masri era inocente Sin embargo, el oficial se negó a liberarlo Adujo que recibía órdenes expresas de Washington Según el informe del CE, varios funcionarios de la CIA, incluidos sus principales directores, conocieron este caso, pero se negaron a actuar El 16 de mayo de ese año, un ciudadano alemán que se identificó como Sam visitó a Al Masri en su celda Sam se negó a decirle si era un enviado del gobierno de Alemania o de otro país, pero unos días más tarde -28 de mayo- lo acompañó en un vuelo más: de Kabul a algún lugar de Europa Una vez que el avión aterrizó, Al Masri contó que fue de nuevo encapuchado Un grupo de personas lo subió a un camión que lo transportó a un terreno montañoso Lo bajaron Uno de sus captores le entregó sus pertenencias y le dijo: camina por varias horas sin darte vuelta o serás fusilado Pocas horas después, Al Masri dice que se encontró con un guardia de seguridad, quien le informó que estaba en Albania El infierno había terminado Al Masri se trasladó al aeropuerto de Tirana, y tomó un avión con destino a Francfort Allí contactó a un abogado y denunció ante las autoridades alemanas los abusos que había sufrido Su caso sigue abierto Hasta la fecha no se ha encontrado a los responsables Los seis de Argelia El informe del CE describe otro caso igualmente ilustrativo: el de los llamados seis de Argelia Se trata de seis ciudadanos bosnios de origen argelino que fueron arrestados en octubre de 2001 por orden de la Corte Suprema de Justicia de la Federación de Bosnia-Herzegovina Fueron mantenidos bajo custodia policial Se les señaló como sospechosos de planear atentados con bombas contra las embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña en ese país Sin embargo, no se encontró evidencia alguna que sostuviera las acusaciones El 17 de enero de 2002, el fiscal general ordenó su inmediata liberación Salieron de la cárcel ese mismo día Sin embargo, unas horas más tarde, la policía de Bosnia los detuvo de nuevo y los entregó a las fuerzas militares de Estados Unidos estacionadas en ese país de los Balcanes Soldados estadunidenses los encapucharon y los trasladaron a la base militar de Tuzla Allí los subieron a un avión, el cual realizó varias escalas En cada una de ellas, subían más prisioneros, la mayoría de ellos de origen afgano Finalmente, el avión aterrizó en la base militar de Guantánamo, en Cuba Esto ocurrió el 20 de enero de 2002 Los seis argelinos han permanecido desde entonces en Guantánamo, es decir, más de cuatro años Sus casos -que han provocado la movilización de varias ONG- permanecen en un limbo legal El informe del CE exige a los órganos ejecutivos y legislativos de los países involucrados realizar investigaciones profundas y ofrecer respuestas inmediatas sobre estos hechos Además, pide a los Estados miembros de la Unión Europea (UE) revisar los acuerdos bilaterales firmados con Estados Unidos, en particular los relativos al estatus de las fuerzas estadunidenses en Europa, para garantizar su plena conformidad con las normas internacionales sobre derechos humanos El CE provocó la molestia de varios de los gobiernos que fueron señalados en su informe Sus reacciones fueron inmediatas El primer ministro de Polonia, Kazimierz Marcinkiewicz, dijo que el informe contenía calumnias que no se apoyan en ningún hecho Norica Nicolai, presidente de la comisión del Parlamento de Rumania, creada específicamente para investigar los presuntos vuelos de la CIA, rechazó categóricamente las acusaciones contra su gobierno Afirmó que el CE no tiene ninguna prueba concreta de que su país haya albergado centros de detención secretos Ello a pesar de que el informe precisa los aeropuertos rumanos y centros de detención en ese país usados por CIA para realizar sus operativos de rendición En Madrid, un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de España rechazó de manera firme que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero haya participado activa o pasivamente en el traslado de prisioneros En el Parlamento de Gran Bretaña, el primer ministro Tony Blair dijo que el informe del CE no agrega nada nuevo Y, molesto, agregó: Ya hemos dicho todo lo que había que decir sobre esto Y no tenemos nada que agregar El informe del CE todavía dará más de que hablar El próximo 27 de junio, el pleno de la Asamblea Parlamentaria de Europa analizará y debatirá su contenido En dicha sesión -en la que se prevé la asistencia de Franco Frattini, comisionado de la UE para la Justicia, la Seguridad y la Libertad- diputados europeos podrían emitir una resolución de condena por los flagrantes abusos a los derechos humanos cometidos en nombre de la llamada lucha contra el terrorismo l