Felicitación

lunes, 28 de agosto de 2006
México, D F, 28 de agosto (apro)- Queridísimos humanos de este inicio de milenio: ¡les felicito!, pues, aunque lo nieguen, cada vez son más y más hijos míos ¡Y que bueno que no niegan! Ello confirma lo que digo Y cuanto más lo niegan, más lo confirman Ni renieguen ni se indignen por lo que les escribo, ya que no puede ser de otra manera en ese hoy de globalidad en que respiran, conformando y regido en grandísima medida por la visión empresarial de la historia, cuyo reduccionismo de la misma la convierte en el epicentro de un pensamiento único, que tiene por fe el monoteísmo económico, con su trinidad de la libre empresa, el libre mercado y la irrestricta libre competencia, que convierten ese su hoy en la óptima expresión del llamado darwinismo social, ese en que la lucha por la existencia, la sobrevivencia del individuo, como ya lo han señalado estudiosos del tema, se debe a dos elementos: a la fuerza y al fraude, al engaño, ese medio, el social, donde el darwinismo no sólo es lucha, sino también trampa No protesten y antes respóndanme a esta pregunta: ¿en ese su hoy de globalidad empresarial o gerencial, no avanzan, se desarrollan, se defienden y sobreviven usando los instrumentos del poder y/o del engaño, como pueden ser la fuerza personal o de la organización, ya que la del número poco cuenta cuando no se organiza, el escamoteo de información, el silencio, la coerción o intimidación, grupos de presión, etcétera? Y esos hechos, ¿no se dan en las tres formas de la lucha por la existencia, esto es, entre los grupos sociales, entre el grupo y el individuo, y entre los individuos aislados? ¿Qué responden? Y eso sucede, lo nieguen o no, porque su natural amor propio, que puede llegar al egoísmo, es estimulado hasta la exacerbación por la irrestricta libre competencia globalizadora; competencia en que el triunfo de uno significa siempre la derrota de algún otro, lo que está convirtiendo su sociedad en un colectivo de "ganadores" y "perdedores", como se dice ya en sus pláticas cotidianas Y esa idea y ese decir, ¿pueden generar nuevas redes sociales o están produciendo el desgarre e incluso la destrucción de las ya existentes? Reflexionen: en esa su globalidad en que viven, donde quiera que hay lucha por la existencia, ¿no hay también simulación, engaño, a veces incluso trampa como medio de alcanzar el éxito, tan alabado por la globalidad y de todos ustedes tan querido y anhelado? Y esa excitación de su innato amor propio hasta el paroxismo inducido por la libre competencia, ¿puede llevar a la justificación de las más brutales y bárbaras victorias sin consideración al otro, con desatención e incuso menosprecio del dolor, lágrimas, sangre y muerte de los otros? Estas son mis preguntas De ustedes, lectores son las respuestas Antes de contestar, tengan en cuenta y no olviden que el ejemplo y modelo de escudo de la libertad y la democracia, martillo de los disidentes de las mismas y campeón de la globalidad en que se agitan, los USA, se dan elecciones desaseadas y sospechosas y, genera atroces guerras basándose en la felona mentira, ejercita la ocupación militar de otros países para imponer y extender el imperio de la democracia y la libertad y la globalidad, esto es, la libre empresa, el libre mercado y la libre competencia, al tiempo que, por razones de seguridad y mantener el orden establecido, viola los derechos individuales de sus ciudadanos Pienso que si eso pasa en la democracia más vieja, sólida, representativa y experimentada del mundo, qué no ocurrirá, por aquello de que en todas partes se cuecen las habas, en democracias más jóvenes, frágiles e inexpertas Por otra parte, tienen que admitir que ese su malicioso pensar y ese su hipócrita decir y hacer de tantos de ustedes, amigos lectores, puede llevar, y lleva en ocasiones, a corroer e incluso corromper los poderes del Estado y a las instituciones que los representan, y así se puede dar, y se da, por ejemplo, casos de jueces o magistrados que, como el capitán Vere, personaje de Melvilla, hagan justicia sin equidad con estricto apego a la ley y conforme a derecho Estimados lectores: les agradezco y los felicito el que sean hijos espirituales tan apasionados y constantes de este servidor de ustedes Sin más por el momento, les dice hasta la próxima su afectuoso y servicial padre putativo TARTUFO

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