Bush: Reforma migratoria si se endurece vigilancia fronteriza

miércoles, 24 de enero de 2007
Washington, 23 de enero (apro) - "Cuando las leyes y las fronteras son rutinariamente violadas, se causa un daño a los intereses de nuestra nación", con estas palabras el presidente George W Bush pidió al Congreso federal estadunidense condicionar cualquier reforma a las leyes migratorias al endurecimiento de la vigilancia fronteriza, a fin de evitar el flujo de indocumentados y la eventual incursión de redes terroristas "No podemos completamente asegurar nuestras fronteras mientras no quitemos la presión de la frontera, y eso requiere de la creación de un programa de trabajadores huéspedes", subrayó Bush en su Informe sobre el estado de la Unión, que presentó ante el Congreso federal estadunidense que, ahora dominado por los demócratas, lo recibió con escepticismo y descalificaciones como presidente de su nación, aun al abordar el tema de la reforma a las leyes de inmigración No obstante que Bush incluyó en su informe el tema de la reforma migratoria, nadie en el Capitolio tomó en serio el encomio del mandatario, pues en los seis años que lleva en la Casa Blanca, él sencillamente dejó que el asunto se ahogara en las discusiones políticas e intereses de los congresistas de su partido, el Republicano, los que en el 2006 usaron su mayoría para evitar se diera una reforma ampliada a las leyes migratorias "Necesitamos solucionar el estatus (de residencia) de los inmigrantes indocumentados que ya se encuentran en nuestro país, sin animosidad y sin que sea una amnistía", condicionó el presidente El llamado de Bush al Congreso, de aprobar una reforma migratoria, sin plazos específicos para hacerlo, en esencia no contiene ningún aspecto diferente a su plan original que, en su momento, vendió al expresidente de México, Vicente Fox, y del que nunca el mandatario estadunidense hizo un esfuerzo razonable para que se promulgara como ley con la bendición del Capitolio "Ampliar la esperanza y las oportunidades en nuestro país, requiere de un sistema migratorio con beneficios para Estados Unidos", subrayó Bush ante el pleno de la Cámara de Representantes, que lo recibió con abucheos debido al fracaso de su política en Irak, que tiene polarizada y aterrorizada a la población estadunidense Un par de horas antes que Bush entregara su reporte sobre el Estado de la Unión a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, legisladora por California, la Casa Blanca difundió un documento de cuatro páginas con los detalles de la reforma a las leyes de inmigración que Bush le propuso al Congreso El documento, titulado "Plan del presidente Bush para una reforma de inmigración ampliada", inicia con el énfasis que a lo largo de su presidencia se ha destacado y que tanto decepcionó al gobierno de Vicente Fox: el garantizar a como dé lugar el sellar la frontera que comparte con México La propuesta presidencial en este aspecto reitera la necesidad de aumentar el número de agentes de la Patrulla Fronteriza, usar lo más avanzado de la tecnología civil y militar para contrarrestar el ingreso de indocumentados y supuestos terroristas; mejorar y ampliar la infraestructura en la frontera, en la que se incluye la construcción de cercos dobles y triples de acero, así como la extensión de barreras móviles de concreto en "zonas vulnerables" Insiste, además, en que la reforma migratoria mantenga los nuevos programas para agilizar la deportación a sus países de origen de indocumentados detenidos por las autoridades y fortalecer la cooperación gubernamental para contener el flujo de migrantes, entre las agencias federales, estatales y locales, de las entidades que comparten frontera con México Sobre los demás puntos de su propuesta, Bush reitera la necesidad de asegurarse de que los empleadores estadunidenses dejen de contratar la mano de obra indocumentada, y que para ello participen en programas como el de verificación del estatus migratorio de los solicitantes de empleo Este inciso incluye la creación de órganos gubernamentales dedicados al combate de grupos volcados a la falsificación de documentos y la de continuar realizando, en toda la Unión Americana, redadas esporádicas para detener a indocumentados Respecto del programa de empleo temporal, el mandatario insiste en que éste funcione en coordinación con la necesidad de empleadores de mano de obra que los estadunidenses simplemente rechazan, pero con un plazo de labores perfectamente especificado, para anular cualquier posibilidad de que el trabajador piense quedarse en Estados Unidos al concluir su periodo de ocupación, lo que sería un lapso máximo de seis años En lo que Bush no cede un ápice, es en regularizar el estatus de residencia de los 11 o 12 millones de inmigrantes indocumentados que se estima viven y trabajan actualmente en Estados Unidos El presidente propuso al Congreso dar empleo temporal, con posibilidad de conseguir la residencia permanente, a aquellos inmigrantes indocumentados que no tengan antecedentes penales y demuestren, después de pagar una multa, que han cumplido con sus obligaciones fiscales "No habrá amnistía Los trabajadores que hayan ingresado ilegalmente o que se hayan quedado en el país después que se les venciera el visado con el que ingresaron, deben pagar una penalidad substancial por su conducta ilegal", observa el documento de la Casa Blanca Por encima del exhorto de Bush al Capitolio, nadie en Washington apuesta a que el Congreso promoverá la aprobación de una reforma migratoria integral antes de las elecciones presidenciales de noviembre de 2008 Hacer lo que pide Bush sería para los demócratas como darle una victoria política a un líder, aunque desprestigiado, miembro del Partido Republicano, que es el enemigo a vencer en los comicios presidenciales

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