La edición conmemorativa de Cien años de soledad

lunes, 9 de abril de 2007
México, D F, 9 de abril (apro)- La edición conmemorativa realizada por las academias de la Lengua Española y dada a conocer hace un par de semanas en Cartagena de Indias, Colombia, durante el IV Congreso de la Lengua Española, y que consta de un millón de ejemplares, ya se vende desde esta semana en las librerías mexicanas a 90 pesos Los cuarenta años de vida de Cien años de soledad no podían pasar inadvertidos, pues la historia del mítico pueblo de Macondo sigue presente, como si el libro hubiese nacido apenas ayer La portada de pasta dura, con atractivo diseño de Manuel Estrada, reproducida por primera vez por el semanario Proceso en México antes de la presentación del primer ejemplar entregado a García Márquez en Cartagena, representa una corona de laurel de 251 hojas, de las cuales 129 son verde-olivo, 19 café claro (como el tallo) y 3 amarillas, colocadas indistintamente, al parecer sin ningún propósito simbólico, simplemente estético Con una corona de laurel se ceñía la cabeza de los césares en la Roma antigua Es publicada por Alfaguara, la editorial perteneciente al grupo Santillana español Ya se ha mencionado en todas partes el contenido: además de un árbol genealógico de la familia Buendía, de una breve bibliografía, de un glosario de términos y de un listado de nombres propios de todo tipo, el volumen de 606 páginas recoge textos publicados ya por Alvaro Mutis, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, ensayos del presidente de la Real Academia de la Lengua Española --Víctor García de la Concha-- y de Claudio Guillén, y luego de la novela textos nuevos agrupados bajo el título de "García Márquez y Cien años de soledad en la novela hispanoamericana", obra de los escritores Pedro Luis García, Juan Gustavo Cobo Borda, Gonzalo Celorio y Sergio Ramírez Además de la reproducción de la portada para la primera edición de Sudamericana (Bueno Aires, mayo de 1967), y la posterior y ya clásica de Vicente Rojo (junio de 1967) Y una foto sin pena ni gloria del autor por Daniel Mordzinski La presentación del volumen señala que la republicación especial de la novela fue animada por "la extraordinaria acogida" que tuvo la que las academias hicieron para conmemorar el cuarto centenario de la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra Explica que la edición actual fue revisada por el propio García Márquez, y anuncia que en una "Nota al texto", al final, se detalla la meticulosidad con que lo hizo La cuidada edición, refiere la presentación institucional, es popular, y se realiza para que gocen de ella lectores que se sumen a los millones que la han leído en cuarenta idiomas, "que la han ido consagrando como obra literaria universal": "Sin duda, porque, firmemente arraigada su acción en un rincón de América, en ella palpitan experiencias universales de humanidad: Macondo es un lugar que contiene todos los lugares "De modo análogo, la lengua en que se encarna la historia de los Buendía y de Macondo no es en absoluto dialectal o costumbrista La creación de García Márquez integra los registros de la mejor tradición literaria oral y escrita, en la que, en efecto, resuenan algunas voces, ya hispanizadas, que proceden del arahuaco, del náhuatl, del quechua o de otros dialectos caribes, y que, amalgamados con las viejas palabras castellanas, enriquecen el español universal" Y al igual que con la edición de El Quijote, señalan los editores, esta de Cien años de soledad, al cotejarse con la edición original, "nos ha permitido ver con claridad el trabajo primoroso que García Márquez realiza hasta el último momento para dar con el término preciso, el mimo con que cuida la gramática, y su esfuerzo por lograr la expresión más rica en sugerencias" Es en ese "mimo con que cuida la gramática" donde se encuentra la clave de la edición: de esta manera los académicos de nuestra lengua se reconcilian con el escritor que en el segundo Congreso de la Lengua Española celebrado en Zacatecas, México (1997), lanzó su célebre ataque furibundo a la gramática castellana, como lo recordó en Proceso su corresponsal colombiano Edgar Téllez, por lo que en el siguiente congreso, el tercero, celebrado en Buenos Aires, Argentina, García Márquez fue lamentablemente excluido

Comentarios