Docilidad criminal

domingo, 24 de junio de 2007
"Durante todo el año 2006 Estados Unidos fomentó en forma abierta el enfrentamiento entre Al Fatah y Hamas Prueba de ello es que una semana antes del Acuerdo de La Meca (firmado el pasado 8 de febrero por ambas fuerzas palestinas que acordaron integrar un gobierno de unión nacional), el enviado especial de Estados Unidos en la región repitió dos veces en reuniones celebradas en Washington: ?Me gusta mucho esa violencia? Él se refería a la casi guerra civil que se estaba desatando en Gaza en la que cada día resultaban muertos y heridos numerosos civiles Insistió: ?Me gusta porque significa que hay palestinos que resisten a Hamas?" , expone Proceso en su número 1599 Quien escribe estas líneas demoledoras es nada menos que Álvaro de Soto, representante del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ante la Organización de Liberación Nacional y la Autoridad Palestina, y coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en Medio Oriente De Soto pasó dos años en Israel ?de mayo de 2005 a mayo de 2007? para cumplir su misión Le indignó tanto lo que le tocó vivir y presenciar, que decidió retirarse definitivamente de las Naciones Unidas después de una carrera diplomática de 25 años De nacionalidad peruana, este respetado alto funcionario internacional empezó a trabajar en la ONU como asesor especial de su compatriota Javier Pérez de Cuéllar durante el período (1982-1991) en que éste fue secretario general del máximo organismo internacional Luego siguió colaborando estrechamente con los siguientes secretarios generales de la ONU: Boutros Boutros Gahli, Kofi Annan y, por un breve tiempo, con Ban Ki-moon Entre sus numerosas tareas especiales destacan su mediación en el proceso de paz de El Salvador, así como sus intervenciones en Sahara Occidental, Mozambique y Chipre Su verdadera pasión, lo que siempre dio sentido a su largo compromiso con las Naciones Unidas, fue desactivar conflictos y buscar vías de conciliación Cuando llegó a Israel estaba consciente de que enfrentaría el mayor reto de su vida profesional, pero tenía esperanzas Dos años más tarde las perdió definitivamente Es lo que explica en un explosivo informe confidencial de "fin de misión", en el que detalla con ironía mordaz las responsabilidades de la comunidad internacional en el actual desastre palestino, señala el reportaje que aparece este domingo 24 de junio en Proceso

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