Las tribulaciones de Televisa

miércoles, 13 de febrero de 2008
México, D F, 12 de febrero (apro)- El Tigrillo sacó sus garras Acompañado por Roberto Hernández, el socio que sustituyó a Carlos Slim como segundo accionista de Televisa, Emilio Azcárraga Jean se quejó porque lo quieren "castigar"; justificó su fracaso en Estados Unidos, en donde quiso adquirir la mayoría de Univisión; volvió a advertir que no permitirá el ingreso de una "tercera cadena"; y le puso nombre a su próximo enemigo: Telmex Televisión Su discurso se produjo en una clara coyuntura: el inicio de la discusión en el Senado de una nueva ley de medios que sustituirá a la anticonstitucional Ley Televisa; y la investigación que ha emprendido la Secretaría de Comunicación y Transportes (SCT) sobre la sociedad entre el consorcio de Azcárraga y el Grupo PRISA, el consorcio español que ha pagado los platos rotos del caso Carmen Aristegui en la W Radio El lenguaje de Azcárraga Jean no fue nada críptico Más bien se quiso presentar como víctima de una injusticia que hasta ahora nadie conoce ?"en Televisa a nosotros no nos han regalado nada"- y la empresa que fue "soldado del presidente" rompió lanzas contra "varios presidentes y varios políticos que sí han robado muchísimo dinero" "Si tenemos el canal 9, es porque al canal 88 no pudo; y si Sky está sólo es porque DirecTV no pudo ¿Y ahora me van a castigar porque se ha competido y porque gano?", reclamó el tercero en la dinastía de los Azcárraga En su tramposa pregunta está la respuesta de la nueva tribulación para Televisa El problema fundamental para el mayor conglomerado mediático de América Latina es que nunca se ha visto obligada a competir y más bien ha defendido una y otra vez los privilegios de monopolio privado, creado, alentado y protegido desde el poder político Los datos y la historia revelan que a Televisa no sólo la han beneficiado como a ninguna otra industria mediática del mundo, al grado de convertirse en el monopolio perfecto, tal como lo describiría Mario Vargas Llosa, que bautizó en su momento al régimen priista como la "dictadura perfecta" Televisa no es sólo el Canal 2, la mayor y más exitosa cadena televisiva privada Televisa concentra el 62 por ciento de las concesiones de televisión abierta a través de sus cuatro grandes cadenas (2, 4, 8 y 9); es el productor del 80 por ciento de los contenidos audiovisuales (50 mil horas al año); tiene 72 por ciento del mercado publicitario mediático en sus manos; a través de empresas filiales y "pantalla"; domina el mercado de los espectáculos, de la distribución del cine, del futbol, de la publicidad política (TV Promo) y hasta de la filantropía (Teletón) Televisa concentra 98 por ciento de la televisión satelital (con Sky); desplazó del mercado a DirecTV y a otros competidores con una clásica práctica monopólica, criticada por la Comisión Federal de Competencia: impedir el must carry de sus contenidos para que sólo sus empresas aliadas en televisión por cable puedan tener acceso a sus canales de televisión abierta Esta misma práctica le ha permitido dominar el mercado de la televisión por cable; ahora no es sólo el dueño de Cablevisión, sino que aspira a tener más del 40 por ciento de este mercado con fusiones y compra de acciones Sus intereses se expanden ahora al mercado de las apuestas (Play City), a la aviación, y al mercado inmobiliario y financiero Televisa se ha convertido en el emporio de centros y casas de apuestas más grandes del país con los 130 permisos que le otorgó Santiago Creel en 2005 ¿Cuánto pagó Televisa por estos permisos? Nunca lo ha dicho Azcárraga Jean se quejó de que ninguno de los "presidentes y políticos corruptos" le ha regalado nada ¿Ya se olvidó convenientemente que al final de sexenio de Carlos Salinas, en noviembre de 1993, el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Emilio Gamboa Patrón, le otorgó con sólo el poder de su firma 62 concesiones para articular su cuarta cadena nacional, en compensación por la venta de Imevisión a Ricardo Salinas Pliego? Su padre, Emilio Azcárraga Milmo, feliz ante tal regalo, llegó a ofrecer 25 millones de dólares a la campaña presidencial del PRI de 1994 ¿Ya olvidó El Tigrillo que el gobierno de Ernesto Zedillo le permitió todas las facilidades fiscales para que en 1997 lograra remontar la crisis económica y las enormes deudas con la Secretaría de Hacienda al asumir la presidencia de Televisa? ¿Ya se olvidó Azcárraga Jean que el decretazo del gobierno de Vicente Fox, en octubre de 2002, constituyó la desaparición del 125 por ciento de tiempo fiscal y la cancelación de una ley de medios que abriera la competencia en los medios electrónicos? ¿Ya se olvidó que en agosto de 2004, durante ese mismo sexenio, se le renovaron automáticamente hasta 2021 sus concesiones de televisión? La ausencia de la mínima autocrítica define el tamaño de los temores y de las tribulaciones de Azcárraga Jean frente a la discusión de la ley de medios Acostumbrado a imponerle al Congreso una legislación a modo ?ahí está la Ley Televisa-, ahora pretende intimidar con declaraciones tronantes Bastaría con que asuma que están dispuestos a competir y a eliminar una cultura histórica de prácticas monopólicas y a mejorar sus contenidos audiovisuales Eso, quizá, es pedirle demasiado a Televisa La pregunta es si la lección ya la aprendieron los legisladores y el gobierno federal

Comentarios