Jugar sin juguetes

miércoles, 6 de enero de 2010
MÉXICO, D.F., 6 de enero.- A  contracorriente de esta temporada en la que comprar es lo primero, regalar es lo segundo y compartir es lo de menos, Rafael Pimentel, con su obra Mejor juguemos, entra a la batalla para combatir el imperio de los juguetes y abrirle a los niños el universo de jugar sin ellos. En estos tiempos suena casi imposible jugar sin juguetes, pero en esta obra el autor y director Rafael Pimentel, con estudiantes de teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, nos demuestra que es posible divertirse con los juegos que se jugaban antaño. La obra se inicia con dos grupos de teatro que quieren dar su función en el mismo espacio, y para ver quién es el que se queda, deciden competir jugando a ver quién gana. Los fines de Mejor jugamos son didácticos y el efecto que causan en el público es espectacular. Los niños primero observan cómo juegan los dos equipos y los ven divertirse, reír, saltar y brincar. La alegría y el entusiasmo se contagian y los niños y los adultos toman partido, gritan y opinan; los niños quieren participar. Ellos son incorporados poco a poco al juego, los personajes/actores les enseñan y juegan hasta terminar todos subidos en el escenario. El tono festivo de la obra es de sus mayores cualidades y eso de aprender jugando se cumple a la perfección. Rafael Pimentel es un hombre de teatro de larga trayectoria cuyas propuestas en la pantomima marcaron nuestros escenarios. Una de sus obras de teatro silencioso más memorables, con Carolina Padilla, fue Eurídice, que estuvo en temporada en 1983 en los teatros Legaria, Santa Catarina y El Galeón. Formó parte del Centro de Experimentación Teatral del INBA de 1985 a 1990 y en varias épocas dio vida a La Carpa Geodésica, fundado ahí la primera Peña de los Mimos. Desde 1994 es maestro en la Facultad de Filosofía de la UNAM y con sus alumnos, que ahora realizan el servicio social actuando en Mejor jugamos, da vida a esta obra los domingos en los jardines del Centro Cultural Universitario. Terminaron temporada el fin de año y esperan continuar en éste. La propuesta de Rafael Pimentel de que los estudiantes efectúen el servicio social actuando en diferentes campus universitarios es muy interesante, ya que en esa facultad no se cuenta con una puesta en escena como trabajo final ni se tiene ningún teatro abierto al público para que los estudiantes puedan confrontarse con el  público. Por supuesto que sería fundamental que la facultad tuviera un teatro y no un salón acondicionado y con acceso restringido para llevar a cabo sus puestas en escena. Pero mientras eso no suceda, la idea de presentar en los campus universitarios de manera gratuita un trabajo actoral como servicio social de los estudiantes, y no hacerlo como oficinistas, archivistas o asistentes de investigación, resulta muy sugerente. Mejor jugamos es una obra de teatro para niños en la que los adultos también se divierten, y cubre un área poco explorada en la universidad, pues a pesar de que los espectáculos que se presentan en el Centro Cultural Universitario son para jóvenes y adultos, ese espacio ahora es muy concurrido por papás con niños de todas las edades. En Mejor jugamos actúan con soltura y entusiasmo Luis Bernal, Andrea Cosette Borges, Sandra Gamboa, Karla Morales, Isaías Martínez, Luis Negrete, Alejandra Romero y Roberto Antonio Sánchez. Los acompañan seis músicos, y con las corografías de Sandra Gamboa vemos jugar a los actores al burro, a Juan Pirulero, a Acitrón, a saltar la cuerda y a tantos divertidos juegos más que olvidados de la competencia. Nos recuerdan la frase tan dicha de que lo que importa es jugar, y en este caso, sin juguetes.  

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