García Luna pide a la PGR investigue a funcionarios implicados por El Grande

miércoles, 24 de noviembre de 2010

MEXICO, D.F. 24 de noviembre (apro).- Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública federal, pidió hoy a la Procuraduría General de la República (PGR) que investigue a dos colaboradores suyos, Luis Cárdenas Palominos y Armando Espinoza de Benito, señalados por el capo Sergio Villarreal Barragán, El Grande, como protectores de la célula criminal que encabezaba Arturo Beltrán Leyva.

         García Luna se refirió así –aunque no en forma directa– a la publicación del semanario Proceso que en su edición 1777, actualmente en circulación, publicó un reportaje en el que se incluyen declaraciones de El Grande, quien afirma que, por órdenes de su exjefe Arturo Beltrán, le entregaron una suma de dinero a Cárdenas Palominos para que colaborara con el cártel.

         Dijo también que al notar su jefe (Arturo Beltrán) que Cárdenas no se reportaba con el cártel, Arturo Beltrán ordenó que lo ejecutaran junto con Armando Espinoza de Benito, otro funcionario de la SSPF adscrito a la División de Caminos, pues éste último, dijo Villarreal Barragán, traicionó a Beltrán Leyva al recibir dinero de Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

         Las revelaciones de Villarreal Barragán fueron hechas a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo) poco después de haber sido detenido en la ciudad de Puebla. Tales declaraciones fueron realizadas durante el proceso de negociación para que El Grande fuera incorporado al programa de testigos protegidos.

         García Luna ofreció hoy una conferencia de prensa, en la que estuvo acompañado por el embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, quien previamente entregó a la Policía Federal tres helicópteros, como parte del Plan Mérida.

         El titular de la SSP dijo que pidió a la PGR que investigue a Cárdenas y a Espinoza de Benito, al tiempo que resaltó que ambos colaboradores suyos trabajaron en la desarticulación de la célula de los hermanos Beltrán Leyva.

         “Debo precisar que el trabajo de inteligencia para detener a La Barbie, el trabajo de operación para coadyuvar con la Marina , y el trabajo de inteligencia para la captura de (los Beltrán Leyva) justamente fue desarrollado por unidades que estaban bajo las órdenes de Cárdenas Palominos y de De Benito. Es decir, quien combatió y detuvo a estos narcotraficantes fueron ellos”, afirmó.

         Además, García Luna comentó que la captura de Miguel Ángel Guzmán Loera, El Mudo, hermano de Joaquín Guzmán Loera, se logró mediante investigaciones desarrolladas por los funcionarios señalados por Villarreal Barragán.

         Sergio Villarreal Barragán fue policía en su natal Coahuila, trabajó para el cártel del Golfo y luego se ligó con la célula criminal encabezada por los hermanos Beltrán Leyva. Estuvo afincado en Torreón, Coahuila, y, posteriormente, en el estado de Morelos, donde Arturo Beltrán vivía bajo la protección de autoridades estatales y federales.

         El Grande se hizo testigo protegido de la PGR en condiciones privilegiadas: le asignaron un sueldo oneroso, protección para él y sus familiares, así como respeto a todas sus propiedades. A cambio de ello, El Grande se convirtió en testigo estelar de la PGR para apuntalar la llamada Operación Limpieza, investigación que tiene en la prisión a exfuncionarios federales por sus nexos con los Beltrán Leyva.

         Barragán Villarreal también habló en sus declaraciones del asesinato de jefe de despliegue regional de la Policía Federal, Edgar Millán. Dijo que el crimen fue ordenado por Arturo Beltrán y que él (Villarreal Barragán) se encargó de todo el trabajo de planeación. Señaló que lo asesinaron porque recibía beneficios de la organización y desde hacía dos meses había apagado sus teléfonos, negándose a colaborar con el cártel.

 

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