Fuerzas armadas resguardan con "celo y dignidad" a la patria, presume Galván

martes, 30 de noviembre de 2010

MÉXICO, D.F., 30 de noviembre (apro).- El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guillermo Galván, presumió este martes la labor de las fuerzas armadas, institución a la que calificó de honrada, competente y responsable, atenta siempre al acontecer del país.
    Gracias a los generales que nos antecedieron y a su madura perspectiva, “hoy contamos con unas fuerzas armadas que resguardan con celo y dignidad a la patria”, dijo.
    En el Senado, donde los legisladores le rindieron un homenaje con la presentación del libro El Águila Naciente, la institucionalización militar tras la Revolución, que encabezó el presidente de la Junta de Coordinación Política, José González Morfín, Galván ponderó que a casi un siglo de existencia, el Ejército Mexicano y la Fuerza Aérea son afines a los ideales de la nación.
    Los militares, añadió, se mantienen atentos al acontecer del país, afines a sus ideales y diligentes para servir y salvaguardar el interés nacional, lo que “nos convierte en honrados depositarios de los mandatos constitucionales para velar por la seguridad nacional, con patriotismo, abnegación y dolor”.
De esa manera, insistió, “las fuerzas armadas, con la talla del Estado y gobierno a los que pertenecemos, acompañamos a la nación rumbo hacia su tercer siglo de vida independiente”.
    Ante los coordinadores del PRI, PAN, PRD y PT, el titular de la Sedena apuntó que en el colofón de las conmemoraciones del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, la presentación de El Águila Naciente cobra la mayor importancia por la añeja y fructífera relación cívico-militar del Senado y las fuerzas armadas del país.
El México de 1910, señaló, demandaba hombres de temple y fe inquebrantables para asumir compromisos de trascendencia histórica, donde conquistar consensos y fomentar un espíritu institucional y nacionalista eran factores imprescindibles para lograr la estabilización de las estructuras del poder.
“Esas fueron las grandes responsabilidades que asumieron los dirigentes políticos y militares del siglo pasado”, dijo, luego de agregar que la jerarquización del mando y el apego a la disciplina constituyeron las acciones determinantes para que los milicianos de aquella época se sometieran y constriñeran al imperio de la ley.
“Estos paradigmas fueron cimiento para iniciar el proceso de la institucionalización en el México posrevolucionario, y quienes ahora portamos con orgullo el uniforme de la República reconocemos el firme esfuerzo llevado a cabo por los generales que nos antecedieron para alcanzar tan ambicionadas metas”, apuntó Galván.

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