Policía de Cancún mata a tres compañeros y luego se suicida

martes, 14 de diciembre de 2010

CANCÚN, Q. Roo, 14 de diciembre (apro).- Un policía municipal mató a balazos a tres de sus compañeros, entre ellos una mujer, y luego se suicidó en el interior de la caseta de seguridad de la corporación, en un extraño caso que ya investigan autoridades estatales.

La tragedia ocurrió en los primeros minutos de este martes en la garita policíaca instalada en la calle Acanceh de la Supermanzana 15, un suburbio de clase alta donde hace dos años fueron levantados el general en retiro Mauro Tello Quiñones y sus dos asistentes para luego aparecer ser ejecutados.

De acuerdo con la primera versión, el presunto homicida fue identificado como Ignacio Alvarado Torres y las víctimas como Fanny Vanessa González Martínez, Luis Fernando Medina Cen y Miguel Bañuelos Martínez. Todos los uniformados dormían al momento de ser masacrados.

Alvarado Torres, quien tenía tres años en la corporación, habría ultimado primero a González Martínez en el interior de la patrulla 5495, luego a Medina León y Bañuelos Martínez en los dormitorios. Finalmente se quitó la vida en la puerta de la caseta.

Una agente, Marisela Pérez Bautista, logró sobrevivir al ataque, según contó, porque se encontraba en los baños.

Al respecto, el procurador Francisco Alor Quesada informó que se tiene como primera línea de investigación la versión de que Alvarado asesinó a sus compañeros y se suicidó, empero aclaró que “esto se confirmaría de manera total hasta que se terminen todas las diligencias”.

Detalló que la mujer policía recibió cuatro impactos de bala y los otros dos uniformados un impacto cada uno.

“Hasta este momento lo que se tiene es que los crímenes se cometieron con la pistola de cargo de Ignacio Alvarado Torres”, sostuvo el funcionario estatal.

Comentó que la esposa del presunto homicida, a quien no identificó, declaró que éste ya había presentado su renuncia a la corporación y que esta era la última quincena que cobraría como policía, pero “no lo hemos comprobado todavía”,

El procurador añadió que como parte de las pesquisas ya se ordenó una reconstrucción de los hechos y al momento hay nueve agentes declarando, que presuntamente fueron los primeros en llegar, así como la sobreviviente.

Destacó que aunque se siguen otras líneas de investigación, la más sólida es la ya reseñada, pues Alvarado Torres es el único que resultó positivo en la prueba de rodizonato.

“Ahorita está el departamento de balística, está criminalística de campo, están varias áreas de peritos checando la cronometría, que es importante para saber si primero priva de la vida a su compañera, en el caso que así hubiera sido, y luego a los otros dos de adentro, y luego él se ultima, si la compañera que estaba en el baño escuchó o no escuchó, y si escuchó, ¿por qué no salió?; o si (todo) empezó desde adentro, todo eso lo tenemos que plantear con sumo cuidado, porque se supone que quien comete el delito fallece también”.

Sobre la posibilidad de que el presunto homicida estuviera intoxicado con alguna droga, Alor Quesada dijo que “tentativamente ahorita no aparece nada, lo único que aparece es la prueba de rodizonato de sodio que le sale positiva a Ignacio Alvarado Torres”.

“Hay varias vertientes y tenemos que ser muy claros en la investigación, sobre todo porque fallece quien supuestamente priva de la vida a estos tres compañeros”, insistió.

Sobre las declaraciones de la mujer policía que sobrevivió, el procurador comentó que ella asegura que estaba en el baño y no escuchó nada.

“Es un arma 9 milímetros. A la agente que estaba en el vehículo le disparan desde afuera porque tenía las ventanas cerradas, entonces pues se oyen los disparos… un arma 9 milímetros hace un sonido fuerte, rompe el vidrio e impacta a la compañera”, reflexionó.

Sin embargo, reiteró que “no sabemos si primero dispararon a los de adentro o a los de afuera”, y resumió: “En términos reales no tenemos testigos, fallecieron todos, salvo la que estaba en el baño, pero que por ahora nos dice que no escuchó nada, pero nos debe ayudar la tecnología, las periciales”.

En cuanto al perfil de Alvarado Torres, señaló que según sus familiares y compañeros “al parecer era una persona tranquila, demasiado tranquila”, y profesaba la religión cristiana.

“Hay muchas cosas que hay que enlazar e investigar”, admitió.

Estas muertes se suman a la ola de ejecuciones que se han reportado en lo que va del mes; al menos seis de ellas se produjeron mientras se desarrollaban los trabajos de la XVI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, a partir de lo cual se intensificó la vigilancia en Cancún.

Apenas el sábado fue asesinado a balazos Luciano Leyva Pérez, también agente de la policía municipal, que presuntamente estaba involucrado en varios levantones.

El domingo, en medio de los festejos guadalupanos, dos sicarios irrumpieron en un restaurante familiar para asesinar a Héctor Hernández León, de 41 años, y Javier Ramos Reyes Aguilar, de 50. Y el lunes se encontró el cuerpo desmembrado de una mujer, de entre 25 a 30 años, que aún está en calidad de desconocida.

Respecto a este caso, el procurador comentó que la mataron “con gran saña”.

“Según los dictámenes, en vida le cortan la cabeza y le pegan un balazo al cuerpo y a la cabeza, y a las articulaciones le hacen los cortes”.

Debido a que se encontraron tres bolsas cerca de un cenote, se pensó que se trataba de tres cuerpos, “pero luego se constató que en una bolsa estaba un perro, no sabemos si es de ella; en otra bolsa aparte, había ropa, no sabemos si de ella, y la mujer aparece sobre la bolsa donde estaba el perro”.

El procurador destacó que a la víctima “se le ven las manos bien alineadas, tratamiento en las uñas, ropa de marca, aunque no sabemos realmente quién pudiera ser”.