Rechaza Senado terna de Calderón para la SCJN

martes, 14 de diciembre de 2010

MÉXICO, D.F., 14 de diciembre (apro).- Ante la inamovilidad de la bancada del PAN en el Senado, la terna de tres candidatas a ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fue regresada al Ejecutivo federal, ya que ninguna de las aspirantes obtuvo los votos necesarios –las dos terceras partes-- para ser electa, tras dos rondas de votación, donde participaron 123 de 128 senadores.

La magistrada Mónica López Benítez López quedó a ocho votos de lograr la mayoría calificada, al obtener finalmente 74 sufragios a favor en la segunda ronda. La magistrada Elvia Rosas Díaz de León obtuvo 48 votos en las dos rondas de votación, todos provenientes de la bancada del PAN. Y la tercera candidata, Andrea Zambrano disminuyó de dos votos a cero.

La bancada del PAN, coordinada por José González Morfín, decidió en la plenaria, antes de la sesión, apoyar a Díaz de León, considerada la “candidata ideal” del presidente Felipe Calderón. Esta situación provocó que los panistas se quedaran solos frente al bloque de legisladores del PRI, PRD, PT, Convergencia, Nueva Alianza y Partido Verde que apoyaron a López Benítez.

Los panistas argumentaron en su reunión interna que ellos necesitan en la SCJN un ministro o ministra que defienda los principios del PAN, por lo que insistieron en unificar fuerzas en torno a Díaz de León, identificada con una corriente conservadora que está en contra de la despenalización del aborto y de los matrimonios de personas del mismo sexo.

Díaz de León es la segunda vez que participa en un proceso de selección de ministro de la Suprema Corte. En 2003 estuvo en el proceso en el que quedó finalmente la ministra Margarita Luna Ramos. Díaz de León se quedó en la recta final y no obtuvo los votos necesarios.

En la sesión en el Senado, después de la primera ronda de votación, los legisladores Pablo Gómez y Ricardo Monreal, del PRD y del PT, subieron a tribuna y coincidieron en que el PAN debería modificar su posición para destrabar la falta de acuerdo político, e insistieron que las tres candidatas fueron propuestas por Calderón, presidente de origen panista.

“No rechacemos una terna de tres mujeres, no desconozcamos que el autor de la terna es un dirigente de Acción Nacional. La voluntad política del PAN debe resolver este problema”, argumentó Pablo Gómez.

Por su parte, Ricardo Monreal insistió que todas las bancadas, con excepción del PAN, no apoyó a Lilia Mónica López Benítez. “Corremos el riesgo de que nos envíen tres candidatos menos buenos”, advirtió.

Antes de la votación, el líder de la bancada del PRI y presidente de la Mesa Directiva, Manlio Fabio Beltrones afirmó que confiaban en que “la terna sea una terna de tres y no una terna de uno, y que cualquiera de las tres podría ser electa, por lo cual, sobre todo la votación del partido político en el gobierno debería mostrar enorme congruencia”.

Por su  parte, el senador priista Pedro Joaquín Coldwell, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, afirmó que su partido no quería “una Suprema Corte de Justicia de la Nación anclada en el siglo XIX”, en clara referencia a las posiciones conservadoras de la candidata apoyada por el PAN.

“Queremos una Corte que esté asentada en el siglo XXI, alejada de cualquier dogma ideológico o cualquier tipo de prejuicio de índole social; una Corte que defienda los valores que están contenidos en nuestra Constitución, particularmente el valor que distingue a la Constitución mexicana desde sus orígenes, que es el valor de la inclusión social, de la igualdad de todos ante la ley”, abundó Joaquín Coldwell.

De acuerdo con lo estipulado en el artículo 96 de la Constitución, el Ejecutivo federal debe enviar una nueva terna al Senado . Sin embargo, no queda claro si debe ser completamente diferente o puede mantenerse alguna de las candidatas.

Si el Senado llegara a rechazar la segunda terna enviada por el Ejecutivo, éste designaría directamente a la ministra o ministro que ocupe el lugar vacante tras la muerte del ministro Jesús Gudiño Pelayo.

Comentarios