Reclaman a Blake abandono en Mier, Tamaulipas

lunes, 6 de diciembre de 2010

CIUDAD MIER, Tamps., 6 de diciembre (apro).- Pese a que el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, acudió a esta ciudad para asegurar que el Operativo Noreste logró, en sólo 12 días, una baja en los índices de criminalidad en esta entidad, más de un centenar de habitantes de esta población lo recibieron con gritos, llanto y reclamos por los más de nueve meses que los dejaron “abandonados” a merced de los grupos delictivos.
Cabe señalar que la visita de Blake Mora a esta localidad fronteriza se registra a un mes de que más de 400 habitantes tuvieron que buscar refugio en el municipio vecino de Miguel Alemán después de que fueron amenazados por un grupo delictivo para que abandonaran la población.
Justo cuando el secretario de Gobernación y el gobernador Eugenio Hernández arribaron a esta localidad, cuatro horas después de lo anunciado, llovieron los gritos: “Cada familia tiene un pariente desaparecido, ¿por qué tardaron nueve meses?”, “mataron a mi hijo y mi esposo está desaparecido”, “que se queden los soldados, pero que nos defiendan, que no se acuartelen como hacen siempre que empiezan los balazos”.
Incluso hubo mujeres que trataron de romper la valla formada por militares para tratar de llegar a Blake Mora y Hernández Flores, y exponerle los temores y angustias con los que aún viven.
Ambos funcionarios participaron en la reunión del grupo Interinstitucional de Seguridad Pública, que se realizó bajo un fuerte resguardo, a la que también acudieron el alcalde de Mier, José Iván Macías Hinojosa; el asesor presidencial, Jorge Tello Peón; Juan Miguel Alcántara Soria, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y Facundo Rosas, comisionado general de la Policía Federal Preventiva, así como representantes del Ejército y Marina.
La reunión, señalaron fuentes gubernamentales, tuvo como propósito establecer estrategias para evaluar los resultados del reforzamiento del Operativo Noreste, desplegado en Tamaulipas a partir del 24 de noviembre, así como acordar acciones para reactivar la economía y la generación de empleo en esta población.
Por la mañana, el gobernador anunció que pediría al secretario de Gobernación que la presencia militar se reforzara también en los municipios rurales de Tamaulipas, que también sufren del acoso de los grupos delictivos.
Previamente, en Nuevo Laredo, Blake Mora aseguró que el reforzamiento de la presencia de militares y marinos en la región fronteriza de Tamaulipas permitió que disminuyeran 84% los secuestros; 86, el despojo de vehículos, y 62% el robo.
Sin embargo, los manifestantes, principalmente mujeres, narraron a la prensa los meses de terror que vivieron antes de que el gobierno estatal y federal atendiera sus llamados de auxilio.
“Muchos murieron, muchos están desaparecidos, muchos ya no están aquí, se han estado yendo desde febrero, cuando empezó todo, aquí ya nada puede ser como era antes, nada puede volver a la normalidad, como dice este señor”, dijo una mujer en referencia a las recientes declaraciones de Blake Mora, de que la vida en Mier volvía a “la normalidad”.
Las mujeres contaron que durante meses vieron entrar y salir los convoyes de hombres armados al pueblo, sufrieron por los enfrentamientos a todas horas del día y la noche, pasaron horas tirados al suelo escuchando el rafagueo de las armas, oliendo el humo de las casas que quemaban, y gritando o escuchando gritos de auxilio.
“Vivimos meses en la desprotección total, los dejaron que hicieran lo que quisieran, sólo hasta que los mismos malos vinieron y nos corrieron a todos, cuando llegaron y nos dijeron que nos largáramos o nos iba a llevar la chingada, sólo hasta que esto se convirtió en una noticia internacional, fue cuando se preocuparon”, relató una de las manifestantes.
“Los soldados siempre llegaban en la mañana, ya cuando todo había pasado, aquí no había alcalde, no había policía, no había más ley que ellos (los sicarios)”, contó y agregó: “¿Por qué nos dejaron solos? ¿Por qué dejaron que todo esto ocurriera? ¿Por qué tenía que haber tantos muertos, tanta gente que ahora no sabemos ni dónde están, si viven o murieron?”