Denuncian presunta "emboscada" del EZLN en Agua Azul

lunes, 8 de febrero de 2010

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 8 de febrero (apro).- Una presunta emboscada de simpatizantes zapatistas, perpetrada el sábado pasado, dejó un saldo de un indígena muerto, cinco heridos y otros tantos desaparecidos, denunció la directiva de la cooperativa que administra el centro turístico Cascadas de Agua Azul.
    En una marcha de protesta, Alberto López Urbina, líder de la cooperativa, denunció hoy que la agresión inició el sábado por la mañana, cuando un grupo de jóvenes fue detenido por encapuchados en una de las milpas que trabajan de forma colectiva.
    Al sitio llegaron unos 70 encapuchados, quienes rodearon a seis jóvenes, pero algunos más lograron escapar para dar aviso a las autoridades de la comunidad Agua Azul.
Al enterarse del incidente, los cooperativistas se empezaron a organizar para enviar una comisión de padres de familia que fuera a intentar dialogar con los captores y así liberar al grupo de jóvenes.
    Sin embargo, cuando pretendieron negociar, fueron recibidos a tiros por quienes se dijeron bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
En la refriega, explicó López Urbina, los encapuchados también usaron piedras y palos.
    Luego de una ‘corretiza’ contra sus compañeros, éstos se dispersaron por la montaña.
Al hacer el recuento de la agresión, detectaron que media docena de personas resultaron gravemente heridas por lo que tuvieron que ser trasladadas a hospitales de Palenque y Tuxtla.
Algunos de los heridos graves fueron identificados como Sotero Hernández Guzmán, Antonio Pérez Hernández, Emilio García Moreno, Elías Moreno García y Miguel Silvano López.
    Empero Adolfo Morales Peña, otro de los lesionados, más tarde falleció en el hospital de Palenque, aseguró Alberto López.
    Los retenidos son Salomón Molina Enríquez, Manuel Hernández López, Manuel García Luna, Hiram Molina López y Pedro Hernández Moreno.
López Urbina insistió en que no se trató de un enfrentamiento, sino de “una emboscada contra sus compañeros”. Agregó que ellos no son “paramilitares”, como sostienen los zapatistas, ni pertenecen a la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic), y mucho menos están armados, y que prueba de ello es que el muerto lo pusieron ellos y no los encapuchados.
“Si estuviéramos armados, nos hubiéramos defendido de igual forma; pero si el gobierno no interviene, buscaremos la forma de hacer justicia por nuestra propia mano”, advirtió López Urbina.
Al líder de la cooperativa de Agua Azul lo acompañó en la movilización Marco Antonio Gómez Pérez, dirigente de la Organización Campesina San Andrés de Berriozábal (Orcasa).
Gómez Pérez convocó a la protesta a unos 300 miembros de su organización de barrios y colonias de ese municipio cercano a la ciudad de Tuxtla.
Sin embargo, la mayoría de los inconformes no sabía el motivo de la marcha y, a ratos, exigían a su líder las tortas y refrescos que les habían prometido. Algunos más reclamaban regresar de inmediato a su comunidad.
Gómez Pérez dijo que, en solidaridad con los indígenas de Agua Azul, se quedarían en plantón indefinido a la vez que insistieron en la intervención del gobierno estatal en el conflicto.
“Esta no es una marcha contra el gobernador, es para reclamar justicia y pedir que los zapatistas paguen por sus crímenes”, advirtió Gómez Pérez.
Más tarde, ambos dirigentes, López Urbina y Gómez Pérez, se reunieron con el subsecretario de Relaciones Políticas, José Tanús Piñasoria, quien les ofreció intervenir lo más pronto posible para dar seguridad a los supuestos agraviados.