Encuentran el cuerpo sin vida de una niña plagiada en Guanajuato

miércoles, 21 de abril de 2010

GUANAJUATO, Gto., 21 de abril (apro).- El cadáver de una niña de nueve años, secuestrada el domingo pasado en la comunidad de San José de Agua Azul, en Apaseo el Grande, fue localizado esta tarde durante un operativo realizado por corporaciones policíacas.
    El lunes pasado, padres de familia y vecinos de esa comunidad bloquearon durante varias horas la carretera federal 45 para exigir a las autoridades la búsqueda y localización de la niña Yuliana Arroyo Carreño, quien había salido la noche de ese día acompañada de otras menores a comprar comida para la cena, cuando fue obligada por un hombre a subir a una camioneta.
    El procurador de Justicia del estado, Carlos Zamarripa Aguirre informó, en conferencia de prensa en Celaya, que alrededor de las tres de la tarde fue encontrado el cuerpo de una menor con las características de la niña Yuliana, aunque en avanzado estado de descomposición.
    “Se tiene meridiana certeza de que se trata de la menor secuestrada”, dijo Zamarripa, aunque anunció que se realizarán los estudios y peritajes de genética para corroborar plenamente la identidad del cuerpo encontrado.
    Además, el funcionario entregó a los medios de comunicación los retratos de los dos hombres que se llevaron a la menor en una camioneta Suburban, negra, con una franja de color blanco en los costados, modelo 1995 ó 96, y proporcionó los números telefónicos 01800 DENUNCIA y 01 413 158 2461 (de la Policía Ministerial) para recibir información sobre el paradero de los secuestradores.
    Uno de ellos –plenamente identificado por los testigos del plagio de la niña- “está involucrado en otros hechos delictivos”, señaló Zamarripa.
    La comunidad de San José de Agua Azul fue refugio de una importante célula de Los Zetas que, a mediados del año pasado, se enfrentó en una balacera con agentes de la Policía Ministerial, en la que murieron 12 sicarios.
    El grupo rentaba una casa desde donde varios de sus integrantes se enfrentaron con fuerzas de la Procuraduría de Justicia y el grupo de reacción de la policía de León.
            Desde ahí se desplazaban para operar en Celaya, los Apaseos y municipios de la región, donde cometían “levantones”, secuestros y asesinaban a narcomenudistas de La Familia Michoacana.
    Entre los sicarios acribillados estaban dos de los reos sacados del penal de Cieneguillas, en Zacatecas, por un comando de Los Zetas, en mayo del año pasado.

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