Peña Nieto rechaza reabrir investigación del caso Paulette

martes, 25 de mayo de 2010

MÉXICO, D.F., 25 de mayo (apro).- El gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, aceptó hoy transparentar el expediente del caso Paulette, pero se negó a reabrir la investigación.

Además, defendió los resultados del trabajo realizado por la Procuraduría General de Justicia en ese caso y acusó a los partidos de politizar un asunto meramente judicial.

Horas después de que su tercer procurador en menos de cuatro años de gobierno, Alberto Bazbaz, dimitiera al cargo como resultado de la polémica que generó su dictamen final, en el que determinó que la menor murió “por accidente”, Peña Nieto trató de atajar las críticas en una improvisada conferencia de prensa.

A la defensiva frente a la ola de críticas que se han generado por la actuación de la Procuraduría de Justicia del Estado de México en este caso, Peña Nieto criticó “la actitud que partidos políticos y algunos de sus representantes han tomado frente a esta tragedia”.

Para el mandatario mexiquense, sus opositores y sus críticos han tratado “llevar ganancia política hacia su terreno”. Y advirtió que le instruyó a la Procuraduría que se divulguen los resultados de la investigación para dar una “información amplia y transparente”.

Sin embargo, no informó quién ocupará el cargo que dejó Bazbaz. Antes de este funcionario, al frente de la Procuraduría mexiquense estuvieron Alfonso Navarrete Prida y Abel Villicaña.

Previamente, a eso de las 14:00 horas, mediante un breve comunicado, Bazbaz afirmó que su renuncia se debió a la falta de confianza y de credibilidad que seha generado en torno a su trabajo al frente de la Procuraduría, pero defendió los resultados de la investigación del caso Paulette.

“Para que una Procuraduría pueda realizar sus funciones con eficacia, es indispensable que cuente con la confianza, la credibilidad y el respaldo de la gente a la que sirve; cuando ésta se pierde, resulta imposible cumplir la responsabilidad”, afirmó.

Bazbaz señaló que la Procuraduría mexiquense realizó la investigación del fallecimiento de Paulette con el “apoyo de diversas instituciones nacionales e internacionales”, como la Procuraduría General de la República.

Aseguró que “la opinión criminalística” de la PGR fue “coincidente” con los dictámenes periciales de la Procuraduría mexiquense, en el sentido de que “el fallecimiento de la menor fue un accidente”, destacó el ahora exfuncionario.

Bazbaz defendió su investigación porque, dijo, estuvo apegada a derecho, “sin tentaciones autoritarias de inculpar sin pruebas a persona alguna para satisfacer a la opinión pública o evitar costos políticos”.

La renuncia de Bazbaz se produce cuatro días de que el mismo funcionario diera a conocer los resultados de las investigaciones, en los que determinó que se trató de un “accidente”.

El pasado 31 de marzo, el mismo procurador aseguró, en rueda de prensa, que no tenía duda de que la muerte de Paulette Gebara Farah era producto de un homicidio. “Su presencia en ese lugar fue provocada por alguien más”. Cinco días después cambió de opinión y liberó a los dos padres y dos nanas arraigadas por la Procuraduría.

Por si fuera poco, mes y medio después, Bazbaz dio por cerrado el caso al determinar que la menor murió por “asfixia mecánica por sofocación”, provocada por un “accidente”, sin violencia y sin responsabilidad.

Hasta ahora, ni Bazbaz ni su exjefe, Enrique Peña Nieto han podido explicar cómo fue posible que el cadáver de la menor estuviera durante 9 días en su recámara y en su cama sin que nadie se diera cuenta de su presencia.

Los dirigentes del PAN y del PRD reclamaron juicio político en contra de Bazbaz, al tiempo que sus líderes nacionales demandaron la reapertura del caso. El presidente del Senado, el perredista Carlos Navarrete, acusó al gobierno de Peña Nieto de haber protagonizado una “manipulación grosera” en torno al caso.

El lunes 24 de mayo, la madre de la menor Paulette, Lisette Farah, demandó de la procuraduría una investigación fidedigna y tener acceso al expediente y a los peritajes que dieron por resultado la muerte por “accidente” de su hija.

En conferencia de prensa, Lisette Farah afirmó: “Es difícil, por un lado, creer, pero me deja tranquila que mi hija no sufrió tanto (como) si fuera algo hecho por el hombre.”

Por su parte, Erika y Martha Casimiro, las nanas de Paulette, exigieron una disculpa pública del procurador por el daño que les ocasionaron las investigaciones. También expresaron su inconformidad con el resultado de la investigación.