Trasladan a Caro Quintero a prisión de mínima seguridad

lunes, 31 de mayo de 2010

MÉXICO, D.F., 31 de mayo (apro).- Luego de 25 años de vivir bajo la vigilancia permanente de ojos electrónicos, de una estricta disciplina y de los fríos y enormes muros grises que caracterizan a las prisiones de máxima seguridad, Rafael Caro Quintero, fundador del cártel de Guadalajara, junto con Ernesto Fonseca, Don Neto, cumplirá lo que resta de su sentencia –15 años—en el Reclusorio Preventivo de Jalisco, considerado de mínima seguridad.

Sentenciado a 40 años de prisión por el asesinato del agente de la DEA, Enrique Kiki Camarena, y del piloto Alfredo Zavala Avelar, Caro Quintero, promovió y obtuvo  un amparo del Primer Tribunal Colegiado en materia Penal del Tercer Circuito, para abandonar el Centro Federal de Readaptación Social de Occidente (Cefereso número 2), mejor conocido como Puente Grande.

La Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco informó en un comunicado que agotó todos los medios legales existentes para evitar el traslado de Caro Quintero a la prisión estatal.

 “La instancia estatal, a través de su Dirección General Jurídica, desde el pasado 25 de marzo realizó una serie de acciones legales para evitar el traslado del interno”, dice el comunicado.

Y añade que entre las acciones que promovió para evitar el traslado del narcotraficante tapatío se encuentran una serie de quejas sobre la imposibilidad jurídica de cumplimiento de la ejecutoria, amén de que también se promovieron incidentes y se interpusieron recursos de reclamación en tribunales de alzada.

Sin embargo, aclara, todos esos recursos fueron desechados, según el comunicado.

Caro Quintero fue detenido en Costa Rica el 4 de abril de 1985, en la quinta La California, a tres kilómetros al sur del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, junto con su novia Sara Cossío.

Los primeros años de encierro los pasó en el Reclusorio Preventivo Oriente, donde rápidamente compró voluntades y logró apoderarse de todo un dormitorio que adaptó a sus necesidades. Pero no sólo eso: con la tolerancia y complicidad de las autoridades penitenciarias organizaba fiestas donde corría el alcohol, la droga y las mujeres.

Fueron de tal magnitud los excesos que un par de años después fue trasladado al penal de máxima seguridad del Altiplano (antes Almoloya y la Palma) donde permaneció hasta enero de 2005.

Su estancia en ese lugar no duró mucho tiempo porque luego fue trasladado al Cefereso de Matamoros, Tamaulipas, donde permaneció. Caro Quintero buscó por todos los medios regresar a Jalisco y lo logró: regresó al Cefereso de Occidente.

Esta madrugada, Caro salió de ahí y fue llevado a la cárcel estatal de Guadalajara.

El 3 de junio 2009, Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, don Neto, otro de los líderes del narcotráfico en México, fueron sentenciados a 40 años de prisión cada uno.

Un juez federal los encontró penalmente responsables del secuestro y homicidio de Camarena Salazar y del piloto Alfredo Zavala Avelar, así como del asesinato de los estadunidenses John Clay Walker y Albert G. Radelat, ocurridos en 1985.

De acuerdo con el juzgador, “se aplicó la acumulación de penas, y a pesar de que a Caro Quintero le correspondían 199 años de prisión y a Fonseca Carrillo 150, sólo se les impuso pena privativa de libertad de 40 años a cada uno, ya que en la legislación vigente en 1985 no se podía imponer una sanción mayor, por ser ésa la que fijaba como límite máximo el artículo 25 del Código Penal Federal”.

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